Centenario de Jilma Madera

Por Mariuska Hernández “Honrar, honra”
José Martí
Jilma Madera Valiente, trascendió su tiempo por su capacidad y habilidades como escultora; profesión para la cual demostró una sensibilidad exquisita. Se le reconoce como la primera mujer en esculpir una figura de la talla del Cristo de La Habana, con sello propio y original, nos legó una valiosa obra en Cuba y otros países como Puerto Rico y Estados Unidos.
El primer monumento a Antonio Maceo en el Cacahual, el frontis de la Fragua Martiana, los relieves de Carlos J Finlay, William Shakespeare, Miguel de Cervantes y su extraordinario Cristo de La Habana; son el resultado de su creativa labor.
Con su talento creó el busto de José Martí ubicado en lo alto del Pico Turquino, en la Sierra Maestra.
Nació en Pinar del Río el 18 de septiembre de 1915. Cuando concluyó sus estudios en el Seminario Martiano de la Universidad de la Habana, ya era alumna graduada de la Escuela Nacional de Pintura de San Alejandro y de The Art Student League de Nueva York.
Como integrante de la Asociación de Antiguos Alumnos del Seminario Martiano, donó a la Fragua Martiana (creada por Gonzalo de Quesada y Miranda) un busto de Martí; esculpido con la motivación especial de “[…] hacer un Martí muy humano y plasmar su figura con contenido sicológico y que expresara en su mirada la profundidad de su pensamiento revolucionario”.
En vísperas de 1953, año del centenario del Apóstol, la asociación martiana se propuso homenajear de manera distintiva la figura del Maestro, ultrajada y olvidada por el gobierno dictatorial impuesto por Fulgencio Batista desde su golpe de estado.
A propuesta de una de las antiguas alumnas del seminario martiano, Emérita Segredo , se proyectó la idea de ubicar un busto de José Martí en la montaña más alta de Cuba: el Pico Turquino.
Según la propia Jilma, la decisión de cuál sería la imagen a colocar, fue de María Mantilla, quien había visitado Cuba en 1953.
“[…] para mi emoción, Gonzalo de Quesada […] trajo un escrito que había dejado María Mantilla […] en el que ella dejaba establecido que mi Martí era lo mejor que había visto, el Martí que estaba en su recuerdo, […] el de “más extraordinario parecido y expresión humana”.
De esta manera se involucró entonces en la expedición que se organizó y para ello aportó voluntariamente parte de los recursos financieros necesarios, con el objetivo de colocar el busto en la cima más alta del país.
Quiso el azar y la historia que en ese empeño conociera de cerca a Manuel Sánchez Silveira, ferviente patriota y martiano; y también a su hija Celia Sánchez Manduley; ambos partícipes de esta encomiable obra. Refiriéndose a ese momento, Manuel Sánchez Silveira en carta a Gonzalo de Quesada el 1 de junio de 1953, decía:
“Martí el Apóstol cubano […] está cara al sol-por arriba de Cuba y de todos los cubanos. Qué diría la bella Jilma-la del perfil griego […] que cobardes habíamos abandonado la efigie del maestro que había surgido acariciado por sus delicados pétalos de rosa-como él gustaba de caricias de mujer!…”
Y sentenciando su participación en tan noble gesto, Jilma Madera acude a sus recuerdos y narra, en entrevista concedida en 1983 al periódico Granma:
“Cuando develamos el busto de Martí en el Turquino, me sentía una persona lograda, no solo porque había contribuido a situarlo en la montaña más alta de Cuba, sino porque, interiormente consideraba que flagelábamos al tirano. Sin embargo, interiormente también temía que el noble gesto iba a quedar en el olvido. Pero como decía Martí: honrar héroes, los hace. Y Fidel, con su gesto liberador le dio la permanencia histórica que merecía”.
Jilma Madera murió en La Habana, el 22 de febrero del año 2000, a los 84 años de edad y aunque tuvo que interrumpir su labor creadora en 1960 por el glaucoma, no dejó de contribuir al desarrollo de la cultura en nuestro país, convirtiéndose en una promotora cultural.
En el Turquino se conserva, “de cara al sol”, para orgullo de los cubanos, el monumento a José Martí y en su base aparece una lápida cuyo texto también fue propuesto por su creadora y seleccionado entre muchos otros mediante un concurso que al efecto se organizó en su momento:
“Escasos como los montes, son los hombres que saben mirar desde ellos, y sienten con entraña de nación o de humanidad”.

1. Entrevista a Jilma Madera, periódico Granma, 20 de mayo de 1983.
2. Marchante Castellanos, Carlos Manuel: De cara al sol y en lo alto del Turquino, p. 193.
3. Entrevista a Jilma Madera, periódico Granma, 20 de mayo de 1983.
4. Fragmento de carta enviada por José Martí a Federico Henríquez y Carvajal en Montecristi, el 25 de marzo de 1895.

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Septiembre 1960: EJÉRCITO REBELDE Y LA DEFENSA

Por Dr. C. Eugenio Suárez Pérez

Una vez más recibirán la lección correspondiente
El Comandante en Jefe había anunciado la existencia de grupos de bandidos alzados en el Escambray. La respuesta de la captura de varios de ellos es informada el sábado 17 de septiembre.
“Las milicias campesinas del Escambray, al mando de oficiales del Ejército Rebelde, están procediendo a perseguir y limpiar las zonas de exmilitares de la tiranía, que durante las últimas semanas han tratado de formar allí grupos armados.
”Como lo advirtiera el primer ministro, que en días pasados afirmó que el Gobierno Revolucionario podía encontrar hasta una aguja en las lomas del Escambray, las milicias campesinas, bien entrenadas y armadas, llevan adelante las operaciones, rápida e ininterrumpidamente, habiendo capturado ya a 12 contrarrevolucionarios.
”Mientras se realizaban estas capturas fue muerto el valeroso teniente del Ejército Rebelde Obdulio Morales Torres, quien marchaba al frente de una de las patrullas. […]
”Las milicias campesinas continúan sus operaciones para poner fin al foco contrarrevolucionario que elementos al servicio del imperialismo han tratado de fomentar en esa región de Las Villas. Primero fue en Pinar del Río, luego fue en la Sierra Maestra y ahora lo intentaron en el Escambray. Una vez más recibirán la lección correspondiente”.

“Somos mil veces más decentes, más caballerosos, más hospitalarios, más honrados que los imperialistas”
Después de sus palabras introductorias, Fidel expone la relación que existe entre monopolio y publicidad, y significa que haber vivido 10 días en la entraña del monstruo imperialista, permite conocer que monopolio y publicidad es allí una sola cosa. Luego compara en su intervención a Cuba con el imperialismo y la situación que se le presentó a la delegación cubana en su visita a Nueva York.
“[…]Nosotros tenemos la más completa seguridad de que a pesar de todos los agravios que hemos sufrido, a pesar de todas las agresiones que ha soportado nuestro país, si aquí, por ejemplo, estuviera la sede de las Naciones Unidas, ningún ciudadano insultaría a un solo visitante, ningún acto de hostilidad se perpetraría contra ninguna delegación, porque en ese momento los cubanos sabríamos que había llegado la oportunidad de demostrar ¡que somos mil veces más decentes que los imperialistas!, ¡que somos mil veces más caballerosos que los imperialistas! ¡Que somos mil veces más hospitalarios que los imperialistas! ¡Y que somos un millón de veces más honrados que los imperialistas! Porque cuando se tiene honor, lo que se muestra es eso: honor; cuando se tiene decencia, lo que se enseña es eso: decencia; y cuando se tiene vergüenza, lo que se muestra es eso: vergüenza. Pero, cuando lo único que se posee es desvergüenza e indecencia, ¡lo que se muestra es eso: desvergüenza e indecencia! Nosotros vimos vergüenza, nosotros vimos honor, nosotros vimos hospitalidad nosotros vimos caballerosidad, nosotros vimos decencia en los negros humildes de Harlem”.
En este momento se oye explotar un petardo, y Fidel continúa.
“[…]¿Una bomba? ¡Deja…! [Exclamaciones de: ¡Paredón! ¡Paredón! ¡Venceremos! ¡Venceremos!] [Cantan el himno Nacional y exclaman: ¡Viva Cuba! ¡Viva la Revolución!] Ese petardito ya todo el mundo sabe quién lo pagó, son los petarditos del imperialismo [abucheos]. Creen… claro, mañana le irán a cobrar a su señoría y le dirán, le dirán: ‘Fíjate bien, fíjate bien, en el mismo momento en que estaban hablando del imperialismo sonó el petardo’ [exclamaciones de: ¡Paredón! ¡Paredón!].
”¿Lo cogieron? ¿No hay noticias? No hay noticias comprobadas. Pero, ¡qué ingenuos son! Si cuando tiraban bombas de 500 libras y hasta de 1 000 libras que decían ‘Made in USA’ [abucheos], no pudieron hacer nada, ni cuando tiraban bombas de cientos de libras de napalm, pudieron tampoco hacer nada; y a pesar de sus aviones, sus cañones y sus bombas, los casquitos se tuvieron que rendir [aplausos], y no pudieron tomar la Sierra Maestra, ni pudieron librarse de los cercos, ¿cómo van a avanzar ahora detrás de los petarditos? [Exclamaciones de: ¡Paredón!, ¡Paredón!] Son los gajes de la impotencia y de la cobardía. ¡Cómo van a venir a impresionar al pueblo con petarditos, si el pueblo está aquí en plan de resistir, no ya los petarditos [exclamaciones de: ¡Venceremos!, ¡Venceremos!], el pueblo está en plan de resistir lo que tiren o lo que caiga, aunque sean bombas atómicas, señores!
”¡Qué ingenuos son! ¡Si por cada petardito que pagan los imperialistas nosotros construimos quinientas casas! ¡Por cada petardito que puedan poner en un año, nosotros hacemos tres veces más cooperativas. ¡Por cada petardito que paguen los imperialistas, nosotros nacionalizamos un central azucarero yanqui! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros nacionalizamos un banco yanqui! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros refinamos cientos de miles de barriles de petróleo! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros construimos una fábrica para dar empleo a nuestro país! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros creamos cien escuelas en nuestros campos! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros convertimos un cuartel en una escuela! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros hacemos una ley revolucionaria! ¡Y por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros armamos, por lo menos, mil milicianos!
”El compañero Osmany nos da una buena idea, que por qué al petardito ese no le dedicamos el Regimiento de Santa Clara y lo convertimos, en un mes, en una ciudad escolar más, lo que queda allí. Vamos a decirle también al compañero Llanusa que al petardito ese le dedique un nuevo círculo social obrero”.

¡Vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva!
A continuación Fidel proclama la constitución de un sistema que se convertiría en los Comités de Defensa de la Revolución.
“Estos ingenuos parece que de verdad se han creído eso de que vienen los ‘marines’ [abucheos], y que ya está el café colado aquí. Vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva, ¡vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva! Y vamos a ver cómo se pueden mover aquí los lacayos del imperialismo, porque, en definitiva, nosotros vivimos en toda la ciudad, no hay un edificio de apartamentos de la ciudad, ni hay cuadra, ni hay manzana, ni hay barrio, que no esté ampliamente representado aquí. Vamos a implantar, frente a las campañas de agresiones del imperialismo, un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria que todo el mundo sepa quién vive en la manzana, qué hace el que vive en la manzana y qué relaciones tuvo con la tiranía; y a qué se dedica; con quién se junta; en qué actividades anda. Porque si creen que van a poder enfrentarse con el pueblo, ¡tremendo chasco se van a llevar!, porque les implantamos un comité de vigilancia revolucionaria en cada manzana…, para que el pueblo vigile, para que el pueblo observe, y para que vean que cuando la masa del pueblo se organiza, no hay imperialista, ni lacayo de los imperialistas, ni vendido a los imperialistas, ni instrumento de los imperialistas que pueda moverse.
”Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo, y no saben todavía la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo. Y, por lo pronto, hay que dar nuevos pasos en la organización de las milicias; hay que ir a la formación, ya, de los batallones de milicias, zona por zona, en todas las regiones de Cuba, ir seleccionando cada hombre para cada arma, e ir dándole estructura a toda la gran masa de milicianos, para que lo antes posible estén perfectamente formadas y entrenadas nuestras unidades de combatientes”.

“Esta noche le va a salir cara a su señoría”
El líder de la Revolución explica que cuando él compareció en la ONU, no compareció un hombre, ¡compareció un pueblo! Y que allí estaba cada uno de los cubanos.
“[…]Y con esa fuerza que nos da a nosotros contar con la voluntad, con el apoyo y con el esfuerzo de cada uno de ustedes, fuimos allá. ¡Nosotros nos sentimos muy obligados con el pueblo!, ¡nosotros sentimos que tenemos como una gran responsabilidad ante el pueblo!, y así como nos sentimos cada uno de nosotros, con todos los demás; ¡así tiene que sentirse cada uno de ustedes! [Aplausos], y llevar esa idea en la mente. Porque la obra que estamos haciendo, la estamos haciendo entre todos; el esfuerzo… [Se escucha una segunda explosión. exclamaciones de: ¡Paredón!, ¡Paredón! ¡Venceremos!, ¡Venceremos! Los asistentes cantan a coro el himno del 26 de Julio y posteriormente el himno Nacional]. ¡Déjenlas, déjenlas que suenen, que con eso están entrenando al pueblo en toda clase de ruidos! [Aplausos y exclamaciones de: ¡Unidad!, ¡Venceremos!] ¡Por lo que veo, por lo que veo, esta noche le va a salir cara a su señoría!
”Estos hechos, estos hechos vienen simplemente a confirmar lo que veníamos diciendo, de que la Revolución tiene delante una lucha larga y una lucha dura. Y, por eso, nosotros insistíamos en que cada uno tomara muy en cuenta su papel y su responsabilidad.
”Si esto fuera fácil, de veras que valía la pena que no se contara con nosotros. Las cosas fáciles no son las que dan, a la larga, los mejores frutos; las cosas que valen la pena, para que la vida de los pueblos, y de los hombres y de las mujeres tenga sentido, son las cosas difíciles, porque esas son las que vale la pena realizar. Y, para nosotros, el saber el poder del imperio que tenemos delante, no nos desanima; al contrario, eso nos da ánimo. ¡Quien debe sentirse desmoralizado es el imperio, por la batalla que un pueblo pequeño le está dando!”

Inteligencia y valor; con la cabeza y con el corazón
Convencido de la victoria ante el enemigo imperialista, Fidel aconseja dos cualidades.
“[…]Y esa victoria la obtendremos con dos cosas, dos cosas: inteligencia y valor; con la cabeza y con el corazón. Nunca dejar ni que nos arrastre el valor por encima de la inteligencia, ni tampoco que la inteligencia vaya delante del valor. ¡Inteligencia y valor han de marchar juntos por el camino que conduce a la victoria!
”Y así han sido, hasta hoy, las condiciones esenciales de los éxitos logrados. No subestimar al enemigo imperialista; sería un error subestimar al enemigo imperialista. ¡El enemigo imperialista cometió el error de subestimarnos a nosotros!, y en nuestro pueblo había mucha más fuerza revolucionaria de la que ellos habían imaginado nunca; y en nuestro pueblo hay condiciones morales como las que ellos jamás se habían imaginado nunca.
”Nosotros no hemos de cometer el error de subestimar al enemigo imperialista, sino conocerlo en su fuerza real, apreciarlo en su fuerza real, y hacer, por nuestra parte, lo necesario para salir victoriosos en esta batalla por la liberación de la patria. Y nos interesa el camino que conduzca a la victoria con el esfuerzo, con el trabajo, con el valor, con la inteligencia; saber en cada momento lo que están planeando y saber reaccionar en cada momento frente a sus planes como lo hemos hecho ahora mismo, denunciando la histeria que alrededor de la Base de Guantánamo están sembrando y la campaña que alrededor de la base están haciendo y las habladurías sobre ataques a la base por parte nuestra que están publicando y nosotros lo dejamos bien aclarado allí y le pedimos al Presidente de la Asamblea que tomara cuenta de nuestra preocupación por las campañas que estaban haciendo, preparando el campo, creando la histeria y propiciando condiciones públicas favorables para promover allí un pretexto, fabricar allí, a través de una autoagresión, cualquier pretexto de agresión a nuestro país y nosotros no queremos que invadan a nuestro país; nosotros no les queremos dar pretexto para que invadan a nuestro país, eso es lo que ellos quisieran; que nosotros nos dejásemos arrebatar por el fervor o por el ardor patriótico, por el impulso, e hiciéramos lo que ellos quisieran que hiciéramos, pero nosotros debemos hacer lo que nosotros queramos y a nosotros nos convenga y no lo que ellos quieran o a ellos les convenga”.

¡Que la bandera se mantenga en alto, que la idea siga adelante! ¡Que la patria viva!
Al final, Fidel precisa sus conclusiones de la Asamblea de la ONU.
“Consideramos que de las impresiones de nuestro viaje, estas son las conclusiones más importantes, la idea del rol que Cuba está jugando, la idea de la lucha que tenemos por delante, la necesidad de conducirla con valor y con inteligencia y la necesidad de trabajar muy duro, de redoblar el esfuerzo.
”¡Es muy hermoso ir allí y poder decirles a los demás pueblos que hemos creado diez mil nuevas aulas, que hemos hecho veinticinco mil nuevas viviendas!, y así será siempre un motivo de orgullo poder decirles a los pueblos: ‘Estamos haciendo tantas universidades, tantas ciudades escolares, están surgiendo tantos técnicos, hemos elevado tanto nuestra producción, hemos elevado el per cápita de producción nacional, hemos elevado el número de nuestras fábricas, hemos elevado nuestra producción agrícola, hemos elevado el rendimiento en nuestro trabajo, estamos haciendo una gran patria.’
”Y será siempre un orgullo para nosotros, y eso sí depende de nosotros lo que aquí hagamos, lo que aquí progresemos, porque ese es un orgullo incomparable y una satisfacción espiritual incomparable. ¡Mas nosotros no lo haremos por vanidad! Lo haremos porque sabemos que con ello les estamos produciendo un gran bien a otros muchos pueblos, que nosotros debemos procurar que nuestra Revolución sea una obra acabada y una obra lo más perfecta posible, para que con ella nos podamos defender de los calumniadores, de los detractores de nuestra patria, para que podamos decir como dijimos allí: ‘¡Que vengan, que nuestras puertas están abiertas! ¡Que vengan para que vean cuántos pueblos nuevos surgen, cuántas cooperativas, cuántas casas, cuántas escuelas, cuántas universidades!’
”¡Que vengan! ¡Que nosotros siempre tendremos algo que mostrar, mostraremos las milicias, mostraremos las brigadas juveniles revolucionarias! ¡Mostraremos las grandes tareas de repoblación forestal, mostraremos las ciudades escolares que estamos haciendo! ¡Mostraremos lo que es nuestra patria! ¡Porque los que vienen aquí y ven el esfuerzo que está haciendo nuestro pueblo en medio del hostigamiento del imperialismo, se admiran y se asombran de que un pueblo pequeño frente a tantos obstáculos pueda hacer lo que está haciendo! ¡Y eso será un motivo de orgullo siempre para nosotros, ese es el orgullo que sostiene allí frente a la persecución y a la calumnia el ánimo de nuestros compatriotas en Nueva York! [Aplausos].
”Ese es el orgullo que sostiene a nuestros delegados en cualquier parte del mundo y esa es la idea fundamental que queríamos exponer aquí esta noche. ¡Y gracias por los dos petarditos, porque nos han valido de mucho con respecto a lo que estábamos explicando! ¡Y gracias porque ha servido para probar el temple que tiene nuestro pueblo, para probar el valor que tiene nuestro pueblo; ¡porque ni una mujer se ha movido de su puesto!; ¡ningún hombre se ha movido de su puesto, ni se moverá de su puesto ante ningún peligro, ante ningún ataque! ¡Cada uno de nosotros somos soldados de la patria, no nos pertenecemos a nosotros mismos, pertenecemos a la patria! ¡No importa, no importa que cualquiera de nosotros caiga, lo que importa es que esa bandera se mantenga en alto, que la idea siga adelante! ¡Que la patria viva!”

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Septiembre de 1960: PERLAS EN REVOLUCIÓN

Por Dr.C. Eugenio Suárez Pérez

Cuba, territorio libre de América
La prensa del miércoles 7 de septiembre informó que en una sesión de trabajo, la Junta de Gobierno del Colegio Nacional de Locutores de Cuba dio posesión a sus nuevos miembros y tomó como acuerdos donar una vaca para las cooperativas cañeras, editar la Declaración de La Habana y enviarla a todos los colegios fraternales de América Latina, miembros de la Asociación Interamericana de Locutores.
“[…]También se continuó la depuración de aquellos locutores que se han puesto frente a la Revolución y por consiguiente a la Patria, acordándose la expulsión de los colegiados a Arturo Artalejo, Otto Sirgo, Richard Pedraza y Humberto Estévez.
”En anteriores sesiones de la Junta de Gobierno se había expulsado a Luis Acosta, Gaspar Pumarejo, Marisol Alba, Rafael Díaz Balart, Fernando B. Miranda, Manuel Rodríguez Fernández, Luis Manuel Martínez, Eduardo Borrel Navarro, Manuel Ugalde Carrillo, Mario Cobas, Alberto Gandero y Luis Conte Agüero.
”Por último los locutores acordaron un lema que se dirá por todas las estaciones de radio y televisión, al identificar la planta: ‘Cuba, territorio libre de América’”.

“Operación Divulgación”: llevará a todos los pueblos del mundo la verdad y firmeza de la Revolución
El día 8 de septiembre amanece con la amenaza de un ciclón a tres provincias: Las Villas, Camagüey y Oriente, sin embargo, las organizaciones revolucionarias se prestan a organizar la Operación Divulgación de la Declaración de La Habana. En la casa del “26 de Julio” sita en Arroyo 27, tuvo lugar una reunión convocada por la secretaría de Relaciones Exteriores del Movimiento, con asistencia de la mayoría de los delegados, representantes de las federaciones y organizaciones campesinas, obreras, estudiantiles y culturales del país.
“[…]El propósito de dicha reunión fue acordar la línea a seguir en la ‘Operación Divulgación’ de la Declaración de La Habana. Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Aldo Álvarez, responsable de los Asuntos Latinoamericanos del Movimiento, quien expuso los acuerdos fundamentales que se habían tomado, invitando a los delegados presentes a discutir la mejor manera de llevarlos a efecto. Los acuerdos fundamentales que se tomaron para unificar el esfuerzo divulgativo de la Declaración de La Habana, por todas las organizaciones y federaciones de la República, fueron los siguientes:
”Crear una oficina con el esfuerzo mancomunado de todos, que se encargará de enviar la Declaración de La Habana a toda Latinoamérica, así como a Europa, Asia y África, y de recibir todas las comunicaciones de adhesión para con nuestra declaración.
”Recabar las firmas de organizaciones sindicales, estudiantiles, campesinas y políticas, de personalidades del pueblo solidarizándose con la Declaración de La Habana.
”Instar a los ciudadanos a realizar una campaña nacional de ayuda a la ‘Operación Sellos’, que consiste en enviar su aporte para sufragar los gastos de franqueo, a las oficinas que han de funcionar provisionalmente en la Casa del ‘26 de Julio’.
”Sugerirle a todo el pueblo de Cuba que mande la Declaración de La Habana, a sus amistades en el extranjero.
”Recoger en un libro todas las comunicaciones de adhesión que se reciban de Latinoamérica, Asia y África, para hacer entrega de él, al primer ministro, Fidel Castro, conjuntamente con otro libro que contenga las firmas del pueblo cubano, en un acto que se organizará al respecto.
”El resumen de la reunión estuvo a cargo del vicesecretario de Relaciones Exteriores el Movimiento 26 de Julio, quien agradeció la cooperación prestada a todos los presentes e instó a todo el pueblo de Cuba a unirse en esta campaña de divulgación, que llevará a todos los pueblos del mundo la verdad y firmeza de nuestra Revolución”.

Nosotros no debemos incurrir en precipitaciones presentes que sacrifiquen el futuro
En horas de la noche del 8 de septiembre se se celebra el Congreso Obrero Extraordinario de la Federación del Calzado con la asistencia del máximo líder de la Revolución. A las 10:45 de la noche llega al Palacio de Trabajadores el compañero Fidel, quien fue aplaudido por los asistentes por diez minutos ininterrumpidos. El poeta Manuel Navarro Luna leyó varios poemas revolucionarios, entre ellos uno dedicado especialmente a Camilo y otro titulado: “Patria o Muerte”. Las palabras iniciales del jefe de la Revolución están dedicadas a los ciclones, a propósito del que se acercaba a Cuba. Momentos después, el líder revolucionario expone con claridad las normas que deben caracterizar a un revolucionario en la dirección del país, además razona con el pueblo la manera que le tenían vedado el conocimiento.
“[…]Nosotros no queremos posar como los revolucionarios más grandes del mundo ni ganar fama de súper revolucionarios, porque el que se deje llevar por ese prurito puede incurrir en ser el más grande chapucero del mundo; porque los problemas son muy complejos y nosotros entendemos que los verdaderos revolucionarios son los que estudian las realidades, estudian los problemas tales cuales son, y no hipotecan el futuro sino que están pensando siempre en el futuro, están siempre pensando en los avances futuros, y no sacrifican el avance futuro por precipitaciones presentes. Nosotros no debemos incurrir en precipitaciones presentes que sacrifiquen un desarrollo más rápido y más seguro en el futuro. Esa debe ser la norma de los verdaderos revolucionarios, y es la norma del Gobierno Revolucionario. […]
”Y nosotros debemos estar siempre inspirados en el propósito de ir mejorando cada día más las cosas de nuestro país, no dormirnos nunca sobre los laureles, no conformarnos nunca con lo que hayamos logrado, sino tratar de lograr cada día nuevos perfeccionamientos. Con los conformistas no se puede avanzar; un pueblo que se conforma con lo que ha hecho, ese pueblo paraliza su progreso y siempre el progreso se puede ir obteniendo en todos los aspectos y desde los inicios de la humanidad hasta hoy, lo que se ha demostrado es que todas las cosas de la sociedad humana, todas las cosas del género humano, son susceptibles de grandes progresos. […]
”¿Cómo el pueblo de Cuba ha podido descubrir grandes verdades por sí mismo? ¿Y cómo ha podido exhibir esas verdades frente a las grandes mentiras que antes imperaban aquí y que hoy imperan todavía en el continente americano? ¿Cómo nosotros hemos podido descubrir toda esa farsa de una supuesta democracia?, y cómo nos habían hecho creer que toda aquella politiquería, toda aquella camarilla que se reunía en nuestros órganos legislativos, donde representaban sus intereses exclusivamente, y jamás los intereses del pueblo, cómo toda aquella burocracia, toda aquella compra de conciencia, todos aquellos pillos, podían constituir expresión de la voluntad de un pueblo; cómo todo aquel espectáculo de demagogia, de mentira, de soborno, de burocracia, de prebendas, ¡todas aquellas calles invadidas de pasquines de descarados! , donde el pueblo no tenía ni siquiera medio de conocer los hechos, era informado falsamente a través de las agencias internacionales, era informado falsamente sobre sus verdaderos intereses a través de un monopolio de los órganos de divulgación por los grandes intereses económicos de minorías nacionales o de monopolios extranjeros, y que el pueblo tenía que leer todo aquello y no podía leer ninguna otra cosa, y que el pueblo no tenía otra información que la que le daban aquellos intereses que lo estaban explotando, y que nos hicieran creer que aquello podía llamarse democracia, aquello podía ser expresión de la soberanía de un pueblo, de la voluntad de un pueblo y de los intereses de un pueblo”.

Convertir al pueblo en maestros: alfabetizar
Más adelante, Fidel menciona algunos de los proyectos que acomete simultáneamente la Revolución.
“[…]La Revolución constantemente está llevando adelante una serie de proyectos. Por ejemplo, el proyecto de situar escuelas en todos los rincones de las montañas de Cuba es un proyecto ya virtualmente realizado; dentro de unos días ya estarán los maestros. Se preparó a los maestros, se les dio un curso, se les probó, y ya pronto eso será una hermosa realidad. Las brigadas juveniles, ya dentro de unos días salen los primeros 2000, y en los próximos 15 días irán 10 000 jóvenes a integrar las Brigadas Juveniles de Trabajo Revolucionario en la Sierra Maestra. Es uno de los proyectos de la Revolución que marcha formidablemente adelante.
”Otro de los proyectos: las milicias obreras y campesinas cuya disciplina y cuya organización adelantan extraordinariamente y fortalecerán, de manera indestructible, a la Revolución Cubana. Y no solo eso, ¡que tenemos armas para esas milicias! Es decir que no se están entrenando en balde, ni se están sacrificando en balde. ¡Ya las veremos desfilar, ya veremos desfilar el Primero de Mayo lo que es todo un pueblo en pie de lucha! ¡Ya lo veremos! ¡Y nuestros enemigos lo verán también para disgusto suyo!
”¿Pero es que esos son los únicos proyectos de la Revolución? ¡No! La Revolución tiene muchos proyectos que queremos llevar adelante.
”Para el año que viene tenemos un plan, para el año que viene tenemos una batalla que librar con la ayuda de todo el pueblo porque es la única manera de ganarla; y esa batalla sí tiene un mérito fantástico, vale la pena proponérsela; es la siguiente: para el año que viene vamos a acabar hasta con el último residuo de analfabetismo en Cuba; ¿qué les parece? ¿Qué les parece que el pueblo de Cuba el año que viene se proponga que no quede un solo compatriota nuestro que no sepa leer y escribir? ¿Y que entre todo el pueblo, entre todos, enseñemos a los que no saben leer ni escribir?, y que en un año —en solo un año— la Revolución liquide el analfabetismo para darles un ejemplo más a nuestros hermanos de América Latina, y para que el imperialismo tenga que botar un poco más de dólares [risas], porque cada éxito de la Revolución Cubana significa que los bolsillos de ellos tienen que ahondarse más todavía y sacar dinero de ahí; ¡y lo peor es que por gusto! Por gusto, porque con esas ‘pastillitas’ no van a resolver los problemas de América Latina; y están dándole calmantes que, por supuesto, ese calmante no llega al dolor de la gente. Todo el mundo sabe dónde se quedan los dólares esos: en las oligarquías, en los generales, en los politiqueros y en todos esos señorones, los amos de la economía, en los mismos monopolios, van a dar uno por un lado y van a recoger por el otro. Eso no resuelve.
”Pero cada éxito de la Revolución los obliga más a ponerse en evidencia. Desde luego que no lo vamos a hacer por eso; eso es secundario. Lo más importante es que no quede un solo analfabeto en nuestro país y que Cuba dé su batalla y que en un año liquide el analfabetismo”.

Una literatura que también tenemos que leer
El interés de Fidel por elevar la cultura de los cubanos es permanente, en su intervención convoca a una lectura educativa.
“Siempre aquí se había hablado de la Imprenta Nacional, como se había hablado de la Marina Mercante y de tantas cosas. Bueno, pues ahí está la Imprenta Nacional que tiene unas cuantas imprentas; no ha tenido que gastarse el Gobierno Revolucionario ni un centavo. Ahora los obreros están contentos porque, claro, ¿qué obrero podía estar contento imprimiendo editoriales del Diario de la Marina? Los obreros están orgullosísimos del trabajo que están haciendo ahora; comprenden muy bien el beneficio que le van a prestar a nuestro país. Dentro de pocos años, ¡nuestro pueblo será uno de los pueblos más cultos de América y del mundo!
”Y además de los libros que están imprimiendo de literatura, de texto —ahora mismo se va a imprimir un libro de texto, una nueva geografía, en la que ha trabajado intensamente el compañero Núñez Jiménez—, además de los libros de texto y de literatura universal, de todo tipo, estamos haciendo unas ediciones especiales. Son libros que nosotros les hemos pedido a distintas personas, visitantes todos, que nos envíen aquellos tipos de libros sobre América Latina, sobre problemas económicos también, y una literatura que también tenemos que leer: sobre literatura revolucionaria y problemas bélicos; es decir que todos nuestros milicianos y todo el pueblo tienen que leerse las luchas que han realizado otros pueblos por su libertad, las grandes batallas, las grandes contiendas de los pueblos. Y estamos promoviendo, de acuerdo con la Imprenta Nacional, unas ediciones especiales. El primero fue la fábula de El tiburón y la sardina, que se vendió y se agotó, menos 50 000 ejemplares que hemos guardado. Luego les voy a explicar para qué.
”Ya tenemos hecho el segundo; miren qué bonito [lo muestra al público]. ¿Saben por cuánto? ¡Por treinta centavos! ¿Qué les parece? Este se titula El pequeño ejército loco de Sandino. Toda esa literatura que, por supuesto, no la dejaban ni entrar; no quería el imperialismo que se supiera lo que pasó en Nicaragua. Y vean este libro, por ejemplo, tiene un pensamiento muy bonito de Miguel Ángel Asturias, en la introducción, que dice: ‘No nos juzgues, Bolívar, antes del día último, porque creemos en la comunión de los hombres que comulgan con el pueblo. Solo el pueblo hace libres a los hombres’. Vean qué pensamiento: ‘Solo el pueblo hace libres a los hombres’. ‘Proclamamos guerra a muerte y sin perdón a los tiranos, creemos en la resurrección de los héroes y en la vida perdurable de los que como tú, Libertador, no mueren: cierran los ojos y se quedan velando’. Así que desde mañana estará en venta, porque ellos estaban esperando que se lo informáramos al público.
”Después, viene un libro de Miguel Ángel Asturias que fue el autor de este pensamiento que acabamos de leer, y que se titula Weekend en Guatemala. Y después viene otro que son dos tomos, dos tomos, también sobre Sandino, que es como el complemento del anterior, y que se titula, Sandino, general de hombres libres. Así nosotros debemos ir recogiendo… Este es un libro muy documentado; claro, todos los libros no son iguales. Hay libros que tienen muchas narraciones, sobre todo los libros épicos, son los que más rápidamente se leen las personas. Este tiene también muchos documentos que son muy importantes, porque conviene no solo la lectura que no sea solo entretenida, conviene también la lectura que nos enseñe, aunque tengamos que prestar atención; no debemos ser lectores solo de cosas que son muy entretenidas, y quedarnos sin saber nada de los demás.
”Hay algunos libros que tienen documentos que conviene leerlos detenidamente, y así debemos ir recogiendo los mejores libros de los mejores escritores, de los escritores revolucionarios de América Latina. ¿Para qué? Para que el pueblo de Cuba aprenda todo lo que concierne a la América Latina. Después vienen dos novelas, pero que son novelas épicas, muy importantes para la milicia y para todo el pueblo. Y estas sí son muy interesantes, son todas de guerra pero tomadas de la realidad. Esas ya las explicaremos más adelante; primero son estos cuatro libros. Después vienen… Ya las estamos imprimiendo para los responsables de milicia, pero de paso las vamos a hacer para todo el pueblo.
”Y así vamos a seguir haciendo, bajo el título de Ediciones Especiales, de este tipo de libro que nos vayan introduciendo en el conocimiento de todos esos problemas para que el pueblo sepa, y el pueblo pueda discurrir, y el pueblo pueda analizar. Eso es lo que la Revolución hace: pone libros en manos del pueblo, no fomenta la ignorancia, porque la ignorancia la fomentaron siempre los grandes intereses. ¿Por qué? Porque pueblos ignorantes son pueblos que pueden ser fácilmente engañados, fácilmente explotados. […]
”Ahora bien, de las Ediciones Especiales se imprimen 150 000; se venden 100 000 y se guardan 50 000. ¿Para qué se guardan 50 000? Vamos a hacer 50 000 bibliotecas, entonces guardamos las ediciones, porque algunos van a comprar un libro y no van a tener del otro. Entonces, todos los sindicatos, todas las unidades del ejército, todas las unidades de milicias, en las casas de las milicias, en todas las escuelas, en todas las asociaciones campesinas, todo aquel que tenga una tarea que desempeñar, como el maestro, es decir, que haya una biblioteca de esas. Vamos a hacer 50 000 bibliotecas. No cinco, ni diez; no cinco, ni 50, ni 500, ni 5000, sino 50 000 bibliotecas; estas cifras son demasiado elevadas para que las entiendan. ¿Cómo van a entender eso? Eso no lo pueden entender nunca, porque eso de 50 000 bibliotecas… ¡No ponían ni cinco bibliotecas! ¿Para qué bibliotecas? ¿Que la gente supiera? ¡De ninguna manera! ¡Ni loco! Y nosotros muñequitos en colores, como dice la miliciana, de esos de Superman y todo eso, y películas de esas rarísimas, como esas que nosotros hemos tenido que estar viendo aquí, terribles.
”Así que esta es una de las ideas. Vamos a ir haciendo las Ediciones y siempre vamos a ir anunciando los libros nuevos que se van haciendo para que el pueblo los vaya adquiriendo. ¡Treinta centavos, miren! ”

Quedan sujetos a la jurisdicción de los tribunales cubanos
Una nueva y traicionera intervención norteamericana contra la soberanía cubana, es descubierta al sorprender, miembros del Departamento de Información G-2, un centro de conspiración contrarrevolucionaria, dirigido y mantenido por ciudadanos de Estados Unidos, entre ellos dos funcionarios de la embajada de ese país en Cuba. En el apartamento 182 del edificio del Retiro Médico se ocuparon distintos equipos de grabación y transmisión, perfectamente instalados. La protesta de Cuba es firmada y enviada por el ministro de Relaciones Exteriores al embajador norteamericano.
“La Habana, septiembre 16, 1960. Año de la Reforma Agraria.
”Señor Embajador: Tengo el honor de acusar recibo y de responder a la Nota Número 393 de Vuestra Excelencia, de fecha 15 de septiembre de 1960, concerniente a la detención, por miembros del Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde, de la señora Marjorie A. Lennox, empleada de la embajada de los Estados Unidos de Norteamérica.
”Debo poner de manifiesto, en primer término, que la detención de la señor Lennox en manera alguna infringe las normas del Derecho Internacional, ya que dicha persona figura, según comunicación de esa embajada a este Ministerio de 13 de mayo de 1959, en la lista del personal no diplomático, careciendo, por tanto, de las inmunidades y privilegios inherentes a la condición de tal.
”Esta detención tampoco puede calificarse de arbitraria o de ilegal por cuanto se debió a las relaciones de la señora Lennox con una banda de espías norteamericanos, cuyas actividades contra la soberanía, integridad territorial y seguridad de Cuba han sido plenamente comprobadas por el Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde.
”A fin de que pueda Vuestra Excelencia imponer al Gobierno que representa de tales actividades, resumiré, a continuación, el resultado de las investigaciones efectuadas.
”Estas investigaciones se iniciaron al recibir el Departamento Investigaciones del Ejército Rebelde informes de que el apartamento 182 del edificio del Retiro Médico, alquilado por el señor Mario Nordio, ciudadano italiano y profesor de baile en los hoteles Habana Libre y Habana Riviera, era visitado, diariamente, por distintas personas, provistas a menudo de maletas, y con aire sospechoso. Al practicar un registro del apartamento, fueron sorprendidas tres personas, que resultaron ser los ciudadanos norteamericanos Eustace Dan Brunet, Edmundo K. Taranake y Daniel L. Carswel; y, asimismo, ocupados diversos equipos de grabación y transmisión, idóneamente instalados.
”A uno de los detenidos se le ocupó una llave, que dijo pertenecer al apartamento 221 del piso inmediato superior del propio edificio, y cuya inquilina resultó ser la ciudadana norteamericana, señora Marjorie A. Lennox, la cual fue arrestada conjuntamente con los ciudadanos mencionados. Inmediatamente se procedió también a localizar al señor Nordio, quien fue detenido con otro ciudadano norteamericano que le acompañaba, quien resultó ser el Sr. Robert L. Neet, empleado, igual que la señora Lennox, de la embajada de los Estados Unidos de Norteamérica.
”Los hechos referidos demuestran, cabalmente, los estrechos vínculos de ambos empleados de esa embajada con la banda de espías norteamericanos descubierta por miembros del Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde.
”El Gobierno Revolucionario de Cuba expresa, por mi conducto, la más enérgica protesta por las reiteradas actividades de espionaje, conspiración y subversión realizadas por ciudadanos norteamericanos en ostensible conexión con miembros de esa Embajada, lo cual si, por una parte reedita los métodos usuales de la Gestapo nazi corrobora, por la otra, las razones inobjetables de las denuncias formuladas por el Gobierno Revolucionario de Cuba ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y en la Séptima Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores contra la política agresiva del Gobierno de Vuestra Excelencia, violatoria, por demás, de todos los tratados, convenciones y prácticas internacionales.
”El señor presidente de la República, doctor Osvaldo Dorticós Torrado, ha instruido ya a las autoridades competentes al objeto de disponer la inmediata libertad de la señala Lennox y del señor Neet; pero al mismo tiempo me instruye que sugiera a Vuestra Excelencia dar las órdenes oportunas para su inmediata salida del país. Los ciudadanos norteamericanos señores Eustace Dan Brunet, Edmundo K. Taranake y Daniel L. Carswel, quedan sujetos a la jurisdicción de los tribunales cubanos.
”El Gobierno Revolucionario de Cuba, a la par que rechaza por carecer de fundamentos la protesta contenida en la nota de referencia, encarece de Vuestra Excelencia la adopción de medidas que impida la repetición de hechos que tiendan a agravar, aún más, las relaciones entre ambos países.
”Aprovecho la oportunidad para reiterar a Vuestra Excelencia el testimonio de mi más alta y distinguida consideración”.

Mil muchachas campesinas a estudiar a La Habana

El periódico Noticias de Hoy, del domingo 18, anuncia los resultados de la visita que hiciera el compañero Fidel al criadero El Dique, en La Habana.
“En días pasados visitó el Centro Ictiológico ‘El Dique’ el primer ministro Comandante Fidel Castro, el cual hizo una minuciosa revista de todas las instalaciones, familiarizándose muy conscientemente como es su costumbre con los trabajos de recría de peces que aquí se están llevando a cabo.
”Después de mostrar su complacencia y entusiasmo por la labor que realiza este departamento, señaló el propósito de comenzar una intensa cría de carpas a través de toda la república, que a la vez que proporcione a los campesinos un medio fácil y abundante de alimentación, facilite materia prima a una nueva y muy prometedora industria como ha de ser la de la carpa salada.
”Fidel explicó con gran entusiasmo su propósito de iniciar inmediatamente la construcción de criaderos en todas las cooperativas campesinas y otras dependencias agrícolas, a fin de lograr para la próxima temporada millones de carpas para contribuir así, de una forma objetiva, a la alimentación de nuestros hombres del campo”.

Por las causas de necesidad y utilidad pública y de interés nacional
Poco antes de la siete de la noche del sábado 17, y ante un crecido grupo de periodistas, el primero ministro Fidel Castro y el presidente Osvaldo Dorticós, firman la Resolución No. 2, que nacionaliza un grupo de bancos norteamericano que operan en Cuba, y postula el inicio a una nueva jornada de independencia económica.
“Por cuanto: La Ley No. 851 de 6 de julio de 1960, publicada en la Gaceta Oficial de julio 7, autorizó a los que resuelven para disponer conjuntamente cuando lo consideraban conveniente a la defensa de interés nacional, la nacionalización, por vía de expropiación forzosa, de los bienes y empresas propiedad de personas naturales o jurídicas nacionales de los Estados Unidos de Norteamérica o de las empresas en que tengan interés o participación dichas personas, aunque las mismas estén constituida con arreglo a las leyes cubanas.
”Por cuanto: No es posible que una parte considerable de la Banca Nacional permanezca en manos de los intereses imperialistas que inspiraron la reducción de nuestra cuota azucarera en un acto de cobarde y criminal agresión económica.
”Por cuanto: Con posterioridad a la reducción de la cuota azucarera el Gobierno de los Estados Unido de Norteamérica y los representantes de los intereses monopolistas de aquel país han continuado reiterando actuaciones de franca agresión a la economía cubana, como son aquellas relativas a limitaciones del comercio entre ambos países, el propósito evidente de entorpecer el desenvolvimiento económico de Cuba, así como los embargos decretados, bajo la apariencia legal de reclamaciones de deuda civiles, sobre aviones comerciales de empresas cubanas con la implícita finalidad de disminuir nuestros medios esenciales de comunicación internacional en el empeño, cada día más subrayado de aislar a nuestra Patria. […]
”Resolvemos:
”Primero: Se dispone la nacionalización, mediante la expropiación forzosa y, por consiguiente, se adjudican a favor del Estado Cubano, en pleno dominio, todos los bienes derechos y acciones emergentes de la explotación de los mismos, especialmente las empresas bancarias, con inclusión de todas sus sucursales y agencias radicadas en Cuba, que sean de la propiedad de las personas jurídicas siguientes:
1. The First National City Bank of New York.
2. The First National Bank of Boston.
3. The Chase Manhattan Bank.
”Segundo: En consecuencia, se declara al Estado Cubano, subrogado en el lugar y grado de las personas jurídicas relacionadas en el apartado anterior al respecto de los bienes, derechos y acciones mencionados, así como los activos y pasivos integrantes del capital de las referidas empresas.
”Tercero: Se declara que estas expropiaciones forzosas se realizan por las causas de necesidad y utilidad pública y de interés nacional relacionadas en los ‘Por Cuantos’ de la presente Resolución. […]”

Actitud despreciable de elementos contrarrevolucionarios
La madrugada del viernes 23, elementos contrarrevolucionarios colocan un petardo en el busto de Julio Antonio Mella, que se encuentra enclavado frente a la escalinata universitaria.
“[…]Al tener conocimiento los estudiantes de la profanación, colocaron el busto caído en los salones de la Federación Estudiantil Universitaria y rápidamente se organizó una colecta para comprar un nuevo busto del líder estudiantil Julio Antonio Mella.
”La Federación Estudiantil Universitaria, junto con las otras organizaciones revolucionarias, ante la cobarde agresión perpetrada contra el busto del mártir universitario Julio Antonio Mella, han lanzado un llamamiento a todos los estudiantes y al pueblo en general, para un acto de desagravio que se llevará a cabo el sábado día 24 a las nueve de la noche, en el parque Mella, ubicado precisamente frente a la escalinata universitaria.
”La FEU condena con toda energía la actitud despreciable de los elementos contrarrevolucionarios, que traidoramente atentaron contra el busto de Julio A. Mella, mártir glorioso de nuestra colina y líder indiscutible de la juventud cubana”.

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Efemérides de septiembre

Por Dr. C. Rolando Dávila
Hace 60 años
1955, 5 de septiembre: Luego de permanecer en la clandestinidad desde el 4 de agosto, por ser buscado por el aparato represivo de la tiranía batistiana, José Antonio Echeverría reasume la presidencia de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).
1955, 30 septiembre: En recordación al vigésimo quinto aniversario de la muerte de Rafael Trejo, en horas de la mañana, encabezada por José Antonio Echeverría y el resto del comité ejecutivo de la FEU, parte una manifestación desde la escalinata de la Universidad de La Habana y baja por San Lázaro hasta Infanta, para luego dirigirse a la calle 27 en dirección al parque Eloy Alfaro. En el lugar hacen uso de la palabra varios estudiantes y Echeverría pronuncia el discurso clausura. Los presentes abandonan el lugar sin incidentes con los agentes de la policía.
En horas de la noche y como cierre de las actividades, tiene lugar un masivo acto en la escalinata universitaria. En el momento previsto para comenzar, la policía corta el fluido eléctrico. No obstante, los asistentes permanecen allí y el acto se inicia sin electricidad. La actividad es presidida por José Antonio Echeverría, Fructuoso Rodríguez, Juan Nuiry y otros dirigentes de la FEU.
Hace 55 años
1960, 2 de septiembre: En respuesta a la Declaración de San José de Costa, documento condenatorio a la Revolución Cubana aprobado en la VII Reunión de Consulta de Cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), el pueblo habanero se reúne en la Plaza Cívica de la República, en Asamblea General del Pueblo de Cuba, y aprueba la Declaración de La Habana. Este documento es un rechazo a la declaración aprobada en San José, por atentar contra la autodeterminación, soberanía y dignidad de los pueblos de América Latina. Denuncia, además, las intervenciones y agresiones de EE.UU. contra los pueblos latinoamericanos y defiende el derecho de Cuba a recibir ayuda de cualquier tipo de la Unión Soviética o de otro país. Se condena el latifundio, los salarios de hambre, el analfabetismo, la discriminación y demás males que padecen los pueblos de los países en vías de desarrollo. Este documento pasa a la historia como Primera Declaración de La Habana.
1960, 8 de septiembre: Bajo la dirección del Ejército Rebelde comienza la organización de batallones de las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), con el objetivo de aniquilar las bandas contrarrevolucionarias que, con el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU (CIA), siembran el terror en El Escambray y otras regiones montañosas del país. Con este paso se inicia la operación llamada Limpia del Escambray.
1960, 17 de septiembre: Al amparo de la Resolución No. 851 de 1960, el Gobierno Revolucionario de la República de Cuba procede a la nacionalización de la banca estadounidense. Las entidades afectadas son: The First National City Bank of New York, The First National Bank of Boston y The Chase Manhattan Bank.
1960, 18 de septiembre: El primer ministro Fidel Castro arriba al aeropuerto internacional Ildewild, en Nueva York, para participar en el XV Período de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU). La gerencia del hotel Shelbourne, donde se aloja Fidel le comunica que debe dejar la instalación.
Ante esa agresión, el administrador del hotel Theresa, en la barriada negra de Harlem, ofrece alojamiento a Fidel. Durante su estancia de diez días en el hotel, Fidel se entrevista con el primer ministro de la Unión Soviética, Nikita Khrushchev. Además, sostiene encuentros con otros jefes de gobierno de países socialistas, africanos y asiáticos.
1960, 26 de septiembre: Fidel Castro interviene ante XV Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU. En su discurso denuncia la política agresiva de Washington contra Cuba; demanda del gobierno estadounidense la devolución de la base naval de Guantánamo que mantiene contra la voluntad del pueblo cubano; condena la explotación de los monopolios a millones de personas en todo el mundo. Además, hace público el compromiso de erradicar en un año el analfabetismo en Cuba. Es en esta intervención que el líder de la Revolución señala: “Desaparezca la filosofía del despojo, y habrá desaparecido la filosofía de la guerra”.
1960, 28 de septiembre: A su regreso a la patria, el pueblo tributa un gran recibimiento a su Comandante en Jefe en una concentración frente al Palacio Presidencial. En los momentos que Fidel habla, se dejan sentir varios petardos colocados por la contrarrevolución y como respuesta surge la idea de establecer un sistema de vigilancia colectiva. De esta forma nacen los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
1960, 30 de septiembre: En el teatro de la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC), en La Habana, se efectúa un acto de despedida a las Brigadas Internacionales de Trabajo Voluntario, compuestas por ciudadanos de diferentes países que vinieron a Cuba con un mensaje de solidaridad y trabajaron en los contrafuertes de la Sierra Maestra, provincia de Oriente. El resumen de la actividad está a cargo del comandante Ernesto Che Guevara.

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La “libertad de prensa” en Estados Unidos

Tomado del periódico Revolución, La Habana, 5 de septiembre de 1960
La Internacional de la mentira
El domingo 4 de septiembre, el comentarista radial José Pardo Llada —posteriormente abandonó el país— puso al desnudo la falsa libertad de prensa en Estados Unidos, al disertar en el programa de la televisión Universidad Popular, que se transmite los domingos, y las emisoras que integran el Frente Independiente de Emisoras Libres. El tema de su intervención: La falsa libertad de prensa en Estados Unidos. Con datos irrefutables, muchos de ellos de propias fuentes norteamericanas, Pardo llama echó por tierra la llamada “libertad de prensa” y puso al desnudo a quienes la dirigen, alientan y financian: los grandes monopolios financieros norteamericanos que no sólo controlan la prensa, sino al gobierno de los Estados Unidos.
“[…]En esto de mentir, los periódicos americanos son realmente insuperables. Han creado toda una técnica de la mentira. Y esa técnica, en virtud de los grandes medios de información y propaganda que han desarrollado, ha llegado a adquirir categoría internacional.
”El imperialismo noticioso de los yanquis opera con tal eficacia —gracias a la AP, la UPI, la ‘King Features’, la SIP o cualquiera de estas siglas que disfrazan a los monopolios de prensa— que la misma mentira puede leerse el mismo día en el Times de New York, en La Prensa de Buenos Aires, el Universal de México o Información de La Habana.
”Así como existe una organización internacional para el catolicismo, o una internacional de ayuda a los judíos —la Diáspora— existe también una Internacional de la Mentira, con sede en New York y ramificaciones en casi todo el mundo.
”Este carácter, profundamente deshonesto, mixtificador y mitomaníaco de la prensa americana, aplicables también a la prensa en español, afiliada a la Internacional de la Mentira, tuvo para mí una definición insuperable, ofrecida por un modesto trabajador, un chófer de alquiler en Ciudad México.
”Estaba exilado en México, en octubre de 1953, en ocasión del IX Congreso de la Sociedad Interamericana de Prensa —donde, por cierto, tuve casi que tomar por asalto la tribuna para denunciar los atropellos de Batista a la libertad de expresión— y un día al salir del Congreso y tomar un taxi el chofer, al percatarse que yo era periodista, se viró hacia atrás, y me dijo, con ese profundo sentido irónico de los indios mexicanos:
‘Oiga, compadrito, yo no sé cómo será en su país, pero aquí, los periódicos sólo publican una verdad: la fecha en que sale. Todo lo demás es mentira’. […]
”Hay un lema que coloca en su primera página The New York Times, desde hace más de 60 años: Aquí se publican todas las noticias que merezcan publicarse. En este merezcan publicarse, está todo el filisteísmo de la prensa norteamericana.
”Hay verdades que nunca “merecen publicarse” para el juicio imperialista de los amos de la prensa en los Estados Unidos. Así lo admite en su primera página desde hace medio siglo, el periódico más importante de los Estados Unidos. Y a toda esta patraña, formada por la liga de intereses financieros y económicos que dominan el periodismo norteamericano, se le ha buscado un ángel tutelar para engañar a los necios: ‘la libertad de prensa’, la sacrosanta ‘Libertad de Prensa’”.

Batista también hizo sus aportes económicos a la prensa de Estados Unidos
Más adelante, el comentarista Pardo Llada aborda el tema de la falsa libertad de prensa y Cuba.
“[…]Trujillo por ejemplo —Rafael Leónidas— pagó al New York Herald Tribune, treinta y cinco mil dólares por seis páginas en ediciones dominicales. Precisamente hace pocos días, el 20 de agosto de 1960, el Benemértio Generalísimo les recordó a los editores del Herald sus inconfesables complacencias para la dictadura dominicana.
”Batista —Fulgencio— también hizo sus aportes económicos a la ‘prensa seria’ de los Estados Unidos, por la vía honorable de los anuncios pagados. En 1937, cuando ya Batista había asesinado a Antonio Guiteras y ahogado en sangre la huelga de marzo, exactamente el 21 de noviembre de 1937, el New York Herald Tribune publicó cuarenta mil líneas de exaltación a Batista en una sola edición.
”Aquel desmesurado elogio a un dictador extranjero, provocó alguna crítica discreta al Herald —posiblemente de sus competidores que no tuvieron a Batista por cliente— y en defensa de los fueros de la verdad y la honestidad periodística, se apareció la ‘Asociación de Empresas Periodísticas de New York’ y condenó al Herald a pagar 500 pesos de multa, por ‘violación de la ética profesional al publicar como información un anuncio pagado’. ¡Quinientos dólares de multa y Batista pagó por el elogio exactamente treinta mil dólares! La dignidad del periodismo americano quedó salvada con un picotazo, y quedaron en los bolsillos de los dueños del Herald 29.500 dólares.
”No siempre la tarifa es tan alta. Hay periódicos mucho más consecuentes que el Herald o el Times. Por ejemplo, al propio Batista le salió más barata la edición especial de El Diario de Nueva York de abril de 1958, en plena ofensiva de la Sierra Maestra. En aquella ocasión, un editor comprensivo, otro ‘héroe’ de la libertad de prensa ——Stanley Ross— le envió esta carta conmovedora al jefe de Prensa y Propaganda de la dictadura:
”21 de marzo de 1958 / Señor don Enrique Pizzi de Porras:
”Estimado amigo:
”De acuerdo con nuestra conversación, propongo el siguiente arreglo para una edición especial de este periódico que creo tendrá una enorme influencia en el mundo entero por la manera de prepararlo y difundir los 225 mil ejemplares que haremos circular.
”El contenido y la manera de presentar la edición ya lo hemos conversado; será en su totalidad dedicada a hacer conocer la realidad actual de Cuba, producida tanto en inglés como en castellano, con los calces de fotos en dos idiomas.
”Como el presidente Batista es hombre franco, que habla sin temor ni vacilaciones, creo que la edición deberá reflejar su manera de ser; considerar todas las versiones y examinar todos los opositores, dando por primera vez al público del hemisferio la breve historia de todos los interesados y balanceándolo con una breve relación de los hechos y el progreso alcanzado por Cuba durante el gobierno actual.
”La distribución podría ser efectuada así: con la edición corriente de El Diario, 70 mil. Distribuirán en Cuba misma, 80 mil. Distribuidos en todas partes de los Estados Unidos y la América Latina a la gente que moldea a la opinión pública y a los industrialistas, comerciantes y centros turísticos, según plan que explicaremos en detalle, 25 mil.
”Sugiero una edición de 32 páginas, a nuestra tarifa de $750.00 por página, más $0.08 por ejemplar, por los 55 mil ejemplares adicionales sobre nuestra circulación corriente, lo que representa el costo del papel e impresión.
”Muy cordialmente, /Stanley Roos, editor
”Esta carta —testimonio cabal de cómo ‘opera’ la prensa norteamericana— fue ocupada en el Palacio Presidencial, en los primeros días de enero de 1959, a pocas horas de la huida, y apareció publicada en copia fotostática en la página A-3 del periódico El Mundo, edición de 29 de junio de 1960.
”Es decir, que hasta por la propaganda del Diario de Nueva York, un periódico híbrido, mitad en inglés mitad en español, que circula exclusivamente entre la colonia puertorriqueña de Nueva York, hasta por esa inferior propaganda de prensa, Batista tendría que pagar unos veinte mil dólares, a razón de 750 pesos por página y ocho centavos por ejemplar.
”A propósito de Batista y sus excelentes relaciones de ayer y hoy con la prensa norteamericana, en la memoria de todos está la carta interceptada del exembajador de la dictadura en la ONU Emilio Núñez Portuondo, donde instaba al ingeniero Lin Arroyo al pago de cien mil dólares a los señores de la revista Life, para que ‘se sintieran estimulados en sus ataques a Fidel Castro’”.

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Boletín Revolución No. 53

Boletín no.53

Al cumplirse 55 años de la Primera Declaración de la Habana este septiembre, usted encontrará un artículo dedicado a la efeméride. Como patentiza su autor la Declaración de La Habana se distingue por su carácter antiimperialista en defensa de la soberanía de Cuba y de los países de América Latina, por lo que continúa siendo un arma en la lucha por un mundo mejor.
Ofrecemos, además, otros cinco artículos que rememoran acontecimientos
ocurridos también hace 55 y 60 años. Así tenemos: el resumen de dos páginas de Revolución, del 5 de septiembre de 1960, donde se pone al desnudo la falsa libertad de prensa en Estados Unidos. A continuación repasamos los emocionantes diez días de la visita del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a Estados Unidos y del discurso que pronunció en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 26 de septiembre de 1960, así como su repercusión para Cuba y el resto del mundo.
“Perlas en Revolución” compila información sobre varios acontecimientos ocurridos en nuestro país en septiembre de 1960 relacionados con la labor del Gobierno Revolucionario para elevar los niveles de instrucción y educación del pueblo, sobre todo de los campesinos, sector que hasta el triunfo del Primero de Enero de 1959 sufrió el mayor abandono institucional. Las perlas se refieren también a la celebración del Congreso Obrero Extraordinario de la Federación del Calzado; al develamiento de acciones contrarrevolucionarias dirigidas por ciudadanos estadounidenses y funcionarios de la embajada de ese país en Cuba; y a la nacionalización de tres empresas bancarias de Estados Unidos radicadas en nuestro territorio; entre otras notas de
interés.
En el especio dedicado al Ejército Rebelde y la defensa, ofrecemos fragmentos de varios discursos pronunciados por Fidel en septiembre del año 60, los cuales circularon en esa fecha por intermedio del periódico Revolución, y hoy puede leerlos en estas páginas.
Las efemérides, por su parte, de manera breve, evocan varios de los hechos que se detallan en los artículos. Al cierre las noticias más destacadas del quehacer de la Oficina en el periodo.
Esperamos que cuanto le ofrecemos pueda serle útil, pues es nuestro propósito que conozca más sobre la vida de la Revolución Cubana y el papel del pueblo en la defensa de sus conquistas. Recuerde que siempre estamos atentos a sus opiniones.
Consejo Editorial

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Primera Declaración de La Habana, otra batalla por la soberanía

Por Dr.C. Rolando Dávila Rodríguez
La Declaración de San José de Costa Rica, aprobada en la Séptima Conferencia de Cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), el 22 al 28 de agosto de 1960 en el país centroamericano, condenaba al pueblo cubano por el solo hecho de no haberse plegado a la voluntad de la Casa Blanca y defender con dignidad su soberanía e independencia. La firme y valiente respuesta cubana a esa maniobra imperialista fue la Primera Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba, efectuada el 2 de septiembre del mismo año, que concentró en la histórica Plaza de la Revolución a más de un millón de revolucionarios. Ese día el Comandante en Jefe Fidel Castro dio a conocer el documento que ha entrado en la historia con el nombre de Primera Declaración de La Habana.
La Declaración de La Habana se distingue, desde sus inicios, por su carácter antiimperialista. La primera condena es para el imperialismo estadounidense y su nueva agresión contra la soberanía y autodeterminación de Cuba y de los países de América Latina, contenida en la Declaración de San José de Costa Rica. Por ello expresa que la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba: “Condena en todos sus términos la denominada ‘Declaración de San José de Costa Rica’, documento dictado por el imperialismo norteamericano y atentatorio a la autodeterminación nacional, la soberanía y la dignidad de los pueblos hermanos del Continente”.
Posteriormente se denuncia la política intervencionista que durante más de un siglo Estados Unidos ha seguido contra los pueblos al sur del río Bravo y sus marcadas intenciones de mantener vigente la llamada Doctrina Monroe, cuya esencia no es más que América para los estadounidenses.
Pero la Declaración de La Habana no se limita a condenar la política imperial del vecino norteño, sino que declara resueltamente “[…] el derecho de los Estados a la nacionalización de los monopolios imperialistas […], causa verdadera del subdesarrollo en que viven millones de hombres en distintas latitudes del mundo. Asimismo, el documento proclama el derecho de los campesinos a la tierra, del obrero al fruto de su trabajo, de niños y jóvenes a la educación, de los enfermos a la asistencia médica y hospitalaria, el derecho al trabajo, el derecho a la no discriminación del negro, del indio y de la mujer. En resumen, la Declaración de La Habana reafirma el derecho que tienen los hombres a vivir como verdaderos seres humanos.
El documento pone de manifiesto, en el más elevado sentido, la ayuda solidaria propuesta por la antigua Unión Soviética a Cuba al señalar: “La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba declara, que la ayuda espontáneamente ofrecida por la Unión Soviética a Cuba en caso de que nuestro país fuera atacado por fuerzas militares imperialistas, no podrá ser considerado jamás como un acto de intromisión, sino que constituye un evidente acto de solidaridad, y que esa ayuda brindada a Cuba ante un inminente ataque del Pentágono yanqui, honra tanto al gobierno de la Unión Soviética que la ofrece, como deshonra al gobierno de los Estados Unidos, sus cobardes y criminales agresiones contra Cuba”.
Hay dos factores, entre otros, que explican el porqué de esta aceptación y agradecimiento de la ayuda soviética. El primero de ellos es que el pueblo cubano se fue dando cuenta, gracias a la dialéctica del mecanismo de la lucha de clases, dónde estaban sus enemigos y cuáles eran sus amigos. Ante cada agresión del gobierno estadounidense llegaba el oportuno apoyo soviético. Ello demostraba objetivamente que las largas campañas contra el otrora país de los soviets, tenían un fin determinado: desacreditarlo ante la opinión pública mundial.
En segundo lugar —y no por ello el menos importante—, no se puede olvidar que la dirección de la Revolución Cubana, al frente de la cual se encontraba Fidel Castro, estaba formada por hombres que habían abrazado la teoría revolucionaria del proletariado y se esforzaban por aplicarla creadoramente a las condiciones concretas de la isla caribeña. Esto les hizo comprender que para resistir y vencer en la lucha contra sus enemigos internos y externos, era necesario no solo apoyarse en las masas populares —en primer lugar en la clase obrera—, que se iban despojando de los prejuicios anticomunistas, sino también era decisivo tener en cuenta la ayuda de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y de los países del entonces campo socialista. Sin estos dos aspectos, era utópico pensar en resistir y vencer las agresiones de la contrarrevolución y llevar a cabo exitosamente una profunda revolución social.
La Declaración de La Habana señala el compromiso de los obreros, de los campesinos, de los intelectuales, del negro, del indio, y de todos los oprimidos a la lucha por sus reivindicaciones económicas, sociales y políticas. Asimismo, se destaca: “[…] el deber de cada pueblo a la solidaridad con todos los pueblos oprimidos, colonizados, explotados o agredidos, sea cual fuere el lugar del mundo en que estos se encuentren y la distancia geográfica que los separe. ¡Todos los pueblos del mundo son hermanos!”.
Con esa formulación, la Declaración de La Habana rompía con la política aislacionista impuesta por el imperialismo estadounidense y la OEA a los países de este continente, la cual los hacía más débiles y fáciles de dominar. Desde entonces, ese sagrado principio ha guiado siempre la política exterior de la Revolución Cubana y ha encontrado exponentes en cualquier parte del mundo.
Hay un aspecto que llama la atención a todo el que analice detenidamente este trascendental documento, es aquel que expresa: “La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba condena, en fin, la explotación del hombre por el hombre (…)”.
De hecho, la Declaración de La Habana, al desaprobar la explotación del hombre por el hombre, condenó al sistema capitalista y lo descartó como posible vía de desarrollo del país. Este hecho convirtió al escrito en el presagio de las grandes nacionalizaciones de octubre de 1960, las que franquearon el paso a la Revolución Cubana para su tránsito hacia el socialismo.
Al referirse a este aspecto, Fidel Castro señaló: “El Programa del Moncada se ha cumplido. Entramos en una nueva etapa; los métodos son distintos. Nuestros principios están hoy sintetizados en la Declaración de La Habana, y la tarea que tenemos por delante es la tarea que ocupan nuestro tiempo y nuestra energía; la nuestra y la de los que vengan detrás de nosotros […]”.
La Primera Declaración de La Habana se encuentra entre los documentos cuya vigencia no pasa, sino todo lo contrario, su actualidad se reafirma con el decurso del tiempo. Su lectura estimula y ayuda al revolucionario, su contenido es arma y guía en la lucha por un mundo mejor.

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