Un laboratorio de las Milicias Campesinas creado por iniciativa de Fidel

por Dr. C. Eugenio Suárez Pérez y M. Sc. Acela Caner Román
(Tomado de un libro en preparación)

En horas de la noche del 25 de mayo se dio a conocer que no importaba que la zafra azucarera de 1960 estuviera terminando, pues gracias a la Revolución y a Fidel, el “tiempo muerto”, dejaba de existir y por consiguiente el final de la zafra no significaba hambre, miseria y desolación, como sucedió durante muchos años. Al siguiente día, el periódico Revolución dio a conocer los resultados de la investigación del Laboratorio de las Milicias Campesinas:
<<[…]Silenciosa —hasta diríamos que discretamente— como cumplen los hombres que trabajan por el bienestar de la patria, se está desarrollando en un modesto edificio del campamento militar de Managua una labor médico-científica que, en su momento, situará a Cuba en avanzadísimo lugar en el orden de las investigaciones en este terreno.
>>Desde principios de enero pasado viene funcionando en dicho establecimiento del Ejército Rebelde el Laboratorio de las Milicias Campesinas, creado por iniciativa del Primer Ministro del Gobierno, doctor Fidel Castro Ruz, quien puso en las manos expertas del doctor José F. Márquez, veterano laboratorista, misión tan delicada.
>>Fue exactamente el 17 de diciembre —nos dice Márquez, mientras muestra una diminuta hoja de libreta manuscrita por Fidel, en la que anotó las instrucciones—. Me dijo el Comandante que quería que montara a la carrera un laboratorio para hacerles exámenes completos a los campesinos que, procedentes de todas partes de la Isla, iban a realizar un entrenamiento intensivo en Managua, durante 45 días cada grupo.
>>Fidel quería saber las condiciones físicas en que se encontraban esos hombres. Estoy seguro de que concibió el plan, en primer lugar, por su espíritu humanitario y, además, porque ha vivido la necesidad y el estado de abandono y miseria de los escogidos.
>>A medida que habla, el doctor Márquez se va entusiasmando con la idea ya en plena realización:
>>En mis 22 años de ejercicio de la profesión he montado entre doce y catorce laboratorios, lo que me ha tomado cada vez de dos a tres meses entre la instalación del equipo y preparación de personal. Esta vez hemos roto un récord. ¡Montamos el laboratorio en 17 días a un costo de $10 970. 54! Y ahí puede ver usted la calidad de los aparatos con que contamos. […]
>>Todo el mundo cooperó a hacer realidad el laboratorio en tan corto plazo. Veintidós hombres que incluían carpinteros y electricistas acondicionaron la nave en tan corto tiempo para que pudiéramos empezar a trabajar. Tenemos mucho que agradecerles también al jefe del campamento, comandante Guillermo García, y al jefe del Departamento Médico, capitán Alberto Ibieta por la amplia cooperación que nos están prestando.
Se adentra nuestro entrevistado en la naturaleza del proyecto a su máxima dirección:
>>Al campesino hay que verlo como eje motor de la Reforma Agraria. El personaje central de su esfuerzo de recuperación de la tierra es él. Por ello que el Gobierno Revolucionario se preocupe tanto de sus condiciones de vida. Nos ha sido encomendado llevar a cabo en este laboratorio el estudio funcional del campesino; ya tenemos estudiados 2 400. Fidel me preguntó si podíamos atender a 1500 cada 45 días y nos hemos ido por encima de esa cifra: estamos investigando a 2250 guajiros en ese plazo.
>>Las investigaciones que se le están haciendo —prosigue—- comprenden un examen general, aparato por aparato. Chequeo completo clínico y de laboratorio. Se le clasifican por grupos sanguíneos y se les entrega una chapilla que identifica ese grupo sanguíneo, lo cual representa grandes facilidades en los casos en que sean necesarias transfusiones de sangre. También se les hace la determinación de hierro, calcio, fósforo y proteínas en su organismo, así como el estudio electroforético.
>>Abunda el doctor Márquez en las explicaciones:
>>Nuestra misión no consiste solamente en el estudio clínico y las investigaciones del campesino, sino que hacemos también una labor de enseñanza profiláctica. Les hablamos usando una fraseología sencilla, entendible para ellos, sobre el ciclo evolutivo de cada parásito. Se les entregan folletos preventivos para que los lean o les sean leídos y tenemos el propósito de exhibirles películas interactivas.
Desde hace un rato nos viene asaltando el deseo de hacerle una pregunta a nuestro interlocutor, y ahora creemos llegado el momento:
>>¿Cuál es su impresión doctor Márquez, del estado de salud del campesinado en general?
Enarca las cejas el estudioso profesional. La pregunta está ceñida a preocupaciones que ahora no le abandonan ni un instante:
>>Nos ha alarmado el estado de salud de nuestro guajiro. Hemos comprobado que el 100% de los investigados aquí está parasitado Entre el 70 y el 80 % tiene más de cuatro parásitos. Además, el 100% tiene anemia y la cifra de proteínas y hierro es muy baja.
>>De esos hallazgos hemos sacado la conclusión —añade—de que el rendimiento del campesino presenta un déficit de un 30 %, por lo menos. Por humanidad e inteligencia debemos hacer todos los esfuerzos posibles por mejorar las condiciones físicas del campesinado, ya que redundará en beneficio de la Reforma Agraria, que contará así con personal más apto para atenderla.
>>Continúa el doctor Márquez deambulando por el tema con gran soltura: Para este trabajo de investigación nos basamos en otros que se llevarán a cabo por la Institución Rockefeller, en Puerto Rico. Ese trabajo nos fue facilitado por el eminente cardiólogo doctor Ramón Aixalá, que continuará brindándonos su cooperación. Pero la labor investigadora realizada en Puerto Rico no ha podido ser tan completa como esta en la cual nos hallamos enfrascados. Figúrese usted que vamos a contar con el más abundante material humano que haya tenido laboratorio alguno. Por lo menos 1000 000 campesinos de las seis provincias cubanas pasarán por aquí. Ahora estamos trabajando con la de Oriente. Nos llegan entre 15 y 50 individuos a veces del mismo barrio rural de un municipio de la Sierra Maestra. […]
>>Casi el 100% del campesinado cubano padece de anquilostomiasis duodenal el “necator americanus”, que es el parásito que produce intensos trastornos tóxicos en el organismo, principalmente en el aparato cardiovascular provocando una gran cantidad de síntomas subjetivos: taquicardia, palpitaciones, disnea de esfuerzo, dolores anginosos, vértigos, lipotimia y a veces hasta síncopes.
>>Los síntomas físicos son de ingurgitación de las venas (inflamación), soplo cardiaco, aumento del volumen del área cardiaca y alteraciones comprobadas electrocardiográficamente.
>>El saldo de estos males es lamentable, según advierte el doctor Márquez: Cuando la infestación se ha mantenido durante largos años, aunque la misma se cure, deja una secuela para siempre. Otro de los trabajos inmediatos del Laboratorio de las Milicias Campesinas es la producción de una vacuna para inocular a todos los campesinos que hayan padecido enfermedades gastrointestinales>>.

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