1960: PERLAS DE MARZO EN REVOLUCIÓN

(Tomado de un libro en preparación de los autores Dr. C. Eugenio Suárez Pérez y Ms. Acela Caner Román).
Agresión económica contra Cuba
La primera página del periódico Revolución del 2 de marzo de 1960, con letras de 12 cm de alto, pública: “¡AGRESIÓN ECONÓMICA CONTRA CUBA! prepara Estados Unidos”. Y más abajo informaba que se había podido saber en La Habana que el presidente Eisenhower presentaría al Congreso de Estados Unidos el proyecto de ley que rebajaba la cuota azucarera de Cuba en aquel país a 192 000 toneladas; y se le autorizaba al propio tiempo para “reducir la cuota de cualquier país extranjero” (léase Cuba), cuando lo considerara necesario por motivo de interés nacional. El proyecto de ley contenía 5 puntos, que a continuación se exponen.
PRIMERO.-Aumento de las cuotas de las áreas productoras remolacheras y de caña continental a 150 000 y 50 000 toneladas respectivamente, y a ese efecto se rebaja la cuota básica de Cuba en 192 000 toneladas y la de los países de derechos plenos en 8 000 toneladas.
SEGUNDO.-Se asigna a Cuba el 96 % de los déficits de Puerto Rico y el 4% restante a los países de derechos plenos. Se asigna a Cuba el posible déficit de Puerto Rico como pretendida compensación de la rebaja de cuota, pero se cambia lo seguro por lo eventual, y ya Cuba estaba suministrando más de 140 000 toneladas para cubrir el déficit de Puerto Rico que es de 200 000 toneladas, como promedio. Cuba pasa a ser abastecedor último de los déficits que se produzcan en el área remolachera y cañera continental, Haway y los países extranjeros, excluyendo a Filipinas. Cuando ocurra déficit en Puerto Rico y en Filipinas, Cuba recibe el 96 %, y el 4% restante los países extranjeros. Los supuestos déficits de Cuba se distribuyen primero entre las áreas domésticas, y en última instancia entre los países extranjeros a quienes la ley azucarera asignen una cuota superior a mil toneladas. Y se introduce una innovación importante en el sentido de que se autoriza al Secretario de Agricultura, cuando ninguna de las áreas o países comprendidos en la Ley de Cuotas puedan suministrar déficit o redistribución de déficit que ocurre en los mismos, para asignar el saldo sin cubrir a cualquier área o a cualquier país, al que no tenga asignada cuota en la Ley.
TERCERO.-Se conceden facultades discrecionales al Presidente de los Estados Unidos —cuando él proclame que sea necesario por motivos de interés nacional— para reducir la cuota de cualquier país extranjero (léase Cuba), por un año excluyendo a Filipinas, lo cual hará a través de una proclama. En los proyectos discutidos por funcionarios del Departamento de Estado y de Agricultura con los productores domésticos y delegados de Hawai y Puerto Rico, solo aparece esta autorización que constituye una franca amenaza de represalia económica contra Cuba. Pero en el proyecto que se envía al Congreso de Estados Unidos se incluyen otros epígrafes que hacen todavía más punitiva esta cláusula. Se autoriza, además, al Secretario de Agricultura para permitir que se importen a Estados Unidos de las fuentes y en los términos y condiciones que él estime adecuados una cantidad de azúcar crudo que no exceda de la suma de cualquier reducción efectuada en las cuotas. El Secretario de Agricultura tomará en consideración la asignación de dicha cantidad de azúcar a los otros países que tengan señaladas cuotas o prorrateos de cuotas. Si el Secretario comprueba que tiene azúcar crudo disponible en forma razonable puede permitir que se importe la cantidad necesaria de azúcar que sea requerida en forma de azúcar de consumo directo.
Esto quiere decir que el Secretario de Agricultura después que el Presidente de los Estados Unidos decida y proclame la reducción de la cuota de un país extranjero pueda adquirir una cantidad en azúcar igual al montante de la reducción en la forma que mejor le plazca, y por cualquier otro país del mundo con o sin cuota, a los precios y en los términos y condiciones que le plazca, sin trabas ni restricciones de ninguna clase. Se considera que esta autorización permitiría utilizar a la Commodity Credit Corporsation como comprador directo de azúcar en el mercado mundial.
CUARTO.- La Ley enmendada tendrá una duración de cuatro años, es decir, hasta el 31 de diciembre de 1964.
QUINTO.-Las enmiendas entrarán en vigor el primero de enero de 1961, salvo la enmienda que le da facultades discrecionales al Ejecutivo, la que entrará en vigor en la fecha en que se promulgue la nueva Ley azucarera.
Esto quiere decir que el presidente de Estados Unidos estaría facultado a mediados de año para reducir en la cuantía que considerara oportuna, la cuota que tenía Cuba asignada en el mercado norteamericano.
En múltiples declaraciones oficiales y oficiosas se ha expresado que la cláusula que autorizaba al presidente de Estados Unidos para reducir la cuota de azúcar de cualquier país extranjero (léase Cuba) iba dirigida a facilitar la adopción de medidas punitivas contra Cuba, en caso de que su Gobierno no aceptase determinados planteamientos de la Administración estadounidense.
Esta cláusula constituye una violación flagrante del artículo 16 de la Carta de la Organización de Estados Americanos que dice: “Ningún Estado podrá aplicar o estimular medidas coercitivas de carácter económico y político para forzar la voluntad soberana de otro Estado y obtener de éste ventajas de cualquier naturaleza”.

Cuba, Cuba. Abajo el imperialismo, viva la Revolución Cubana
El presidente Eisenhower en su visita a varios países de América Latina, llegó a Montevideo, Uruguay, en horas de la tarde del 2 de marzo, y a su paso por las calles de esa capital presenció dos incidentes entre la policía y jóvenes universitarios que efectuaban demostraciones de hostilidad hacia Estados Unidos.
Frente al monumento a los constituyentes el mandatario recibió la llave de la ciudad y una medalla de oro especialmente acuñada por el Consejo Departamental. Fue precisamente a pocos metros de allí donde se produjo el primer incidente. Estudiantes instalados en la facultad de Arquitectura habían colocado un cartelón con la leyenda: “Abajo el imperialismo, viva la Revolución Cubana”. La policía arrancó por la fuerza el cartelón en medio de una lucha con disparos de armas cortas, de gases lacrimógenos y empleo de carros lanza agua. En la refriega un estudiante resultó herido de un balazo en una pierna.
Posteriormente, al pasar por a la Universidad de la República donde se había concentrado gran cantidad de público voceando “Cuba, Cuba”, se produjo el segundo incidente entre universitarios y policías, que intercambiaron bombas de azufre de fabricación casera y granadas de gases lacrimógenos, de uno y otro lados.
Al pasar frente del edificio universitario, Eisenhower tuvo que echarse rápidamente sobre el automóvil descubierto en que viajaba para no interrumpir con su cuerpo la trayectoria de una granada de gas. Los estudiantes uruguayos arrojaron volantes contrarios a Estados Unidos y de inmediato la policía disparó gran número de bombas de gases lacrimógenos mientras manifestantes, parapetados detrás de las ventanas del edificio, respondían al fuego con granadas de azufre.

Una etapa de justicia social para la población cubana
La noche del 2 de marzo partió hacia la provincia oriental un numeroso contingente de médicos recién graduados, perfectamente equipado, para desarrollar una intensa labor de sanidad rural y medicina preventiva en las más apartadas zonas, de acuerdo con el plan médico nacional, coordinado por el Ministerio de Salud Pública, la Sección de Sanidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el INRA y el Colegio Médico Nacional.
El comandante Oscar Fernández Mel acompañó este primer grupo formado por más de 50 médicos jóvenes que, llenos de entusiasmo, se entregaban de lleno a esta noble tarea.
Según ellos mismos han expresaron “la promulgación de la ley de los servicios de posgraduado abría una etapa de justicia social para la población cubana que, necesitada de la más elemental asistencia, parecía abandonada a su suerte en nuestros campos y aun en nuestros pueblos, así como para la clase médica, a la que se ofrecía un porvenir lleno de magníficas perspectivas y grandes oportunidades de trabajo decoroso, tan limitado hasta esos momentos por la inaccesibilidad a estos servicios de la gran mayoría de nuestro pueblo”.
Más de 300 médicos, entre ellos un total de 286 recién graduados, conjuntamente con el personal auxiliar de laboratoristas, técnicos en rayos X, sanitarios, etc., formarían parte de equipos perfectamente dotados con medicinas e instrumental de cirugía menor, que llevarían el auxilio de la ciencia a los campesinos, víctimas de la desnutrición, el parasitismo y otras enfermedades.
Con la promulgación de la ley que creaba el Servicio Médico Social del Posgraduado, en lo sucesivo, no podría ocupar ningún cargo de médico en el Estado, la provincia, el municipio u otros organismos, el médico que, graduado a partir del primero de diciembre de 1960, no hubiese hecho práctica de sanidad rural o asistencia hospitalaria.

Operación Bibliotecas Viajeras
El 4 de marzo, la edición del periódico Revolución anunciaba los resultados de la “Operación Bibliotecas Viajeras. Un libro para el campesino”, que se inició el 24 de febrero anterior, por iniciativa de la delegación del Gobierno Revolucionario en el Capitolio Nacional. La operación consistió en solicitar la donación de un libro para ponerlo en manos de la población rural cubana.
Miles de libros fueron donados por el pueblo. Desde horas tempranas hasta bien entrada la noche acudieron muchas personas, principalmente escolares, para entregar sus libros que se emplearían en la campaña por la superación cultural del campesinado.

Para fijar, orientar, supervisar y coordinar la política económica
El 11 de marzo se promulgó la Ley no. 757, aprobada por el Consejo de Ministros, que creaba la Junta Central de Planificación. La ley incluyó varios artículos; entre ellos destacamos el primero y el segundo.
Artículo 1. — Se crea la Junta Central de Planificación del Gobierno Revolucionario de Cuba encargada de fijar, orientar, supervisar y coordinar la política económica de los diferentes organismos del Estado y de las entidades autónomas, así como señalar las normas generales orientadoras de la acción del sector privado.
Artículos 2. —La Junta Central de Planificación estará integrada por las siguientes personas:
a) El Primer Ministro del Gobierno que será su presidente.
b) Por una persona designada por el Presidente de la República, quien será el secretario técnico de la Junta y al propio tiempo Ministro de Economía del Gobierno.
c) El Presidente del Banco Nacional de Cuba.
d) El Ministro de Hacienda.
e) El Ministro del Trabajo.
f) El Ministro de Comercio.
g) El Ministro de Obras Públicas.
h) Un delegado del Instituto Nacional de la Reforma Agraria, designado por su presidente.

Cuba será el país de América que más libros va a tener
El periódico Revolución del 16 de marzo informaba que los talleres y redacciones de los diarios El País, Excelsior y Diario Nacional constituirían los primeros centros de trabajo de la Imprenta Nacional. El anuncio en cuanto al El País y Excelsior fue hecho por el Primer Ministro, Fidel Castro, en su visita a los obreros de los citados periódicos.

“Compañeros: Hace mucho tiempo contemplábamos la situación imperante en los periódicos ‘El País’ y ‘Excelsior’ y al hacerlo contemplábamos también el ideal de la Revolución de que cada individuo esté prestando el servicio útil y necesario en cada instante. [..] Estábamos acostumbrados a que se gastaran millones y esos millones no rendían el máximo. Es algo, inclusive que se nos planteaba en otras actividades, y ante toda posibilidad de la Revolución estaba el de no abandonarlas. La razón que justifica, para fortuna del pueblo y de ustedes es ésta, el sueño de toda gran Revolución, una Imprenta Nacional. En muchas ocasiones, ante el ataque de la conjura internacional, repetíamos ¡qué lástima de papel! Y sabíamos que había que gastarlo, pero ¿en qué forma? Pues con profundidad del futuro, de enseñar. ¿Con quién? Con el Ministerio de Educación que es de donde nace esta idea de la Revolución. Editando con ese papel que antes se malgastaba 6 000 obras, por ejemplo, de la literatura universal, de Martí, que no están en las librerías, que no están al alcance del pueblo. Imprimir esas obras maestras, con una carátula especial para cada una, con el aporte de todos, con el respaldo de la Revolución.
”Como muchos leen una revista, ahora los niños y sus padres leerán cien mil ejemplares y cien mil hogares cubanos tendrán bibliotecas, que antes era privilegio de los poderosos. Esos libros estarán a disposición de los alumnos de los cuarteles que ahora estamos transformando en escuelas, de la clase pobre y desamparada que antes no tenían ni libros ni bibliotecas porque ahora vamos a la lucha por la cultura del pueblo.
”No haremos daño a las librerías, a nadie, porque en esas librerías, esos vehículos de cultura no estaban al alcance del niño ni de los centros de estudio ni de los hogares humildes. Teníamos el dilema de ofrecer una bibliografía infantil, y la estamos dando. De ofrecer libros de la literatura universal a los padres, y la estamos dando. Porque esos niños igual que se confunden con las cosas malas y las cosas malas de la televisión, se confundían con las lecturas falsas y sin orientación de los pedagogos y los técnicos del Ministerio de Educación, porque antes, ni habían técnicos ni había dependencia del Estado que se preocupara del porvenir del niño y del pueblo. […]
”Ese millón de pesos que antes se malgastaba, es el que sale de la economía, es la misma cantidad que ustedes recobran. Con el mismo papel y los mismos recursos, Cuba tendrá 200 mil libros y 200 mil bibliotecas en el futuro.
”Cuba será el país de América que más libros va a tener. Porque cuando enseñemos a leer, cuando pongamos al alcance del pueblo ese aporte de la Revolución, cuando hagamos eso, tendremos la diversión de los libros para el propio pueblo en su propia casa. Millones de hombres han trabajado por legar a nuestros hijos esa herencia, y esa está al alcance de nuestras manos.
”Mientras todo esto sucede, contemplábamos el centro de trabajo de ‘El País y Excelsior’ y sabíamos de su lucha en la tiranía y de su cooperación a los postulados de la Revolución, y por eso, siguiendo la línea ideológica de la Revolución es que le anunciamos que éste será el primer centro de trabajo que comenzará a funcionar para la Imprenta Nacional, y que la Revolución, aquí como en cualquier centro laboral contempla la necesidad de no cerrarlos, sino abrir fuentes de trabajo, y abrir las puertas de la cultura para aquellos que antes estaban cerradas, los niños, los obreros y los campesinos”.

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