Perlas de junio EN REVOLUCIÓN

por Dr. C. Eugenio Suárez Pérez y M. Sc. Acela Caner Román
(Tomado de un libro en preparación)
Obligación de cambiar las divisas que perciban por moneda nacional
Comienza el mes de junio con médicos y miembros de la Cruz Roja de Cuba en Chile, dedicados a socorrer a las víctimas de los terremotos y maremotos ocurridos en ese país. También a fin de coordinar y unificar los trabajos y recepción de aportes, donaciones y colectas que se vienen realizando para ayudar a los damnificados chilenos se constituye el Comité nacional de ayuda a Chile que integran la CTC Revolucionaria, el M-26-7, los profesionales universitarios, el Congreso de Mujeres Cubanas, que preside Vilma Espín, la FEU y otras organizaciones. También se anuncia que los campesinos que integran la cooperativa Hermanos Saiz, en San Juan y Martínez, Pinar del Río, comenzaron a ocupar sus nuevas y confortables casas, haciendo realidad lo prometido por todos los gobiernos anteriores.
Por estos días se encuentra en Cuba la Opera de Pekín, que presentará varios espectáculos donde se funden el teatro, el mimo, el circo, la música y la danza.
Este primer día del mes se anuncia la creación por el Fondo de Estabilización de la Moneda, una sección que regulará las operaciones de los casinos, hoteles y otros centros comerciales, obligados al canje de divisas.
“[…] Por el Fondo de Estabilización de la Moneda se adoptó el acuerdo número 404 que dispone la creación, adscripta ha dicho Fondo, de la denominada “Sección de Vigilancia e Inspección Monetaria de Servicios y Suministros a no Residentes” que tendrá a su cargo la aplicación de las disposiciones de la Instrucción número 11 dictada por el Fondo de los hoteles, restaurantes y similares, así, como a los casinos, hipódromos y casas de juego autorizadas en general, cuyas empresas están en la obligación de cambiar las divisas que perciban por moneda nacional en la Caja del Banco Nacional de Cuba”.
Junio también se inicia, con una intensificación de donaciones en efectivo para la compra de armas y aviones. Esta operación que comenzó a finales de octubre de 1959 deberá concluir el 5 de junio, según comunicó a la Dirección de la Caja Postal de Ahorros el comandante Sergio del Valle. Hace, asimismo, un llamamiento general a toda la ciudadanía para que coopere con esta patriótica consigna antes del día 5, fecha en que quedará cerrada dicha operación.
“Más de cinco mil jóvenes se han inscrito como maestros voluntarios”
La tarde del viernes 10 de junio parte hacia la Sierra Maestra otro grupo de jóvenes para servir como maestros voluntarios.
“[…]Un nuevo grupo con 400 maestros voluntarios, partió ayer, primero de junio, rumbo a las Minas del Frío, en la Sierra Maestra, para unirse a los mil hombres y mujeres que ya se encuentran en los cuatro campamentos instalados en el apartado rincón.
”Los voluntarios salieron a las dos y treinta de la tarde por vía férrea, haciendo escala en Matanzas, Santa Clara y Camagüey, donde se les unirán otros 200 para ser un total de 1 600 maestros en proceso de entrenamiento para futuras labores docentes. El tren los conducirá hasta Yara, donde seguirán en camión hasta Vegas de Jibacoa y de ahí a pie hasta las Minas del Frío.
”Después de su aclimatación en el lugar, serán distribuidos en cuatro campamentos aledaños a las Minas del Frío, los que han recibido los nombres de Coco, Meriño, el Roble y Magdalena. Estos funcionarán conectados directamente con el campamento central, cercano al centro militar establecido en el recóndito lugar de la Sierra Maestra. En esos cuatro campamentos, los 1 600 maestros voluntarios permanecerán los tres meses de entrenamiento. A este cuarto grupo se le proveyó en el INRA de hamacas, frazadas, uniformes, mochilas, platos y cucharas. Al llegar a su destino serán dotados de botas. Más de cinco mil jóvenes se han inscrito para servir como maestros voluntarios”.
“No nos dejan acercarnos a ustedes”
Por estos días el presidente cubano Osvaldo Dorticós está de viaje por seis países latinoamericanos. El lunes 6 de junio desde Lima, Perú, en un cable especial se explica cómo fue frustrado el recibimiento al presidente Dorticós en ese país.

“[…] Millares de peruanos no pudieron dar la bienvenida al presidente Dorticós, al decidir a última hora las autoridades gubernamentales que el avión presidencial aterrizara en el aeropuerto militar de Las Palmas y no en el de Limatambo, como se había anunciado. Debido al cambio de aeropuerto, el recibimiento al primer mandatario cubano se limitó al presidente Manuel Prado, a las autoridades civiles y militares y a dos periodistas por cada diario de Lima.
”Media hora después de su llegada, el presidente Dorticós y su comitiva partieron rumbo al hotel, Country Club, de Lima. Este hotel, escogido por el Gobierno de Perú para alojar a la comitiva cubana, está situado en barrios suburbanos, retirado del centro de la ciudad y de posible demostraciones populares a favor de la Revolución cubana.
”En la ruta seguida por la comitiva cubana, a ambos lados de la carretera, se alineaban miembros del Ejército y fuerza de seguridad, pasando a través de ellos las voces populares de los grupos simpatizantes de la Revolución. Otro tanto sucedió frente al hotel, donde numerosos grupos de jóvenes, en su mayoría estudiantes, vitorearon a Dorticós. Algunos gritaban: ‘no nos dejan acercarnos a ustedes’”.
“Cuba sí, yanquis no”
La comitiva que preside el presidente Dorticós llega a Caracas con vivas a Cuba y a Fidel Castro. El cable de Prensa Latina, fechado en esa ciudad el 6 de junio, comenta sobre el entusiasmo del recibimiento.
“El presidente de Cuba, Osvaldo Dorticós, fue recibido en el aeropuerto de Maiquetía por una multitud calculada en diez mil personas que agitaban las banderas de Cuba y Venezuela mientras entonaban los himnos de los dos países. Desde horas temprana de la tarde comenzaron a llegar al aeropuerto de Maiquetía millares de capitalinos que constantemente daban gritos de apoyo a la Revolución Cubana. Cuando el avión aterrizó, la multitud rompió los cordones de policía que cuidaban el orden y rodearon el avión gritando: ‘Honores, honores, honores’. Las ordenanzas vigentes disponen que no se puede rendir honores después de las seis de la tarde, hora de arriar la bandera.
”La multitud se encargó de rendir homenaje al Presidente Dorticós abriéndole una ‘calle de honor’ y gritando ‘Cuba sí, yanquis no’. Desde varias horas antes el tráfico se había congestionado en toda la zona vecina al aeropuerto y cien brigadas de estudiantes dirigían el movimiento de vehículos y personas, al tiempo que cuidaban el orden. […]
”El presidente cubano demoró quince minutos descender del avión, debido a la multitud que lo rodeaba. Después de recibir los saludos oficiales y el homenaje del pueblo venezolano, se dirigió a la sede de la Embajada de Cuba entre los vítores y aplausos del público”.
“No quiero que me consideren un yanqui. Estoy con la Revolución Cubana”
Desde ciudad México, el 7 de junio, Prensa Latina divulga las últimas opiniones del norteamericano Ernest Hemingway sobre la Revolución Cubana.

“‘[…] Yo estaba dispuesto a unirme a los guerrilleros de Fidel Castro en la Sierra Maestra, pero sufrí un accidente en África que me impidió hacer grandes esfuerzos físicos’, reveló el famoso novelista norteamericano Ernest Hemingway al periodista mexicano Luis Guevara, corresponsal de la revista Mañana.
”‘Lo sentí mucho, de verdad -añadió el célebre autor de El viejo y el mar. Hubiera tenido gran tema para hacer un buen relato. Sobre los hechos que ahora vivimos en Cuba quizás haga algo, pero no lo he pensado aún’.
”Preguntado sobre la Revolución Cubana, Hemingway respondió sin vacilar:
”Estoy con la Revolución Cubana.
”El periodista mexicano preguntó por qué y esta fue la respuesta del ganador del premio Nobel de literatura en 1954. ‘No soy teórico, no soy político, no puedo dar razones específicas. Pero puedo decir que estoy totalmente de acuerdo con Cuba y su Revolución’.
”No es la primera vez que Hemingway se declarará partidario de la Revolución Cubana. A principios de 1959 manifestó en Nueva York que los criminales de guerra ajusticiados en Cuba merecían la pena de muerte y a su regreso a la isla, en noviembre de ese mismo año, reiteró su apoyo al movimiento revolucionario de Fidel Castro, diciendo: ‘no he creído ninguna de las informaciones que se publican contra Cuba en el exterior. Simpatizo con el Gobierno cubano y con todas nuestras dificultades’. Subrayó la palabra nuestras y aclaró: ‘no quiero que me consideren un yanqui’”.
La solidaridad: un nuevo sentimiento del pueblo cubano
También, el miércoles 8, el Comandante en Jefe Fidel Castro preside, en horas de la noche, un acto en las calles Desamparados entre Habana y Compostela para despedir el barco Habana, que partirá para Chile llevando medicinas, ropas, zapatos y alimentos con destino a los damnificados de los sismos que ocurrieron en la región sur de aquel país. También hicieron uso de la palabra numerosas personalidades y miles de personas se hallaban presentes. Fidel, en su intervención destacó el espíritu solidario que empezaba a formarse y consolidarse en el pueblo de Cuba entre otras importantes cuestiones.
“[…] Con este acto sencillo se culmina uno de los acontecimientos más alentadores de los que han ocurrido en nuestro pueblo. Por un lado, la adversidad y la desgracia en un pueblo hermano del Continente; y por otro lado, el espíritu generoso de nuestro pueblo, en este momento difícil para otro pueblo, que habla nuestro mismo idioma, que tiene similares problemas a los nuestros, sentimientos iguales, igual cultura, igual tradición y parecida historia, nuestro pueblo no reacciona como nos habían acostumbrado a mirar las cosas de otros pueblos, nuestro pueblo no reacciona con indiferencia.
”No fue nunca nuestro pueblo enteramente indiferente, desde luego, pero en nuestras mentes se nos había inculcado la idea de que los problemas de otros pueblos hermanos eran problemas ajenos a nosotros. Y si bien es cierto que ese espíritu amplio generoso del cubano no dejó de manifestarse jamás en sus expresiones de simpatías hacia otros pueblos, en su sentimiento de solidaridad, que nunca dejó de demostrar en cada ocasión difícil para otro pueblo de Latinoamérica, sin embargo, no era así, tan extraordinariamente profunda, la actitud de solidaridad como la que en este caso mostró el pueblo de Cuba para el pueblo de Chile.
”Antes nuestro pueblo no tenía la oportunidad de expresarse como se ha expresado hoy; antes nuestro pueblo, en su propia tierra, se sentía que era ajeno no solo a los problemas de otros pueblos, sino a sus propios problemas, y reaccionaba con cierta indiferencia ante su propia tragedia nacional, porque, como jamás nuestro pueblo había decidido realmente sobre sus cuestiones, como en realidad nuestro pueblo no se había sentido nunca enteramente dueño de sus destinos, como en realidad nuestro pueblo no se había gobernado nunca así mismo, sino que era gobernado —y no, por cierto, de acuerdo con sus verdaderos intereses—, y sobre su vida y su destino influían factores extraños, es por eso que nuestro pueblo se sentía como si no fuese todavía mayor de edad, como si no tuviese todavía responsabilidad en las cosas de nuestro país, y menos todavía en las cuestiones de nuestro continente.
”¿Qué es lo que ha hecho, pues, que lo que antes eran reacciones pasivas, de simpatías, reacciones pasivas de solidaridad ante los acontecimientos de otros pueblos, fuese hoy una reacción de solidaridad activa; que nuestro pueblo se haya puesto en movimiento frente a un hecho que había ocurrido a miles de kilómetros de distancia de nuestra tierra?, ¿a qué se debe que nuestro pueblo reaccionase, ante la tragedia del pueblo chileno, con la misma generosidad que habría reaccionado ante una tragedia en sus propias fronteras? Cualquiera que hubiese visitado a Cuba en aquellos días y hubiese visto a los estudiantes, a los trabajadores, a la policía, a los profesionales, y, en general, a todo el pueblo, dedicado febrilmente a recoger ropas, zapatos y dinero, habría pensado, quizás, que en alguna provincia de Cuba había ocurrido alguna tragedia, que quizás algún ciclón o algún terremoto habría asolado alguna parte de nuestro territorio. Tengo la seguridad de que el pueblo de Cuba se movilizó con el mismo entusiasmo y con la misma generosidad, para ayudar al pueblo de Chile, que como lo habría hecho si hubiese sido para ayudar a alguna otra provincia de nuestro país.
”Y esto demostraba que los cubanos no sólo eran generosos con los cubanos, que los cubanos no sólo abrían la puerta de su armario o daban una parte de sus recursos para ayudar a los campesinos cuando venían a la ciudad, sino que su espíritu generoso era mucho más amplio, que el sentimiento de solidaridad humana tenía una frontera mucho mayor para los cubanos; que el cubano no incurría en la contradicción de sentir ese sentimiento hacia los que estaban más cerca solamente, hacia los que vivían dentro de la misma frontera, sino que era capaz de experimentar ese sentimiento con la misma intensidad hacia otros seres humanos, que vivían a muchos miles de kilómetros de sus fronteras. Eso sí era una generosidad, ese sí era un sentimiento de solidaridad, sin contradicciones, porque no se limitaba a un grupo de seres humanos, sino que abarcaba a todos los seres humanos.
”Y eso es el resultado de la Revolución, de la Revolución que le devolvió, y más que devolverle conquistó, la soberanía del pueblo, hizo al pueblo dueño de sus destinos y responsable de sus actos, de la Revolución que abrió los espíritus, de la Revolución que encendió las conciencias, de la Revolución que sembró el amor al semejante, de la Revolución que creó en el corazón de cada cubano esa actitud de hermandad ante el dolor de otro ser humano, no importaba su nacionalidad, no importaba la raza. Es decir, que ese sentimiento se iba por encima de todas las fronteras y se iba por encima de todos los prejuicios; era un sentimiento enteramente nuevo en nuestro pueblo, nuevo como sentimiento activo y no como simple simpatía pasiva, porque la simpatía pasiva es propia de los impotentes, la simpatía activa es propia de los que pueden ayudar a los demás.
”Y ese sentimiento era nuevo en nuestro pueblo; nuestro pueblo había crecido con la Revolución, nuestro pueblo se sentía más capaz, nuestro pueblo se sentía más responsable, y todavía un sentimiento más profundo; nuestro pueblo adquiría conciencia de que no es un pueblo que pueda olvidarse o desentenderse de los demás pueblos hermanos de América Latina; nuestro pueblo comprendía que formaba parte de un gran conjunto de pueblos, y nuestro pueblo adquiría conciencia de que los pueblos hermanos de América Latina debemos ayudarnos. Había, quizás, en el ánimo de cada cubano, que contribuía con su aporte para ayudar a los chilenos, ese sentimiento de un pueblo que sabe que necesita de los demás pueblos hermanos y que los demás pueblos hermanos necesitan de él”.
“El pueblo no da lo que le sobra, sino que da de lo que necesita”
Fidel insiste en el valor que tiene el nuevo sentimiento que va creciendo en el pueblo cubano, y la significación real que este tiene.

“[…]Era un pueblo que, por primera vez, practicaba ese principio de carácter internacional, y por ese sentimiento gregario, ese sentimiento que lleva a los pueblos a unirse, ese sentimiento también de gratitud, porque sabe que los pueblos de América Latina tiene a sus hermanos, porque sabe que en los pueblos de América Latina tiene celosos defensores y entusiastas partidarios, porque sabe que los problemas de Cuba preocupan a los demás pueblos de América Latina, porque sabe que las amenazas a Cuba indignan a los demás pueblos hermanos de América Latina, y se siente agradecido de esa solidaridad.
”Por todas estas razones, porque el pueblo de Cuba se crece, porque el espíritu se abre, porque la consciencia se enciende, y porque, además, es un pueblo agradecido, tuvimos oportunidad de presenciar ese gesto emocionante, ese movimiento febril que ocupó la energía de nuestro pueblo durante los días trágicos de la hermana República de Chile.
”¿Y quiénes son los que siempre están en la primera fila de la generosidad y de la solidaridad? ¿Quiénes son los que se quitan siempre, para darles a los demás? ¿Son acaso los que más tienen? ¿Son acaso aquellos a quienes les sobra? No, los primeros son siempre los que menos tienen, los primeros son siempre aquellos cuyos recursos son más limitados; los más generosos son siempre los que menos tienen, los que para dar algo tienen que realizar un sacrificio. Esos son los que siempre están prestos a ayudar, esos son los primeros en todo, esos son los primeros en contribuir, porque es que la virtud de la generosidad, tan opuesta al egoísmo, suele incubarse no en los demás que más tienen, sino en los que menos tienen, es decir en los más pobres.
”Y por eso, el valor de lo que se envía para Chile no está en los millares de zapatos, o de vestidos, o de ropas de niños o de hombres, o en los 50 mil pesos. El valor no está, en este caso en la cantidad, el valor está en la calidad, y no en la calidad de lo que se envía, sino en la calidad del sentimiento que hizo posible este envío, porque fue producto de la contribución del pueblo humilde, fue producto de la camisa que los niños entregaban, o de los centavos que los estudiantes recogían por las calles; fue producto del sacrificio del pueblo, y ahí está su verdadero valor, porque fue dado con verdadero amor, con verdadero espíritu de sacrificio y de generosidad. Más que la cantidad, mucho más que la cantidad, vale, en este caso, como aliento y estímulo al pueblo chileno en la adversidad, el sentimiento con que el pueblo de Cuba le envía esa ayuda.
”Y eso es lo meritorio, porque el pueblo no da lo que le sobra, sino que da de lo que necesita, que lo da con sacrificio. Y eso quiere decir que nuestro pueblo, y nuestro gobierno, no dan más porque no pueden más, pero que sí más pudiera, más ayudaría nuestro pueblo al pueblo hermano de Chile. Pero además, dimos el ejemplo; fuimos los primeros en hacer el llamamiento a todos los pueblos, y fuimos los primeros en brindar nuestro aporte. Dimos el ejemplo que no tardó en ser imitado por otros pueblos y por otros gobiernos.
”Nosotros sabíamos, por eso, que el valor en ese sentido tampoco estaba en la cantidad, que el valor estaba en el ejemplo, y como todos los buenos gestos suelen ser imitados, que el gesto de Cuba podría trazar una pauta, que cuando la siguieran los demás pueblos la ayuda a Chile ya podría contarse también en cantidad”.
La solidaridad es un arma más para los pueblos de América
En su intervención, el jefe de la Revolución califica a la solidaridad como un arma en la lucha de los pueblos.
“[…] el hecho de que la solidaridad fructifique y germine en todos los pueblos hermanos de este continente es una garantía más, y es un arma más contra la que tendrán que enfrentarse los enemigos de Cuba; la solidaridad es un poderoso sentimiento al que tendrán que desafiar los enemigos de Cuba.
”Por eso, mientras mayor sea la solidaridad entre todos los pueblos hermanos de este continente, más fuerte se sentirá cada pueblo frente a los intervencionistas, frente a los que un día en Nicaragua, y otro día en Santo Domingo, y otro día en Haití, y otro día en Colombia, y otro día en Cuba, más de una vez, pisotearon la soberanía y la dignidad de nuestro pueblos; mientras mayor sea la solidaridad, más libres seremos; mientras mayor sea la solidaridad, más fuerte seremos; mientras mayor sea la solidaridad, más invulnerables serán los pueblos de América Latina.

”Por eso, este hermoso ejemplo es la semilla más fecunda que pueda sembrarse en América, esta solidaridad honesta y verdaderamente desinteresada, esta prueba de amor y de hermandad, esta prueba compenetración entre los pueblos que hablamos la misma lengua, que albergamos el mismo sentimiento, que poseemos la misma cultura, el mismo carácter, y llevamos en nuestros corazones el mismo dolor y nuestras espaldas ¡el mismo puñal!
”Y así, como se han reunido los cubanos esta noche, se han reunido los argentinos, y los uruguayos, y los brasileños, y los peruanos, y los venezolanos, para testimoniarle a nuestro presidente la simpatía y la solidaridad de los pueblos hermanos de América.
”¡Hay un continente que despierta, hay un mundo que empieza a conmoverse, hay una era que se inicia en la América, un sentimiento que se esparce por todos los pueblos colonizados de este continente, hay una esperanza que se enciende, hay una luz que arde!, ¡y a los cubanos, nos cabe este orgullo de haber sido los que hemos levantado ese estandarte, los que hemos despertado esa fe y los que hemos encendido esa luz, que algún día encenderá la libertad de todos los pueblos hermanos de este continente!”
Un paso más de avance en la formación de una juventud revolucionaria
La noche del 16 de junio el líder de la Revolución cubana despide en la terminal de trenes de La Habana a los jóvenes del primer contingente que parte para el Campamento Nacional de Pino del Agua, en la Sierra Maestra, donde realizarán trabajos voluntarios y serán sometidos a un plan de pruebas para futuras tareas.
“‘[…] Con el envío de miles de jóvenes de las brigadas de trabajo revolucionario, para sufrir una prueba de tres meses, en la Sierra Maestra, a la que seguirán etapas de un plan de capacitación técnica y cultural, damos un paso más de avance en la formación de una juventud que estará preparada para afrontar las grandes tareas de la Revolución, en la industrialización del país y en otros aspectos de la producción agrícola, minera, etc. En un período de tres meses, cerca de 20 000 jóvenes se encontrarán cumpliendo el plan de prueba. De estos se seleccionarán los primeros 6 000 jóvenes que ingresarán en un centro tecnológico’.
”Así respondió el Primer Ministro, Comandante Fidel Castro, al ser interrogado por los periodistas en los andenes del ferrocarril, en la Estación Terminal, cuando se disponía a despedir a los centenares de jóvenes rebeldes, miembros de las brigadas juveniles de trabajo revolucionario, que partieron anoche para Bayamo, con destino al campamento nacional de estas brigadas, en Pino del Agua, en plena Sierra Maestra.
”El doctor Fidel Castro, visiblemente emocionado, charlaba con los jóvenes que, con sus mochilas de ropas algunos, y otros con jabas, en las que llevaban sus pertenencias, le rodeaban y, entusiasmados, hablaban con el máximo líder de la Revolución que les hacía preguntas y les contestaba otras que ellos también le hacían, alrededor del sugestivo plan, ya en marcha, de movilizar la juventud cubana comprendida entre los 14 y 18 años, para que, con su propio trabajo, con su propio esfuerzo, y bajo una orientación eminentemente revolucionaria y constructiva, llegue a metas positivas en un sentido nacionalista.
”A ratos la charla se interrumpía y nos hacía hincapié en un nuevo aspecto del plan.
”Mire usted —agrega— con toda seguridad, los jóvenes son más resistentes a los rigores de las montañas y las inclemencias del tiempo que personas de mayor edad. Una gran mayoría de ellos rebasará con éxito esa prueba de tres meses, que advierto será muy dura, pues habrá que hacer cinco recorridos a través de la Sierra Maestra, con el pico Turquino por el medio.
”¿Y los que no rebasen esa prueba?, preguntamos.
”Esos no tienen problemas —responde. No serán excluidos de estos planes de superación mediante el trabajo y el estudio para nuestra juventud. Se les dará una nueva oportunidad cuando ya se sientan en condiciones de acometer una nueva prueba. Además, los que no vayan al Centro Tecnológico que se construirá con capacidad para 6 000 jóvenes, podrán desarrollar sus labores en los grandes centros de repoblación forestal que se están construyendo: uno en Pinar del Río y otro en Oriente. […]
“Nuevamente vuelve referirse a la gran tarea a desarrollar, y señala que esos jóvenes construirán sus propios campamentos; pero no estarán solos, tendrán toda la cooperación necesaria, instructores, maestros y también instructores militares, pues es vital para la defensa de la soberanía nacional que todos los cubanos sepan manejar el rifle y tengan disciplina para actuar revolucionariamente.
”Otra de las tareas —agrega— se refiere a la futura organización de las mujeres jóvenes que se encuentran en iguales circunstancias que estos jóvenes y hoy parten hacia la Sierra. Ya están en estudios las labores que realizarán; por el momento se instalarán talleres de confección, para hacerles uniformes y toda la ropa que usarán los jóvenes rebeldes en la Sierra. También se estudia la instalación de talleres de zapatería donde se fabricará todo el calzado que necesiten, es decir —añade— que no carecerán de nada”.
El periódico Revolución del 20 de junio publica que la sección sanitaria del Ministerio de Salud Pública ha redoblado la lucha contra el mosquito transmisor de las fiebre amarilla, utilizándose todos los recursos necesarios, tanto humanos como técnicos, debido a la amenaza que significa la existencia de esa enfermedad, con carácter endémico en muchos casos, en países cercanos a nuestro.
“[…] La importancia que le da el Gobierno Revolucionario a la lucha contra el Aedes Aegipti, velando por la salud del pueblo cubano, se pone de manifiesto en el hecho de que el presupuesto para la campaña nacional contra el mosquito se ha aumentado de150 mil a 840 mil pesos, y en la consecuente incrementación del personal, debidamente adiestrado en la adquisición de cuantos materiales son necesarios, y en la ampliación, previa planificación, de la batalla que se le da. Actualmente se trabaja activamente en forma coordinada y efectiva, en 119 distritos en que ha sido dividida la Gran Habana, y en otras zonas extremas.
”Además de las labores de petrolización, zanjeo, limpieza de solares yermos, cloacas, alcantarillas, etc., dentro de un plan de saneamiento ambiental de tipo general, se procede contra todos los depósitos de agua que se convierten rápidamente en criaderos de mosquitos”.
Con el machete y el fusil: Patria o Muerte
El miércoles 22 de junio se entregan 202 títulos de propiedad a campesinos de la hacienda Sevilla de Birán.
“Miles de campesinos se reunieron en la hacienda Sevilla de Birán, donde se procedió a la entrega de 202 títulos de propiedad de la tierra a residentes de esa hacienda que fue propiedad de la familia Castro Ruz.
”Desde horas tempranas grandes contingentes de campesinos de las zonas rurales de Marcané, Mayarí, Sagua, Preston y San Germán llegaron a la hacienda enarbolando banderas cubanas, portando sus machetes y tocados con sus sombreros de yarey, para asistir al emocionante acto.
”En medio de los vítores de la multitud a la Revolución, a la Reforma Agraria y al doctor Fidel Castro, hicieron uso de la palabra el comandante Demetrio Montseny Villa, jefe del Departamento de Industrialización del INRA en Oriente; el comandante doctor René Vallejo Ortiz, delegado Provincial del INRA; el capitán Orlando Benítez, delegado de la Zona 0-24; Ovidio Díaz, por las asociaciones campesinas de Las Villas; y el Secretario General de la Asociación Campesina Frank País, Pepe Ramírez, quien tuvo a su cargo el resumen, patentizando en sus emocionadas palabras el agradecimiento del campesino al Gobierno Revolucionario por hacerlo propietario de la tierra que trabajó y reafirmando el apoyo al gobierno y sus leyes, ‘al Gobierno del Pueblo que defenderán con sus vidas, empuñando el machete y el fusil con la consigna de Patria o Muerte’”.
“No nos consideramos los forjadores de esta victoria, es una lucha de más de un siglo”
El mediodía del 23 de junio, Fidel y otros dirigentes revolucionarios participaron en un almuerzo ofrecido por los miembros del Directorio Estudiantil de 1930 y los familiares de algunos de ellos en Río Cristal. En el acto participaron la madre de Rafael Trejo y la viuda de Mario Fortuny (muerto durante la tiranía de Batista), quien entregó a Fidel la bandera cubana enarbolada en la manifestación del 30 de septiembre de 1930, cuando cayó Rafael Trejo, la misma bandera que cubrió su féretro. Las palabras de Fidel representan un símbolo de la unidad de todas las generaciones de revolucionarios cubanos; asimismo, hizo una interpretación de los hechos del pasado y su conexión con la realidad presente.
“[…]Debo confesarles que para mí y para los compañeros de los que ustedes han querido llamar “la generación nueva”, estos minutos han sido de extraordinaria emoción, por muchas razones; como cubanos, somos todos de ese temperamento emotivo y sensible que se conmueve, cuando se nos tocan ciertas fibras. Y así fue, por ejemplo, cuando nos entregaron la bandera que llevaba la manifestación del año 1930 y que cubrió el féretro de Rafael Trejo para juntarla, en el Museo de la Revolución, con las banderas de nuestra lucha.
”Es preciso tener en cuenta que sobre nosotros influyó grandemente la lucha de la generación del 30; es preciso tener en cuenta que todos nosotros crecimos oyendo hablar de aquella epopeya y que como estudiantes universitarios todos los años nos reuníamos en la escalinata a conmemorar la caída de Rafael Trejo; que en nuestros oídos resonaron muchas veces los nombres de los que cayeron en aquella lucha, desde Mella hasta Guiteras; de que fue siempre para nosotros una fuente de inspiración aquel rol que la juventud del 30 había desempeñado en la lucha por la liberación nacional, en la lucha por la libertad y por los derechos de nuestro pueblo, y que por eso un acto como este, puede decirse que imprevisto, porque en medio de la fatigosa tarea en que nos hemos visto enfrascados desde el triunfo de la Revolución pocas oportunidades hemos tenido como esta, que es como una especie de recordación y como una especie de encuentro con los que habían sido protagonistas de aquella historia que tanto influyó sobre nosotros. Por eso, esa bandera nos impresionó tan vivamente, y por eso también nos han impresionado las palabras que recordaban los sacrificios de nuestro pueblo, no ya en los últimos años, sino desde aquellos años del 30 y los años anteriores al 30, en que comenzó aquella lucha, continuación a la vez de las luchas de la independencia y que han culminado en esta victoria de nuestro pueblo.
”Nosotros hemos dicho muchas veces que no nos consideramos los forjadores de esta victoria, hemos repetido en varias ocasiones que el haber llegado a esta etapa actual es el resultado de una lucha que ha durado más de un siglo; que nosotros, en todo caso, hemos sido los afortunados que hemos tenido la oportunidad de ver triunfante, de ver enteramente libre y soberana a nuestra patria, pero que ello no se debió, ni mucho menos, al esfuerzo de nuestra generación. Nosotros hemos recogido los frutos del esfuerzo que han realizado todas las generaciones anteriores, desde aquella que a mediados del siglo pasado comenzó la lucha por un destino propio para nuestra tierra, desde los primeros que comenzaron a sembrar conciencia, desde los primeros que comenzaron a crear un espíritu nacional, a crear una tradición nacional.
”Me imagino lo que habría sido aquella lucha, cuando realmente los que se preocupaban por tener una patria libre, una nación con destino propio, eran una insignificante minoría y tenían que sacrificarse en medio de la indiferencia. Desde aquellos, desde los primeros que tuvieron que morir ante los pelotones de fusilamiento de España, seguidos por los que iniciaron las primeras luchas de la independencia en el año 1868, por los que después continuaron y culminaron aquella tarea, seguidos por los que en los años de la república —si queremos llamar de algún modo a aquella etapa que siguió al fin de la guerra de independencia y la intervención norteamericana— lucharon y se sacrificaron por culminar la obra que habían tratado de realizar durante un siglo las figuras cimeras y heroicas de nuestro pueblo. Hasta que, al fin, hemos logrado por lo menos un objetivo, hemos logrado el objetivo de conquistar la soberanía plena del país, lo cual no quiere decir que la lucha haya concluido.
”Cuando hablamos de la victoria revolucionaria de nuestro pueblo, queremos decir que hemos llegado a una etapa, pero que es necesario seguir luchando; queremos decir que hemos arribado a la etapa por la cual se luchó durante un siglo, la etapa de la soberanía plena, la etapa en que el pueblo de Cuba es realmente dueño de sus destinos, de una manera definitiva”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Perlas de la Historia y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s