Negación a la refinación del petróleo y la reducción de la cuota azucarera… pero

por Dr. C. Eugenio Suárez Pérez y M. Sc. Acela Caner Román
(Tomado de un libro en preparación)

Dos hechos extraordinarios realizados por el Gobierno de Estados Unidos en julio de 1960 para destruir a la Revolución Cubana, recibieron una digna y oportuna respuesta.
“Acabo de intervenir la Shell de Cuba”
En una acción conjunta fueron intervenidas en la mañana del 10 de julio las refinerías de las compañías petroleras extranjeras Esso y Shell por el Gobierno Revolucionario. De esa forma se cumplió la Ley de Minerales Combustibles que pretendieron incumplir los monopolios petroleros, negándose a refinar el petróleo adquirido por el Estado cubano. Ambos actos constituyeron una reafirmación más de la conciencia de soberanía política e independencia económica que guiaron los pasos de nuestra patria hacia la conquista de un destino mejor.
“[…] Después de un lacónico diálogo entre el funcionario del Instituto Cubano del Petróleo [ICP], Fernando Guerra Cabrera, y el presidente de la Shell en Cuba, Baird Smith, esa empresa quedó intervenida por el Gobierno Revolucionario. La misma no acató la disposición del ICP en el sentido de procesar petróleo del Estado.
”La medida se fundamenta en la Ley de Minas de 1938 pero esencialmente respondía a la acción enérgica del Gobierno ante la maniobra de los monopolios petroleros extranjeros, radicados en Cuba que, respondiendo a una conjura agresiva contra las medidas de la Revolución habían suspendido sus embarques de crudos y estaban a punto de crear un serio problema que con gran sentido patriótico fue previsto.
”En el muelle oleoducto de la Shell, situado en la ensenada de Marimelena, en el litoral de Regla, frente al resto de las instalaciones de las refinerías coincidimos con la llegada de una chalana-tanque que transportaba cinco mil barriles de petróleo crudo del ICP y en la que viajaban para cumplir la misión que le había sido encomendada, el funcionario de ese organismo, Fernando Guerra y otros dos empleados del mismo.
”Eran aproximadamente las 8:15 de la mañana. En el lugar obreros de la compañía, miembros de las milicias revolucionarias y dirigentes del sindicato petrolero, esperaban ansiosos el arribo del personal del ICP. Estaban conscientes del paso histórico que representaba para la liberación económica de Cuba el cumplimiento de las disposiciones que traían en su poder. […]
”Ya los funcionarios del ICP estaban en el muelle y sin pérdida de tiempo se encaminaron a las oficinas de la refinería seguidos por los técnicos, las milicias y los reporteros, siendo recibidos por el ingeniero Manuel Goytisolo, subadministrador de la refinería quien fue impuesto de la disposición del ICP que le leyó el delegado Fernando Guerra, en el sentido de que tenían que iniciar el procesamiento del petróleo del Estado ante la circunstancia de que había paralizado las importaciones de crudos y había la amenaza de que se paralizaran los abastecimientos.
”A esto respondió el ingeniero Goytisolo mostrando una carta que la empresa había enviado al Banco Nacional de Cuba.
”Esta carta —ripostó Guerra— es la respuesta a otra enviada por dicha institución y en modo alguno representa una respuesta a la disposición que tengo instrucciones de hacer cumplir.
”En ese sentido yo no tengo atribuciones para contestarle se —manifestó Goytisolo—, y me comunicaré en el acto con el presidente de la empresa, Mr. Baird Smith. La comunicación con el funcionario de la Shell no demoró.
”¿Míster Smith? —preguntaba brevemente el ingeniero Goytisolo después de establecer comunicación telefónica con el despacho de su máximo jefe.
”Si, que ocurre —respondía el funcionario inglés de la Shell—, dígame, dígame.
”El gobierno ha dispuesto que la empresa refine petróleo del ICP y esperamos por usted.
”No había transcurrido un cuarto de hora y un hombre alto, de piel rosada, de unos 40 años y rápido andar, hacía su entrada en el local donde esperaban. Había expectación entre los funcionarios y empleados. Estaban seguros de la decisión del Gobierno Revolucionario de romper con los grandes monopolios que formaban la conjura para crear dificultades a la Revolución.

”Inmediatamente Smith fue notificado de la disposición del ICP y ordenaba a la empresa refinar el petróleo del Estado, a lo que respondió brevemente que no tenía instrucciones de acatar esa disposición.
”En tal circunstancia —le expuso el delegado del Gobierno— la empresa queda intervenida de acuerdo con lo que dispone este decreto del Gobierno Revolucionario y le puso en sus manos el documento.
”Mientras Smith leía detenidamente el contenido del mismo, el funcionario del ICP se comunicaba telefónicamente con el presidente de ese organismo, ingeniero Alfonso Gutiérrez, a quien informó: ‘acabo de intervenir la Shell de Cuba’.
”Un trámite similar al efectuado en la Shell se llevó a cabo en las refinerías de la Esso Estándar Oil Co., el que culminó con la intervención de dicha empresa petrolera extranjera, por negarse a refinar el petróleo propiedad del Estado, a que está obligada por las leyes cubanas.
”A bordo de la patana Gloria, que conducía alrededor de cinco mil barriles de petróleo, viajaron el comandante Onelio Pino Izquierdo, los ingenieros Henry Hatten y Manuel Estrada, la doctora Olga Soler, el contador José Sánchez, todos funcionarios del ICP.
”Además acompañaba al grupo el capitán Jesús Reyes, superintendente de la terminal Habana del propio organismo, de cuyo muelle partió la patana y donde fue abastecida con el petróleo.
”Una vez que atracó al muelle de la refinería la embarcación, el comandante Pino solicitó la presencia del principal funcionario de la compañía extranjera para determinar si estaban en disposición de aceptar el embarque de petróleo del Estado para su refinación o, por el contrario, se negaba a hacerlo.
”Después de una breve espera, se localizó telefónicamente al subadministrador de la refinería Esso, Ricardo González Abreu, quien desde la oficina, situada a la entrada de la refinería, comunicó la negativa de la compañía.
”La respuesta fue terminante: se procedería a la intervención de la refinería y demás propiedades como consecuencia del incumplimiento de las leyes y en virtud de la Resolución firmada por el primer ministro, doctor Fidel Castro […]. Al llegar a la oficina de la administración, los funcionarios y dirigentes obreros se dirigieron al despacho de González Abreu para ultimar la gestión interventora.
”Finalmente se procedió a la firma del acta en la que se traspasa al ICP la administración y control de la refinería, con carácter de organismo interventor. Con posterioridad, en la oficina principal de la compañía, en el Vedado, se terminó el trámite legal, con la intervención total de las propiedades de la Esso. […]”.
“El petróleo está asegurado…”
Como respuesta a las medidas adoptadas con las empresas petroleras comienzan a llegar a La Habana buques soviéticos con provisión de petróleo.
“En la mañana del lunes 4 llega al puerto de La Habana el buque soviético Chernovci que trae un cargamento de 70 000 barriles de petróleo crudo. La descarga del buque se inicia inmediatamente por los trabajadores cubanos a fin de que inmediatamente que fuera descargado el navío partiera hacia Casilda a buscar otros 70 000 barriles y lo transportara a La Habana.
”El abastecimiento de gasolina y productos derivados del petróleo está asegurado en Cuba para la próxima semana y todos los informes de los técnicos especialistas en la materia indican que no habrá insuficiencia de los mismos”.
“Cuba es un Estado libre, independiente y soberano”
En respuesta a una reciente nota del gobierno de Estados Unidos al de Cuba, el ministerio de Relaciones Exteriores cubano hace entrega el 7 de julio al señor Philip Bonsal, embajador de los Estados Unidos, de una respuesta que enjuicia plenamente todos los particulares de la citada comunicación norteamericana, además de fijar una vez más, la indeclinable postura de dignidad plena de Cuba.
“Tengo el honor de referirme a su nota número 338, de fecha 5 de julio del presente año, relacionada con la intervención por el gobierno de Cuba de las refinerías de la Texaco, en Santiago de Cuba, y de la Esso Standard Oil, en La Habana.
”El Gobierno Revolucionario de Cuba, rechaza, categóricamente, la protesta formulada por el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica en cuanto a las acciones legales ejercitadas contra dichas empresas. No es el gobierno de Su Excelencia, sino a los Tribunales de Justicia de Cuba a quienes incumbe la interpretación de las leyes cubanas. Cuba es un Estado libre, independiente y soberano. Son, por el contrario, las compañías de referencia, las que han pretendido rebelarse contra la legislación vigente sobre la materia. […]
”Ese desafío a las leyes y a la soberanía nacionales, tolerado y hasta promovido por anteriores regímenes con grave perjuicio para el bienestar popular y humillante quebranto para la dignidad cubana, no podía admitirlo ni aceptarlo el Gobierno Revolucionario, sin abdicar su autoridad y traicionar la confianza del pueblo.
”El Gobierno de Cuba, en uso de las potestades que dimanan del pleno ejercicio de la soberanía nacional, se ha visto en la necesidad imperativa de adoptar una severa política de defensa de las divisas. Esa política es una consecuencia del criminal despilfarro del patrimonio público por una dictadura oprobiosa, que jamás se mereció la más leve censura del Departamento de Estado, y, asimismo de la balanza de pagos desfavorable en el comercio entre Cuba y Estados Unidos de Norteamérica por el período de una década. […]
”El pueblo cubano, que sí puede ufanarse de pertenecer al verdadero mundo libre desde el primero de enero de 1959, ya que desde esa fecha ejercita su soberanía sin servidumbres a ningún poder imperial, ha considerado, según la opinión coincidente de sus instituciones públicas y privadas, que las actitudes de la Texaco y la Esso Standard Oil son pasos, sabiamente calculados, de una provocación de tipo internacional, cuya finalidad es retrotraer a Cuba a su dependencia colonial de intereses políticos y económicos extranjeros. […]
”El Gobierno de Cuba opina, con sobra de fundamento, que todas las medidas ejecutadas en relación con la Texaco y la Esso Standard Oil responden, cabalmente, a la preceptiva de la legislación en vigor y a los altos intereses del pueblo cubano. Por si todavía lo ignora el Gobierno de Su Excelencia, parece oportuno reiterar que la calificación de la legalidad de los actos del Gobierno libre, independiente y soberano en Cuba solo puede provenir del propio Gobierno o de los Tribunales de Justicia cubanos y no de una cancillería extranjera. […]”
“Ellos se quedaron sin refinerías y nosotros no nos quedamos sin petróleo”
En su discurso del 8 de julio, después de hacer un recorrido por las diferentes agresiones a Cuba por el gobierno norteamericano, Fidel insiste que ante ellas siempre Cuba se ha enfrentado y ha triunfado.
“[…] Es decir, que nosotros hemos ido ganando todas las batallas, se las hemos ido ganando. ¿La de opinión mundial? Se la ganamos. ¿La campaña de estarnos hostigando con aviones? Se la ganamos. ¿Cuál fue el resultado de aquellos? Pues, el resultado fue que el pueblo dio millones de pesos para armas y aviones, el pueblo se movilizó y el resultado de aquellos actos de agresiones fue fortalecer más la Revolución, porque ahora tenemos cientos de miles de milicianos y un número tal de fusiles automáticos que no quiero revelar aquí. Lo que si quiero decirle a los milicianos es que no se desanimen, si algunos tienen que andar con algunos rifles viejos que se usaron en los primeros momentos para prácticas y para algunos trabajos de custodia, porque lo que si les puedo decir es que todo miliciano va a tener un arma automática y que nosotros hemos tomado las medidas pertinentes para que cada miliciano tenga su correspondiente arma, en su correspondiente sitio, de manera que el país, ante cualquier agresión, pueda contar con la seguridad de que tendrá con qué defenderse.
”Es decir, que estaba enumerando cómo nosotros hemos ido ganando las batallas y cuáles han sido los resultados de cada agresión. La maniobra en América Latina es otro plan que se gesta contra nosotros y se trató de llevar acabo y ¿cuál fue resultado? Pues el resultado fue que la maniobra fracasa y el Presidente cubano se anota un gran triunfo en su recorrido por todos los pueblos de América Latina.
”Después viene la batalla del petróleo, maniobra para dejarnos sin petróleo, es decir, que llevan adelante una provocación al negarse a cumplir la Ley de la República mediante la cual tenían la obligación de refinar el petróleo del Estado, y entonces, fraguan la maniobra para dejarnos sin combustible. Quiero que se sepa que ellos cifraron una gran esperanza en la maniobra de dejarnos sin combustible, puesto que es incuestionable las consecuencias de que un país se vea… un país está dependiendo de… muchas de sus industria están dependiendo del combustible, de la electricidad que se genera con combustible, también el transporte, y todo se hubiese paralizado repentinamente. Ellos habían hecho una serie de cálculos sobre barcos, sobre si los que tenían barcos petroleros se atreverían a desafiar el poderío de las compañías monopolísticas, y estaban sacando cuentas de todas clases para ver… ya casi convencido de que la agresión a través del combustible iba a dar al traste con la Revolución, es decir, que nos querían hacer pasar bajo las horcas caudinas con el asunto del petróleo.
”Entonces, ¿cuál fue resultado? Pues el resultado fue que se quedaron sin refinerías y nosotros no nos quedamos sin petróleo. El petróleo viene en camino y sobre eso les puedo comentar, por ejemplo, el número… hay 19 barcos soviéticos en camino conduciendo petróleo a Cuba, es decir, que ya para mediados de este mes estará completamente normalizado el abastecimiento. Esto sin contar gestiones que el Gobierno cubano va a hacer con el Gobierno de Venezuela para adquirir también petróleo venezolano. Vamos a hacer gestiones de Gobierno a Gobierno para solicitar de ellos que nos vendan petróleo, lo cual garantiza más aún, refuerza más aún, la seguridad en el abastecimiento de combustible y además, porque nosotros deseamos mantener y desarrollar nuestras relaciones comerciales con la nación venezolana.”
“No ha salido de parte de nosotros la actitud agresiva nunca”
Fidel enumera una por una las fechas y la cantidad de barriles de petróleo que traerá cada uno de los 19 barcos tanques que ya navegan hacia Cuba. Posteriormente, explica las medidas adoptadas por el Gobierno Revolucionario para enfrentar las nuevas agresiones económicas.
“[…] Ya nosotros hemos tomado una medida, una Ley: concediendo poderes para nacionalizar, cuando convenga al interés del país, empresas norteamericanas. Es decir, que frente a la agresión contra nosotros, nosotros adoptamos, aprobamos también una legislación que tiene por objeto defender los intereses de la nación. No fue que nosotros quisiéramos esa Ley, todas las propiedades norteamericanas estaban aquí y sin problemas, habían sido afectadas las tierras, igual que habían sido afectadas las tierras de cubanos o de cualquier otro nacional, mediante la Ley de Reforma Agraria. Era una disposición de carácter nacional que no iba dirigida contra empresa de nacionalidad determinada alguna. Sin embargo, estaban todos los bancos, estaban las compañías de servicios públicos, estaban las minas, estaban una serie de comercios, una serie de fábricas, una serie de compañías de seguros, en fin, todas… estaban las refinerías, toda una serie de negocios y de empresas de compañías o ciudadanos norteamericanos, algunas de ellas… porque no pensamos en los casos del ciudadano norteamericano que tiene una casa, o por ejemplo cualquier ciudadano norteamericano que tiene una parcela de tierra en Isla de Pinos o vive aquí, como hay escritores —Hemingway, por ejemplo, vive aquí y tiene su casa— hay norteamericanos buenos que escogieron este país como lugar, de agradable lugar donde poder descansar, donde poder vivir después del retiro, y esos norteamericanos no tendrán nunca que preocuparse absolutamente por nada, porque, por supuesto, nosotros entendemos bien el sentimiento que los ha traído a esta, a los que han querido vivir aquí y no explotar a nuestro país, no matar de hambre a nuestro país.
”La medida y la legislación que se adopta en defensa de la economía y del interés nacional, es precisamente contra aquellos intereses que han venido a explotar a nuestro país, a matar de hambre a nuestro país. […] Nosotros hemos sido intérprete de las necesidades, de los anhelos, de la conciencia de la Nación, pero la existencia de todo esos intereses espurios, a pesar de que nuestro país estaba siendo cercado por la calumnia, que nuestro país estaba siendo cercado por la acción diplomática de los Estados Unidos, que nuestro país estaba siendo atacado con aviones procedentes de los Estados Unidos, que los peores criminales de guerra se habían ido a albergar allí, que constantemente se publicaba por los periódicos una serie de cosas absurdas contra Cuba, que se trataba de que el turista no pudiera visitarnos para comprobar con sus propios ojos un gran cúmulo de falsedades de las que se estaban proclamando allí, a pesar de todo eso, esos intereses no habían sido tocados, no habían sido afectados.
”Y esa es una prueba de cómo no ha salido de parte de nosotros la actitud agresiva nunca, sino que nosotros, en nuestro esfuerzo por hacer adelantar nuestro país, en nuestro esfuerzo por mejorar las condiciones de vida del pueblo, en nuestro esfuerzo por dar empleo a los cubanos, el esfuerzo por poner a producir nuestras tierras, en nuestro esfuerzo por hacer viviendas, por hacer escuelas, por establecer industrias, por dar trabajo, por elevar las condiciones morales y materiales del pueblo, hemos tenido que enfrentarnos continuamente a una serie de ataques, a un hostigamiento incesante, a un plan deliberado y persistente para destruirnos, a una serie de agresiones. Es decir, que las agresiones han estado constantemente partiendo no de nosotros, sino de la política del Gobierno de los Estados Unidos”.
Azúcar: reducir la cuota azucarera de Cuba, pero…
En el primer día de julio se informa que la Cámara de Representante aprobó la ley del azúcar que da autoridad discrecional al presidente de los Estados Unidos para determinar la cuota que hasta el 31 de diciembre de 1961 le corresponde a Cuba.
Tras requerimientos de la Casa Blanca y el Departamento de Estado, de que la ley fuera aprobada antes del receso del Congreso, la Cámara dio su voto afirmativo hoy a la enmienda que debe pasar ahora a la Comisión de Finanzas del Senado.
“Primero clavan el puñal y en agosto piensan remacharlo”
La Comisión de Finanzas del Senado de Estados Unidos aprueba la tarde del primero de julio un proyecto de Resolución Conjunta por el cual el presidente de Estados Unidos recibiría poderes discrecionales para determinar la cuota azucarera de Cuba durante el resto del año 1960, pero que no contendría disposiciones especiales en cuanto a la distribución de la suma proveniente de cualquier reducción de la cuota cubana. El proyecto de Resolución Conjunta es producto de una maniobra de última hora, fue introducido por el senador Wallace Bennett, republicano de Utah, con el respaldo de otros 24 senadores.
“La Cámara y el Senado de Estados Unidos están empeñados en una desenfrenada carrera para ultimar en la forma más rápida posible la agresión económica contra Cuba mediante de la Ley Puñal a nuestra cuota azucarera.
”La actual legislatura está al vencer y según el plan de los magnates y políticos norteamericanos es necesario aprobar la ley que faculta al presidente Eisenhower para reducir la cuota cubana y dejar preparado el camino para en agosto consolidar el zarpazo económico contra nuestra nación.
”El proyecto de la Cámara, que permitirá al presidente manejar libremente la cuota de Cuba hasta el 31 de diciembre de 1961, no fue aprobada por el Senado y en su lugar la Comisión de Finanzas de ese cuerpo elaboró una Resolución Conjunta que adelanta los efectos de la Ley Puñal. Ese proyecto limita los poderes del presidente hasta diciembre 31 de este año, pero en realidad ambas fechas son simples trámites ya que en el fondo lo que plantea el gobierno de Estados Unidos, en combinación con los monopolios ‘siquitrillados’ por nuestra Revolución, es la agresión a Cuba en la forma más artera y rápida.
”Los senadores yanquis han mostrado todas sus cartas por la propuesta de Resolución, que posiblemente sea tratada hoy por la Cámara. El plan es este: Ahora se autoriza al presidente para reducir la cuota de Cuba; después, el mandatario norteamericano aplica sus poderes contra nuestro país; y, como acto final de toda esta criminal maniobra, el Congreso se reúne en agosto —en la nueva legislatura— y aprueba una Ley Azucarera que otorgue carácter permanente a las cantidades de azúcar que piensan distribuir entre otras áreas suministradores a costa de la reducción de la cuota cubana.
”Es decir: primero clavan el puñal y en agosto piensan remacharlo. Sin embargo, para entonces ya habrán sufrido los efectos de su propia agresión los centrales azucareros y las demás inversiones de capital norteamericano en Cuba, pues la consigna revolucionaria es una: si nos quitan la cuota, les quitamos las inversiones y en esta lucha la peor parte le tocará a los yanquis al convertirse su Ley-Puñal en una verdadera Ley-Boomerang”.
Como se esperaba, el Congreso norteamericano, entre maniobras a las sombras de pasillos congresionales, amenazas del presidente Eisenhower y acciones de rapiña, aprobó la ley que da poderes al gobierno de EE.UU. para reducir la cuota azucarera cubana. La madrugada del domingo 3 de julio, fue para los congresistas norteamericanos una madrugada que hubiese deseado para sí cualquier ratero vulgar.
“Fue adoptado por el Senado, por 32 votos favorables y 24 negativos, la enmienda a la Ley de Azúcar aprobada a las seis de la mañana de ese domingo en la Cámara de Representantes. Después de dos horas y 23 minutos de debate sobre la fórmula definitivamente aprobada, el Senado se decidió finalmente por una Ley que da poderes discrecionales al presidente Eisenhower, para reducir la cuota cubana, y prorroga la Ley hasta el 31 de marzo de 1961 y fija normas para la redistribución de las reducciones que eventualmente sufra la cuota cubana.
”El debate, que se inició el sábado a las tres de la tarde, fue presenciado por numeroso público que siguió las alternativas conjuntamente con representantes de los intereses azucareros nacionales y extranjeros. La enmienda a la Ley, aprobada por el Senado, puso punto final a una crisis provocada el sábado al votar favorablemente el Senado un proyecto de Resolución que implícitamente rechaza la Ley votada por la Cámara el jueves pasado. El ‘impasse’ así creado, solo cedió ante la fuerte presión de la Casa Blanca y el departamento de Estado. En forma dramática esta madrugada apeló a sus colegas, el líder de la minoría, Everett Dirksen, republicano por Illinois, informando que el presidente Eisenhower estaba dispuesto a convocar a una sesión extraordinaria si no lograba inmediata aprobación de la Ley que le confiere poderes especiales para reducir la cuota cubana”.
Obligan a Cuba a adoptar medidas para la defensa de la soberanía nacional
Para dar respuesta a la Ley Puñal promulgada por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba, el Consejo de Ministros cubano en sesión extraordinaria se reúne a las cuatro de la tarde del martes 5 de julio. En dicha reunión aprueba la Ley de Nacionalización y la Ley de Reforma Constitucional.
De la Ley de Nacionalización
“Por cuanto: La actitud asumida por el gobierno y poder legislativo de los Estados Unidos de Norteamérica de constante agresión, con fines políticos, a los fundamentales intereses de la economía cubana, evidenciada enfáticamente con la enmienda recientemente acordada por el Congreso de dicho país a la Ley Azucarera, a instancias del Poder Ejecutivo, mediante la cual se otorga al presidente de dicha nación facultades excepcionales para reducir la participación en el mercado azucareros de dicho país de los azúcares cubanos, como arma de acción política contra Cuba, obliga al Gobierno Revolucionario a adoptar, sin vacilaciones, todas las medidas que estime pertinentes para la defensa de la soberanía nacional y de libre desenvolvimiento económico de nuestro país.
”Por cuanto: El artículo 24 de la Ley Fundamental autoriza la expropiación forzosa de bienes remitiendo a la Ley Ordinaria el señalamiento de la autoridad competente para decretar la expropiación así como la regulación del procedimiento y de los medios y forma de pago. […]
”Artículo 1. Se autoriza al presidente de la República y al primer ministro para que dispongan, conjuntamente, mediante resoluciones, cuando lo consideren conveniente a la defensa de interés nacional, la nacionalización, por vía de expropiación forzosa, de los bienes o empresas propiedad de personas naturales o jurídicas nacionales de los Estados Unidos de Norteamérica o de las empresas en que tengan interés o participación dichas personas, aunque las mismas estén constituidas con arreglo a las leyes cubanas.
”Artículo 2. El presidente de la República y el primer ministro en la resolución en que disponga la expropiación declararán su necesidad y la causa de utilidad pública o interés nacional que la motiva. […]
”Artículo 5. El pago de los bienes expropiados, se realizará, una vez hecha su tasación, de conformidad con las bases siguientes: a) El pago se efectuará en Bonos de la República que se emitirán a ese efecto por el Estado Cubano y que estarán sujetos a las condiciones dispuestas en esta Ley. b) Para la amortización de dichos Bonos y como garantía de los mismos se formará por el Estado Cubano un Fondo que se nutrirá anualmente con el veinticinco por ciento (25%) de las divisas extranjeras que correspondan al exceso de las compras de azúcares que en cada año calendario realicen los Estados Unidos de Norteamérica sobre tres millones (3 000 000) de toneladas largas españolas para su consumo interno, y a un precio no menor de 5.75 centavos de dólar la libra inglesa (F.A.S). A ese efecto el Banco Nacional de Cuba abrirá una cuenta especial en dólares que se denominará ‘Fondo para el Pago de Expropiaciones de Bienes y Empresas de Nacionales de los Estados Unidos de América’”.

Además se aprueba la Ley de Reforma Constitucional, modificando el artículo 24 de la Ley Fundamental.
“Ya el puñal ha sido clavado. Ahora vendrá la respuesta del pueblo libre”
A las 3:25 minutos de la tarde del 6 de julio, se firma por el presidente de Estados Unidos la rebaja de la cuota azucarera cubana de este año en 700 000 toneladas cortas.
“[…] Aunque Eisenhower invocara mentirosamente ‘el interés nacional’ de los Estados Unidos, Cuba ha sido desposeída de un derecho. Ni nuestro pueblo ni el mundo olvidarán esta fecha en que se inicia la guerra económica de un país imperialista poderoso contra un pequeño pueblo libre que prefiere la muerte a retomar las cadenas y que confía en la victoria de su justa causa.
”Aunque esperada, no puede dejar de producir la mayor indignación la cobarde y brutal agresión yanqui. El crimen se torna más repugnante aún ante la hipocresía de los criminales. Sin el más mínimo respeto para el sentido común del norteamericano más ingenuo o del más intoxicado por la propaganda imperialista, Eisenhower intenta justificar la rebaja alegando que no hay seguridad de que Cuba pueda cumplir en el futuro sus compromisos con los Estados Unidos debido a las ventas realizadas a los países socialistas.
”Sin embargo, la ‘Ley Puñal’ no establece que a Cuba se le suprima de su cuota las cantidades que no pueda cubrir en el futuro, sino que, aplicándola retrospectivamente, Eisenhower bloquea el azúcar cubano ya producido, impidiendo que lleguen a puertos norteños 700 000 toneladas que reposan en los almacenes cubanos y que estaban listas para ser embarcadas.
”Las palabras de Eisenhower al anunciar la rebaja de que sentía ‘sincero pesar’ y que su gobierno había realizado esfuerzos por ‘mantener la amistad tradicional en Cuba’, necesitan ser refutadas con palabras. Ahí están los hechos. Concretamente ahí está la primera gran zancadilla, la frustrada maniobra de los monopolios petroleros, y la segunda: la ‘Ley Puñal’, para no hablar ya de los 50 años de saqueo de las riquezas de nuestro país, del apoyo a la tiranía de Batista y del aliento a los criminales de guerra y a todos los contrarrevolucionarios.
”Con el inicio de la agresión económica contra Cuba en forma abierta, los Estados Unidos se desenmascararon por completo ante los pueblos de América Latina y el mundo que redoblarán su solidaridad con la Revolución cubana. En lo que respecta a nuestro pueblo, nada podrá arrodillarlo ni hacerlos retroceder […]. Ya el puñal ha sido clavado. Ahora vendrá la respuesta del pueblo libre”.
Los obreros lucharán codo con codo con el Gobierno Revolucionario
La respuesta comenzaba a llegar. De todas partes del mundo llega el mensaje de solidaridad, desde que las empresas petroleras extranjeras radicadas en Cuba trataron de paralizar la economía nacional. Ahora, cuando el gobierno norteamericano vota una ley para reducir la cuota azucarera cubana la solidaridad mundial con la causa de Cuba se ha multiplicado. Son muchos los pueblos de América y el mundo que condenan la criminal acción del gobierno de Estados Unidos. En Cuba las expresiones de apoyo incondicional a las medidas adoptadas, y a las que en el futuro pudiera adoptar el Gobierno Revolucionario para contrarrestar las agresiones económicas son respaldadas por la unanimidad del pueblo.
En horas de la noche del 6 de julio se clausura en el teatro de la CTC, el Primer Congreso Nacional Extraordinario de la Federación Obrera Metalúrgica. Mientras se desarrolla el acto, distintas comisiones entregan al jefe de la Revolución aportes en efectivo para comprar armas y aviones y para la Reforma Agraria. También varias organizaciones obreras entregan miles de pesos a la Directora del INAV para invertir en certificados de ahorro.
Uno de los dirigentes de la CTC expone que el primer gesto frente a las agresiones de que ha sido objeto nuestro pueblo debe partir de la clase obrera, con una gran concentración frente al Palacio Presidencial para condenar con la presencia del pueblo estas agresiones, y da lectura a un documento.
“La CTC ha tomado el acuerdo de que esta concentración se efectúe el próximo domingo a las 2 de la tarde. Debemos concurrir allí todos los que estuvimos en la Plaza Cívica el pasado Primero de Mayo. Deben concurrir los trabajadores y el pueblo en general, de Pinar del Río, La Habana y Matanzas, para hacer patente nuestra protesta.
”Ese día debe estar todo el pueblo en la calle para decirle a Eisenhower que respaldamos todas las atribuciones concedidas a nuestro Gobierno Revolucionario para adoptar cuantas medidas sean necesarias frente a la agresión. Sin importarnos todo lo que pueda haber de sacrificio como resultado de las medidas que haya que tomar.
”Ese día ratificará la clase obrera que está dispuesta a todos los sacrificios para demostrar también que luchará codo con codo con el Gobierno Revolucionario en esta batalla en defensa de la Revolución frente a las agresiones del imperialismo yanqui.
Medidas como las que tomó el Consejo de Ministros están dentro del ansia de todos los trabajadores. También le ratificamos al Gobierno que los obreros estamos dispuestos a asumir la responsabilidad de hacer funcionar las industrias que sean confiscadas. Patria o muerte”.
Eso nos enseña la Revolución
Después de la intervención de varios dirigentes obreros, el compañero Fidel se dirige a los micrófonos. La entusiasta ovación que acoge al líder dura más de diez minutos.
“[…] Tiene lugar este congreso en momentos de gran trascendencia para nuestro país. Es lógico que ante las cuestiones nacionales que se están debatiendo, nuestra atención se concentre, más que en las tareas propias de un sector, en las tareas propias de toda la nación. El hecho de que haya culminado este congreso en un acto de absoluta unión significa, sencillamente, que tenemos una federación más, en pie de lucha y perfectamente preparada para hacer frente, junto a todas las demás federaciones de trabajadores, a las contingencias que el avance de la Revolución y el propósito de llevarla adelante hacia la completa victoria nos impone a todos, pero se lo impone muy especialmente a la clase trabajadora cubana”.
Una vez más el Comandante en Jefe presenta al pueblo quién es realmente el gobierno norteamericano.
“[…] Cuando nuestra patria era víctima de todos los oprobios, cuando nuestros campesinos eran asesinados a montones, cuando la soldadesca, llena de odio y sedienta de sangre, arrasaba una aldea entera o asesinaba, en un pequeño pueblecito, a cientos de personas; cuando nuestras calles se teñían con la sangre de nuestros trabajadores y de nuestros jóvenes, cuando los hombres desaparecían sin dejar rastro, cuando en los cuerpos represivos no se escuchaba más que el gemido de los torturados, cuando nuestra economía era saqueada y el país era víctima del pillaje desmedido, cuando nuestras reservas eran arrancadas a la nación y transportadas a las cuentas privadas en los bancos extranjeros, entonces a la poderosa oligarquía yanqui no se le ocurrió decirle al turista que no viniera a Cuba; no se le ocurrió decirles a los bancos que suspendieran los créditos para las operaciones comerciales ordinarias, no se le ocurrió lanzar toda su prensa a escribir los horrores que en Cuba se vivían; no se le ocurrió conceder poderes excepcionales para arrancarnos parte considerable de nuestra cuota de un solo zarpazo; no se le ocurrió a la poderosa oligarquía extranjera, dueña de las compañías que poseían nuestras tierras, que poseían nuestras minas, que poseían gran parte de nuestras fábricas, que poseían gran parte de nuestro comercio, que poseían gran parte de nuestros bancos, que poseían gran parte de nuestros servicios públicos, que extraían cientos de millones todos los años de nuestra economía; no se le ocurría a la poderosa oligarquía maniobrar contra la nación; intentar dejar sin combustible a aquella tiranía, a aquellos ladrones, a aquellos asesinos; no se le ocurría dejar sin cuota a aquella pandilla de piratas que por un lado robaban y por otro lado asesinaban para defender los intereses de esa oligarquía.
”¡Ah! ¡El gobierno de Estados Unidos no puede afrontar esta verdad! ¡El gobierno de Estados Unidos no puede desmentir esta verdad! ¡El gobierno de Estados Unidos se ha tenido que quitar la máscara! ¡El gobierno de Estados Unidos, ante la historia, no podrá ocultar esa mancha! Y el gobierno de Estados Unidos, ante nuestro pueblo, ante nuestro pueblo que sufrió ese saqueo; ante nuestro pueblo que durante tantos años soportó tanto abuso y tanto crimen; ante nuestro pueblo no podrá responder a la verdad de que fueron socios y fueron cómplices y fueron usufructuarios de la tiranía, que tantos millones le robó a nuestra patria, y que tantos hijos les arrancó a los hogares cubanos.
” […] ¡Y lejos de reducir la cuota azucarera, la poderosa oligarquía aumentó la cuota de fusiles; la cuota de tanques, la cuota de balas, la cuota de aviones y la cuota de bombas que le estaba enviando a esa tiranía! […]
”Ahora que los intereses de la oligarquía no tienen soldados mercenarios que los defiendan; ahora que los intereses de la oligarquía no tienen manos asesinas que maten campesinos, obreros y jóvenes; ahora que no tienen aquí a una pandilla de miserables vendepatrias oprimiendo a los trabajadores; ahora que no tienen mujalistas; ahora que no tienen líderes vendidos y explotadores, ahora que de los recursos de la patria no se roba nadie un centavo, ahora cuando cesó para siempre en nuestra patria el crimen, la tortura y el oprobio; ahora que nuestro pueblo es alegre, ahora que nuestro pueblo está lleno de esperanzas, ahora que nuestro pueblo quiere reconstruir su patria y construir una patria nueva, ahora que los campesinos reciben tierra, y reciben casa, y reciben maestros, y reciben hospitales, y reciben caminos, en vez de pandillas de asesinos; ¡ahora que en vez de cruces se siembran escuelas!; ¡ahora que en vez de luto se siembra esperanza!, ahora cuando un pueblo lleno de amor y de generosidad se dedica a la tarea de construir su futuro, ahora la oligarquía poderosa se ensaña contra Cuba; se ensaña contra el pueblo y le dice a los turistas que no vengan y lanzan sus millares de periódicos a difamar a la nación cubana, y le arrancan de un zarpazo una parte considerable de sus recursos económicos”.
Quieren poseer nuestras riquezas y mandar en la economía y en la política de nuestro país
Fidel, ante la nueva agresión, solo pide calma y paciencia, serenidad y confianza.
“[…] Y esa es otra verdad que no podrá afrontar el gobierno de Estados Unidos: que las dificultades con Cuba no son porque Cuba quiera gobernar a Estados Unidos, ¡sino porque Estados Unidos ha querido gobernar a Cuba! Que los problemas con Cuba no se deben a que haya intereses cubanos; trusts y monopolios cubanos queriendo explotar a los trabajadores norteamericanos y al pueblo norteamericano, sino que los problemas con Cuba se deben a que hay compañías y hay poderosos intereses norteamericanos queriendo explotar a los trabajadores y al pueblo cubano; los problemas no se deben a que intereses cubanos quieran poseer las minas o las fábricas, y mandar en la economía y en la política de Estados Unidos; sino que los problemas con Cuba obedecen a los intereses que quieren poseer nuestras riquezas; vivir de nuestro sudor y mandar en la economía y en la política de nuestro país”.
“Nos podrás quitar la cuota, ¡pero no nos podrás arrebatar la libertad!”
Ya al final de su intervención, Fidel reitera quiénes son realmente los imperialistas norteamericanos.
“[…] ¿Qué quieren? ¿Que a cambio de las 700 000 toneladas el pueblo de Cuba les acepte que los esbirros, y los saqueadores, y los criminales se vuelvan a sentar en el gobierno de la República? ¿Qué quieren? ¡Que a cambio de la cuota aceptemos resignadamente el yugo! ¿Qué quieren? ¡Que a cambio de nuestra cuota les vendamos nuestra independencia! ¿Qué pretenden? ¡Que a cambio de la cuota doblemos la frente! ¿Qué quieren? ¡Que a cambio de la cuota, de esa cuota cuya única importancia radica en el hecho de que fueron los dueños de nuestras fábricas, los dueños de nuestras tierras, y no sembraron más que caña, solo caña y solo caña, para comprarse ellos el azúcar a ellos mismos! No era cuota de Cuba, era cuota de los dueños de los centrales y de los dueños de los cañaverales. Al pueblo no le quedaba más que la camisa rota y el hambre. Al pueblo, ¿qué le quedaba, sino trabajar para ellos?
”Y esa es la cuota que nos quitan, pero entendemos que ante una agresión como esta, y ante un acto tan ruin, tan vergonzoso y tan degradante para un gobierno; un país que ha engrandecido su economía y su poder con el trabajo de millones y millones de obreros de otros pueblos del mundo, con la explotación de la riqueza de otras naciones del mundo, de un gobierno poderoso que se rebaja a un acto semejante, nosotros, el pueblo que fuimos explotados por ellos durante 50 años; el pueblo que fuimos saqueados por ellos durante 50 años, el pueblo que fuimos asesinados por ellos durante 50 años, el pueblo pobre, pero digno; el pueblo pobre, pero heroico; ante ese acto ruin, ante ese acto degradante, no cabe sino responderle: Nos podrás quitar la cuota, ¡pero no nos podrás arrebatar la libertad!; nos podrás quitar la cuota, ¡pero no podrás doblegarnos!; nos podrás quitar la cuota, ¡pero no podrás destruir este ejemplo para todos los demás pueblos que son víctimas tuyas!; nos podrás quitar la cuota, ¡pero no podrás destruir la Revolución! Y esa arma se volverá contra ti, esa arma se volverá contra tu propio poderío”.
El periódico Noticias de Hoy conserva la memoria histórica de aquel día.
“Las tres plantas del teatro de la CTC se desbordaron de asistentes, que mantuvieron durante todo el transcurso del mismo un elevado espíritu de combatividad revolucionaria con repetidas ovaciones prolongadas a las palabras del doctor Fidel Castro, que obligaron una y otra vez a la Comisión Organizadora entonar el Himno Nacional, para que cesasen aquellas manifestaciones y pudiese continuar el primer ministro desarrollando su pensamiento. Esta calidad del acto era por sí sola una respuesta a la agresión imperialista, una evidencia de que los trabajadores y el pueblo se sienten más decididos, más firmes, más revolucionarios, ante los zarpazos desesperados de los enemigos de nuestra patria”.
La primera medida: calma, paciencia y buen humor
La noche del 8 de julio, Fidel acude a una conferencia de prensa ante las cámaras de Televisión Revolución. La primera pregunta de los periodistas es sobre las medidas que va a tomar el Gobierno Revolucionario ante los acontecimientos cada vez más agudos.
“[…] Bueno, la primera medida es no perder la calma. Yo creo que esa es…; ni la calma, ni la paciencia, ni el buen humor siquiera. Yo creo que esa es la primera medida del Gobierno Revolucionario.
”¿Eso por qué? Sencillamente porque nosotros estamos frente a una lucha dura, una lucha larga; los intereses de hoy están tratando de destruir la Revolución Cubana son intereses poderosos, se puede decir que en este momento la Nación cubana es víctima de la agresión de la oligarquía imperialista más poderosa del mundo con todos sus ingentes recursos de tipo económico, de tipo político, de tipo militar y en fin, una fuerza que ha estado decidiendo hasta el presente, y no más que hasta el presente la historia de este continente. Eso quiere decir, que nosotros tenemos que ir conduciendo esta lucha hacia la victoria, haciendo prevalecer nuestra razón y sabiendo hacerla prevalecer. Frente a ellos la fuerza que nos acompaña a nosotros es la razón, es decir, que nosotros estamos actuando junto a la razón y al derecho; ellos están actuando contra la razón, contra el derecho y, además, contra la historia, mientras nosotros estamos actuando con la historia. Y nosotros además, tenemos la seguridad de que vamos a salir victoriosos de esta lucha. Tenemos la seguridad completa de que esta batalla económica que estamos librando la vamos a ganar. Esta lucha por la supervivencia de la Revolución y de la Nacionalidad y de la Soberanía Cubana, la vamos a ganar. ¿Cómo? Pues debemos ir actuando de forma no como a ellos les convenga que nosotros actuemos, porque ellos muchas veces por lo que hemos observado, se ponen a esperar determinadas actitudes del Gobierno Revolucionario, y por lo general, siempre se equivocan.
”La caracterización más común de la política exterior de los Estados Unidos es el error; el error siempre acompaña la política exterior de los últimos años del Gobierno de los Estados Unidos. Todos son errores de cálculo, sobre errores de cálculo. Ellos han hecho todo lo posible por sacar al Gobierno Revolucionario de quicio, ellos han hecho todo lo posible por provocar, ellos han ensayado todas las armas, desde la campaña de mentiras, que fue lo primero que usaron, hasta las amenazas, las agresiones a través de los elementos contrarrevolucionarios que estuvieron realizando incursiones aéreas sobre nuestro territorio. Fíjense bien como ellos han utilizado gradualmente las distintas armas, en distintos momentos. A lo primero que acudieron fue a la mentira, la campaña de difamación, después, a una campaña de amenazas, después empezaron a permitir todo aquellos viajes antes de la zafra, porque parece que creyeron que atacando las cañas de Cuba desde las bases allí, en la Florida, utilizando los criminales de guerra, iban a poder destruir la cosecha de caña. No pudieron.
”Ahora se aguantaron los aviones, es decir, en un momento dado se paralizaron todos los aviones como obedeciendo una orden. Durante una serie de meses los aviones estuvieron hostigando; después, cesaron los aviones y entonces ya vinieron los hechos, es decir, pasaron a la política de agresiones directas de carácter económico. Es decir, que ellos han estado del primer momento realizando una política de agresión contra nosotros, una política de provocación, una política de amenazas, una política de difamación y, sin embargo, ellos no han logrado sacar a Cuba de su línea, ni han logrado sacar a Cuba de su posición y, no han logrado sacar a Cuba de su actitud”.
“Y entonces lanzan el zarpazo”
Más adelante, el jefe de la Revolución, explica que el zarpazo a la cuota azucarera cubana, fue un hecho donde hubo falta de sinceridad, mala fe e hipocresía por parte de los intereses enemigos de nuestra Revolución. Y más tarde, precisa lo que realmente se esconde detrás de las agresiones.
“[…] Lo tremendo de la Revolución cubana no es que le haya quitado caballerías más o caballerías menos a la United Fruit, a algunas compañías, la Trasatlántica del Golfo —ya nadie casi se acuerda como se llamaban.
”Lo tremendo de la Revolución cubana es que estaba demostrando, estaba destruyendo toda una serie de mentiras sobre las cuales se ha edificado la explotación de todos los pueblos hermanos de nuestro continente, de los pueblos subdesarrollados de África y Asia, de todos los pueblos subdesarrollados del mundo, toda esa mentira sobre la cual se ha edificado esa explotación, el pueblo cubano la estaba destruyendo al triunfar, al aumentar al nivel de empleo, las obras, las escuelas, las industrias, la producción, movilizando las fuerzas de la nación, la buena voluntad del pueblo, la producción, el rendimiento del trabajo, el rendimiento de las maquinarias, todo para producir más, para poder satisfacer ese aumento extraordinario de consumo sin recibir un solo kilito prieto de ningún inversionista norteamericano, a pesar de que nos quitaron los créditos, a pesar de todo eso, estábamos demostrando eso. Y entonces eso es una preocupación motivo de irritación, no porque afecte intereses, sí afecta intereses de algunas compañías poderosas, pero también produce decepción, el que nosotros no fracasemos y, sobre todo, destruye mentiras, destruye toda mentiras sobre las cuales han edificado todas las tesis que han pretendido mantener en la miseria, en el hambre y el retraso más espantoso regiones inmensas del mundo. Esa es una de las causas por la cual la oligarquía explotadora y agresiva, pues lleva a cabo actos como éstos tan poco sanos, tan torpes, porque actúan no como quienes tienen razón […] Actúan movidos por la cólera, la irritación, la ceguera y es verdaderamente extraordinario como esos poderosos señores de la oligarquía más poderosa del mundo, esos señores, frente a una nación pequeña como la nuestra, un pueblo como el nuestro, han perdido hasta el control.
”Es un espectáculo verdaderamente bochornoso los actos que están cometiendo contra la nación cubana, desprestigiándose más y más en el mundo entero. Ante la actitud del gobierno cubano que no ha hecho más que en cada caso ir librando su lucha, ir ganando su batalla con la razón, con el proceder correcto, sin excesos, es decir, ir haciendo las cosas bien hechas, y por lo cual se han ido cosechando las cosas que se han cosechado. Y entonces lanzan el zarpazo”.
“No puede haber relación amistosa en medio de la agresión”
Otro de los periodistas se interesa por la doctrina de relaciones que establecería el Gobierno Revolucionario con el Gobierno de Estados Unidos en la etapa actual. Fidel de inmediato responde:
“[…] Bueno, la etapa sobre la que debieron haber sido siempre las relaciones: sobre una relación de respeto a nuestra soberanía y un trato de igualdad de derechos en nuestras relaciones económicas. No como fue siempre, que fue un trato desigual por completo; en esas relaciones con nosotros, el país pobre, el país subdesarrollado, éramos los que teníamos un saldo completamente desfavorable en nuestra balanza de pagos. Y las relaciones, las única sobre las cuales se debe mantener las relaciones entre las naciones, que ha sido la aspiración de todas las naciones, es el respeto mutuo y el trato desigual en todos los órdenes, y no una situación de subordinación, que era la situación en que realmente había vivido nuestro país.
”Es decir que, la condición es para ellos bien sencilla y que no ha dependido nosotros, sino de ellos, y que es de respecto a nuestra soberanía, de respeto a la voluntad de nuestro pueblo, de respeto a los derechos de la nación cubana y a las aspiraciones nuestras de labrarnos un porvenir y una vida mejor. Es decir que esas condiciones no han estado en manos nuestras, ha estado en manos de ellos. Ellos son los que han estado constantemente violando esas condiciones.

”Y empezaron desde el primer día, y era lógico, porque irritaba a todo el pueblo la actitud adoptada, desde el primer momento, que era exactitud de ‘perdona-vidas’, esa actitud de amenaza, esa actitud de chantaje, en realidad, con que desde los primeros momentos nos han estado tratando, y nos han estado hiriendo, y nos han estado provocando.
”¿Podría haber la amistad?: sí, podría haber la amistad. ¿Es difícil?: sí, es difícil. ¿Por qué es difícil?: por la ceguera espantosa de la política que se está siguiendo, por los errores que se cometen; porque, incluso los propios partidos allí, líderes de la oposición se están responsabilizando con esa política; no se vislumbra un cambio en esa política y al no vislumbrarse un cambio, pues es lógico que nosotros tengamos que seguir siendo víctimas de todas esas agresiones, porque tendría que producirse un verdadero cambio en la política del Gobierno de los Estados Unidos, y ese cambio, en realidad, no se vislumbra y entonces, pues, la relación nuestra en este momento es la relación de resistir la agresión, resistir las agresiones; y la relación por parte de ellos es estarnos agrediendo constantemente. Cesa la agresión, y entonces empezaría a cambiar esa relación.
”No puede haber relación amistosa en medio de la agresión, no puede haber simpatías en medio de la agresión; esos hechos lo que hacen es enajenar toda simpatía, enajenar toda amistad, promover el sentimiento de antipatía contra esas medidas y esa política.
”Así que nosotros solo tenemos que decir sobre eso lo que hemos dicho siempre: que se respete la voluntad del pueblo de Cuba, se respeten los intereses del pueblo de Cuba, se respeten las aspiraciones, los intereses nuestros aquí, nuestras aspiraciones a llevar adelante una política propia; que se respete nuestra soberanía, en síntesis, y puede haber entonces, sobre la base del respecto, una relación mejor, una relación de amistad. La ha existido en esas actividades, la ha existido con el turista que viene aquí, con el visitante, ha existido la amistad, el buen trato, las personas han hecho todo lo posible por atenderlos; ha existido en el deporte; no ha existido, naturalmente, en lo económico. ¿Por qué?: porque media los intereses, porque media en intereses poderosos que no se resignan a dejar de medrar con nuestra economía, a dejar de explotar nuestra economía, que no se resignan a que nuestro pueblo se desarrolle, que no se resignan a que una nación tenga una política propia y demuestre una verdad que es destructora para todas aquellas mentiras”.
La URSS comprará el azúcar que no sea adquirido por EEUU
El sábado 9 de julio, el primer ministro de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Nikita S. Jrushchov, envía un mensaje al primer ministro cubano, compañero Fidel Castro donde le daba a conocer la disposición de este país a la agresión económica del Gobierno de Estados Unidos.
“Estimado señor primer ministro: He tenido conocimiento de que el presidente de los Estados Unidos Eisenhower firmó el 6 de julio, la Ley adoptada por el Congreso, que le da el derecho de reconsiderar la cuota de azúcar cubano a los Estados Unidos. El presidente Eisenhower, inmediatamente después de haber entrado en vigor esa Ley, declaró su decisión de reducir la cuota de importación de azúcar cubano en 1960 de 700 000 toneladas. A todo el mundo le es conocido que esta medida ha sido adoptada por el Gobierno de los Estados Unidos, como una presión económica contra el pueblo y el Gobierno cubanos, en relación con las justas medidas de intervención a las empresas petroleras propiedad de monopolios norteamericanos que tomaron el camino de la resistencia y el sabotaje organizado a las medidas del Gobierno cubano
”La historia está llena de ejemplos en que los imperialistas usan ese método que les es grato de bloqueo económico contra los países que toman el camino de la lucha por su independencia nacional, económica y política. Sin embargo, los imperialistas se equivocan seriamente cuando piensan que los países que toman el camino de lucha por su independencia están solos. Esos tiempos han pasado ya. El pueblo cubano y su Gobierno tienen muchos amigos siempre dispuestos a la colaboración mutua y provechosa y a prestarle ayuda desinteresada. El Gobierno de la URSS, expresando la voluntad de su pueblo, mira con simpatía la lucha del pueblo cubano por su independencia y comparte su indignación contra la decisión adoptada por el Gobierno de los Estados Unidos.
”Si el Gobierno de Cuba encontrara dificultades en la venta de azúcar, el Gobierno de la URSS expresa su disposición de adquirir adicionalmente en Cuba, para su entrega en 1960, las 700 000 toneladas de azúcar que los Estados Unidos se han negado adquirir. El Gobierno de la URSS ha encargado a su Ministerio de Comercio Exterior, entrar en negociaciones sobre este asunto con los organismos cubanos competentes. Reciba usted mi estimación”.

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