NOVIEMBRE DE 1959: EJÉRCITO REBELDE Y LA DEFENSA

Dr. C. Eugenio Suárez Pérez

Concluye la estructuración del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias

El 7 de noviembre el periódico Revolución publica la noticia acerca de los retiros y pensiones a exmilitares del anterior ejército.

«En el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias se conoció que su titular comandante Raúl Castro Ruz, remitió para su publicación en la Gaceta Oficial más de 3 500 resoluciones por la que se concede retiro y el cobro de las pensiones a otros tantos exmilitares. También se conceden pensiones a los familiares de los miembros del disuelto Ejército de la dictadura que cayeron en las batallas contra los rebeldes, lo que afirma con hechos la política eminentemente humanista de la Revolución cubana.
»Entiende el Gobierno Revolucionario al dictar estas resoluciones que los familiares de los soldados que murieron al servicio de la tiranía no deben cargar con aquellos hechos injustos, y que por lo tanto, no deben quedar desamparados, más cuando se trata de mujeres y niños cubanos.
Respecto a estas resoluciones se señala también que el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, comandante Raúl Castro Ruz, en menos de un mes de actuación al frente de dicho departamento se dedicó a considerar intensamente todo lo relacionado con el retiro de los militares de acuerdo con los preceptos de la nueva legislación que rige la materia.
»Igualmente preocupó al comandante Raúl Castro la situación de los familiares de los militares muertos, considerando con urgencia la necesidad de concederle las correspondientes pensiones. De acuerdo con el ritmo de trabajo que se desarrolla en el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en este aspecto de los retiros militares, se señala que a los 3 500 concedidos ya, y que se publicarán inmediatamente en la Gaceta Oficial, se unirán otras resoluciones pendientes que ahora se encuentran en trámite.
»La rápida actuación del comandante Raúl Castro Ruz en lo que se refiere a la resuelta solución de los expedientes de retiros, ha tenido una acogida de elogios entre los exmilitares que tenían en trámite sus respectivos expedientes y que comenzarán a percibir inmediatamente sus pensiones.
”Según se nos informa la primera relación de más de 3 500 militares a los que se les reconoce el retiro y el derecho de cobro de pensión saldrá en la Gaceta Oficial extraordinaria Núm. 51 el próximo lunes 8. En números sucesivos se irán publicando otras resoluciones con los expedientes que se vayan terminando, incluyendo los de los familiares de militares muertos».

«El lunes 9 de noviembre, el comandante Raúl Castro, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias concluye la estructuración de este ministerio y se informa los departamentos que lo integran. Ellos son: Departamento de Comunicaciones, Departamento de Sanidad, Departamento de Suministros, Departamento de Información, Departamento Jurídico, Departamento de Personal, Departamento de Instrucción, Departamento de Estadísticas, Departamento de Contaduría y Presupuesto y Departamento de Inspección».

La mujer cubana se apresta a defender a Cuba con las armas
Es masiva la respuesta al llamado del líder de la Revolución para que el pueblo se incorpore a la defensa. En todo el país se entrenan trabajadores, campesinos y estudiantes en las milicias revolucionaria. Milicianos y milicianas se entrenan en todas las plazas, parques y espacios apropiados.

«En la Plaza Cadenas de la Universidad de La Habana el Comandante Raúl Castro, Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, pasó revista a los grupos de estudiantes, hombres y mujeres, que se entregan militarmente para integrar las milicias estudiantiles. Después de realizar algunos ejercicios militares en los que hicieron gala de admirable disciplina, no obstante los pocos días de entrenamiento que han recibido, los estudiantes hicieron un alto para escuchar la palabra de los oradores. […]
»El Comandante Raúl Castro expresó que había experimentado una sorpresa y una profunda emoción. Sabíamos que los estudiantes estaban entrenando para defender a la Patria. Pero ha sido para nosotros una sorpresa ver que se han integrado también brigadas femeninas. No se imaginan la emoción que me ha producido ver como la mujer cubana se apresta a defender con las armas en la mano la Soberanía Nacional, como está dispuesta a ir a la guerra en defensa del territorio patrio.
»Para un pueblo como el nuestro sería indigna una lucha en la cual el equilibrio de fuerzas estuviera a nuestro favor. Mil veces tenemos demostrado que nos crecemos ante el enemigo y que para nosotros no hay obstáculo que no podamos destruir. Tenemos algo que fue el factor fundamental que dio la victoria a la Revolución: la moral. Hoy como ayer tenemos la razón de nuestra parte y eso nos hace invencibles.
»Viendo este espectáculo viene a nuestra memoria los primeros días de la lucha contra la tiranía. Fue aquí donde empezamos a recibir instrucción militar. Aquí fue donde conocí al compañero Juan Almeida, que había integrado una de las primeras células revolucionarias. Días amargos eran aquellos, en que teníamos que luchar contra la dictadura y contra los mediocres que pensaban que la Revolución eran ellos. Aquellos “súper revolucionarios”, aquellos vacilantes, desembocaron en la cloaca en que caen los hombres que no tienen principios. Unos formaron partiditos políticos, otros se acomodaron en la mejor forma que les fue posible y los hubo hasta “chivatos”.
»Recuerdo que cuando me ofrecí para iniciar la lucha revolucionaria me vetaron porque yo era hermano de un político. Fidel era un político, claro que era y es un político, pero de los buenos, jamás fue politiquero».
El 13 de noviembre, en reunión del Consejo de Ministros se aprobó el nombramiento del comandante Juan Almeida Bosque, como jefe de Estado Mayor del Ejército Rebelde, y el del comandante Sergio del Valle Jiménez, como jefe de la Fuerza Aérea Rebelde.

La defensa de la Revolución está en los obreros y en los campesinos
Antes de concluir sus palabras en la inauguración de del X Congreso Obrero Nacional de la CTC, Fidel explica que el mismo hecho de entrenar a los trabajadores, organizarlos en milicias y entregarle armas definen el carácter verdaderamente democrático de la Revolución Cubana. Asimismo advierte cómo los enemigos de la Revolución se oponen a la adopción de esa medida tan revolucionaria porque es el obrero, dueño de su país, quien se convierte también en su defensor.

«Ahora, ¿qué será el obrero? No será un soldado profesional. Tendrá el soldado rebelde, con plena conciencia revolucionaria, como la parte técnica, en el manejo de armas especiales, pero la defensa esencial de la Revolución, la defensa medular de la Revolución, estará en los obreros y en los campesinos. Ese obrero no cobra; cobra su trabajo, vive de su trabajo, no es un profesional. Sencillamente, cuando hace falta defenderla y se le llama, marcha al frente o marcha a donde tenga que marchar, a defender la Revolución.
»Es decir, es algo gratuito, es la defensa espontánea por el pueblo, del Gobierno. Antes confiaban esta tarea a minorías armadas, amaestradas, corrompidas, para que fueran defensoras de los privilegios, de los latifundios y de los grandes intereses, frente al pueblo. Ahora es al revés: Si el gobierno es del pueblo, pues, sencillamente, el pueblo es quien tiene que defender al gobierno. Y, claro, ese obrero será el mejor soldado, como ese campesino de su cooperativa vive de su trabajo, no tiene aspiraciones de vivir “picándole” a los demás, sino de vivir de su trabajo, y defiende ese derecho, porque no quiere que le quiten su tierra, no quiere que le quiten sus tractores; el obrero no quiere que le quiten sus derechos, no quiere que le quiten sus reivindicaciones, no quiere que le quiten el papel preponderante que hoy desempeña en la vida pública del país.
»Por eso, tiemblan. A ver, ¿cuántos escritorzuelos de esos han escrito a favor de que entrenemos a los obreros? Ninguno. ¿Por qué? Porque saben que ese es el “abur” de las esperanzas de volver aquí a mantener sus privilegios. ¿Qué significa eso? Pues significa, sencillamente, que tendrán que pelear muy duro, y eso es sencillamente lo que le decimos aquí, con toda serenidad. Ellos vienen con sus artes y sus mañas a dañar a la Revolución, a tratar de derrocarla. Invocan, nos acusan de las mismas acusaciones que nos hacen los trujillistas y los criminales de guerra; tratan de que el extranjero intervenga, y nosotros le decimos: bueno, pero lo que se van a encontrar aquí es al pueblo armado; lo que se van a encontrar aquí es que cada rincón de Cuba será una trinchera y una fortaleza, y que detrás de cada árbol se va a combatir.
»Es lo único que les advertimos; sigan jugando a la contrarrevolución, sigan prejuzgando, sigan planeando; que no crean que va a ser esto ningún merengue, que no crean que esto va a ser ningún paseo; que sepan que van a tener que recoger el polvo de su suelo anegado en sangre como decía Maceo.
»Y eso es bueno que lo sepan, porque muy serenamente y sin alterarnos, y sin exaltarnos y sin apasionarnos y sin perder los estribos, ellos saben que están haciendo uso y hasta de la paciencia de todos nosotros, pero nosotros dijimos que cuando se nos acabara la paciencia, buscaríamos más paciencia; y cuando se nos volviera a acabar la paciencia, buscaríamos más paciencia».

¡Ojalá que algún día las armas estén de más!
Invitado por el presidente de la FEU, el 24 de noviembre, Fidel Castro visita la Universidad de La Habana para presenciar los ejercicios militares de los integrantes de las milicias universitarias.

«Sin previo aviso, Fidel arribó a la colina histórica en un helicóptero, descendiendo en el Stadium Universitario. El entusiasmo fue de tal magnitud que el tránsito quedó paralizado, se produjeron caídas y hasta una joven perdió los zapatos en el tumulto. Conducido materialmente por una compacta muchedumbre, el líder llegó a la Plaza Cadenas, donde se efectuaban los ejercicios.
»Como demostración de la efectividad lograda, un grupo de 40 estudiantes, portando armas largas, efectuó cuatro ejercicio de fantasía. Después tocó el turno a las jóvenes, que marcharon con gran precisión y sincronismo. Una vez terminadas las prácticas, coronadas con grandes aplausos, cientos de estudiante reclamaron la palabra de Fidel insistentemente. […]
»A la pregunta de si hay militarización en la Universidad, ofrece el mismo una rápida respuesta: “No. No la hay. Al contrario. Para que no se nos militarice en un futuro ni vengan militares extranjeros a intervenir es que se está marchando en la Plaza Cadenas”. Y agregó, certero, refiriéndose a la causa de golpe batistiano: “Cuando el 10 de marzo no teníamos instrucción militar, Estábamos impotentes para defender nuestras instituciones y destino. La juventud universitaria tenía valor, pero le faltaba disciplina, organización y experiencia. Cuando veo ahora marchando a los compañeros —y yo soy aún estudiante porque me faltan dos asignaturas para el doctorado de Ciencias Sociales— me acuerdo de los asaltantes del Moncada y de las dificultades y sacrificios que se hicieron para su rudimentario aprendizaje militar. A aquellos jóvenes tuvimos que enseñarles lo que era un fusil. Y se lo enseñamos aquí mismo, en el Salón de los Mártires de la FEU, donde recibieron alguna instrucción militar cerca de mil estudiantes. La cifra no es exagerada. Es que muchos se fueron quedando por el camino. Con grandes reservas y cuidados —hasta de sus propios compañeros, porque había diferencias— recibieron instrucción numerosos grupos. […]”.
»Ampliando el tópico de nuestra defensa, Fidel agregó que identificación inequívoca del Gobierno y el Pueblo está en esas milicias entrenadas. Desde ahora les anunció que tendrán ayuda del Gobierno y que incluso irán a realizar prácticas a las montañas para que se familiaricen con todos los aspectos del combatiente. “Es nuestro propósito —dijo— que brigadas de obreros, campesinos, estudiantes y hasta intelectuales —porque hay escritores y periodistas interesados en integrarse— así como también las femeninas realicen prácticas en el Pico Turquino. De eso hemos hablado con el Presidente de la FEU, Comandante Cubela. Hace falta la práctica de montañas, porque éstas ofrecen las mayores dificultades, que sólo se vencen con la voluntad”.
»Al efecto, el doctor. Castro citó el ejemplo del Comandante Ernesto “Che” Guevara, que siendo asmático llevaba la mayor carga, incluyendo los útiles de su profesión médica. “Nunca pidió ayuda. Resistió y venció” —agregó.
»Refiriéndose a la fecha en que se efectuarán dichos ejercicios expresó que será para las próximas Pascuas y prometió asistir si su trabajo se lo permite, para pasar allí unos cuantos días con ellos. Posteriormente le fue entregado un informe de los que usarán las brigadas estudiantiles durante el desfile del 27 de noviembre, en conmemoración de los mártires caído. Está integrado por pantalón gris, camisa rojo obispo —color de la Universidad de La Habana— y boina negra con las siglas de la FEU.
»“Después de las prácticas de la Sierra Maestra, las brigadas se graduarán en el Turquino”, añadió Fidel. Asimismo les indicó que debían cocinar por escuadras, hombres para hombres y mujeres para mujeres, como hacían en los días terribles de la lucha armada. […]
»Siendo las brigadas estudiantiles la primera parte del pueblo que saldrá armada para demostrar su decisión de defender los derechos ciudadanos, Fidel Castro prometió facilitarles 400 buenos fusiles para el desfile del día 27. “Ahora —dijo— los estudiantes no tienen que liberar batallas ni ser atacados a manguerazos, porque están con el pueblo y preparados para defender al pueblo. Llevarán los fusiles como prueba de que nunca más serán víctima de los tiranos. Nos preparamos —agregó— porque tenemos que defendernos. Pero ¡ojalá que algún día las armas estén de más y no haya necesidad de batallones armados! ¡Ojalá que algún día puedan esos fondos invertidos en la defensa dedicarse a comprar arados, construir escuelas y dar otros beneficios al pueblo! ¡Que podamos convertir todas nuestras energías para desarrollar la economía del país!”»

Cada ciudadano, cada patriota, será un soldado de la Revolución y de la patria
En la Plaza de los Mártires en Camagüey en horas de las tarde del 27 de noviembre, Fidel hace uso de la palabra y en una parte de su intervención expresa:

«La pregunta que debemos hacernos después el acto de esta mañana, después de aquel espectáculo de miles y miles de niños con banderas cubanas en el polígono militar del que fuera Regimiento Ignacio Agramonte, después de aquel hecho emocionante e inolvidable, cabe hacerse está pregunta: ¿Qué necesidad tenía la Revolución de esa fortaleza militar? ¿Para qué necesita la Revolución de fortalezas militares? ¿Qué gobiernos necesitaban fortalezas militares? Sólo los gobiernos que no trabajan para el pueblo, sólo los gobiernos que defienden intereses contrarios al pueblo necesitan fortalezas militares. Pero nosotros, el Gobierno Revolucionario, cuyos actos son todos absolutamente, en beneficio del pueblo, ¿para qué fortalezas militares? ¿Que era una fortaleza militar? Eran las guaridas, los alojamientos de un Ejército que no estaba al servicio del pueblo. ¿Qué era el Ejército de nuestra patria? ¿Qué papel desempeñaba el Ejército en Cuba? Era una organización al servicio de los grandes intereses, era una organización entrenada y equipada para defender los grandes intereses, y los grandes intereses necesitaban un Ejército que los defendiera. […]
» ¿Qué necesidad tenía la Revolución de mantener una fortaleza repleta de soldados, si esas fortalezas se construyeron precisamente para someter al pueblo, si esas fortalezas se concluyeron para abusar del pueblo? Luego, la Revolución no necesita fortalezas. Es por eso que el Gobierno Revolucionario prometió al pueblo que convertiría las fortalezas en ciudades escolares, y esta de Camagüey hoy es la segunda fortaleza que convertimos en ciudad escolar. Después vendrá la de Holguín, después vendrá el cuartel Moncada, después vendrá la fortaleza militar de Santa Clara. Y así, el Gobierno Revolucionario de Cuba será el primer gobierno en el mundo que convierten las fortalezas militares en escuelas. Pero hay algo más. ¿Qué mejor prueba puede darse de confianza en la Revolución? ¿Qué mejor prueba puede darse de la fe en el pueblo? Porque la Revolución convierte las fortalezas en escuelas precisamente cuando más enemigos surgen en todas partes contra nuestra Revolución, cuando más amenazas provienen de todas partes contra nuestra Revolución, cuando más atrevida y agresiva es la campaña de la reacción y de los grandes intereses contra nuestra Revolución, y sin embargo, lejos de construir fortalezas, lo que hace la Revolución es destruir fortalezas para convertirlas en escuelas. ¿Por qué? ¿Es que acaso va a quedar indefensa la Revolución? No. ¿Es que acaso nos vamos a desarmar? No. Lo que ocurre es que nosotros hemos entendido el problema perfectamente bien. Antes existían ejércitos para oprimir al pueblo, y ahora el pueblo constituye el mejor ejército de la Revolución.
»Ahora los defensores de la República son los propios ciudadanos. ¿Por qué la revolución puede convertir las fortalezas en escuelas? Porque desde el día primero de enero, desde el triunfo de la Revolución, cada escuelas se ha convertido en una fortaleza de la Revolución, y las diez mil escuelas que en el curso de este año tendrá establecidas el Gobierno Revolucionario, serán diez mil fortalezas de la Revolución. Porque cada ciudad, cada pueblo y cada casa se ha convertido en una fortaleza de la Revolución.
»A pesar de estar destruyendo las fortalezas, Cuba está más defendida que nunca, y la Revolución está más defendida que nunca, porque la defiende un pueblo. Es decir, que la Revolución tiene en el pueblo a su más legítimo defensor; la Revolución tiene en el pueblo a su mejor ejército, y cuando llegue la hora de defender la Revolución, cuando llegue la hora defender la patria, cada ciudadano, cada patriota, será un soldado de la Revolución y de la patria».

Pero con el rifle al lado
En horas de la noche del 27 de noviembre, en la escalinata de la Universidad de La Habana, entre los oradores del acto en homenaje a los estudiantes de medicina, está el comandante Raúl Castro, quien para concluir sus palabras ratifica la necesidad de estar consciente en la defensa de la Revolución.
«Y con esta Revolución, que todo lo que ha virado al revés, para satisfacción de nuestro pueblo, hoy vemos a los estudiantes con sus brigadas bajar arma al hombro, para conmemorar la caída de los primeros mártires universitarios. Y hoy mientras se entrega una fortaleza a los niños, bajan los estudiantes con rifles. Y hoy, mientras se hace la Revolución y vemos el avance de la Reforma Agraria, al lado del arado también pondremos un rifle. En la misma forma que al lado de la herramienta de trabajo, también el obrero que la maneje al lado tendrá su rifle. ¿Y es que esta Revolución está esperando, deseando que la agredan? No. Ojalá jamás tengamos que pelear. Esta Revolución respeta, a todo el mundo, pero exige y exigirá el respecto de todo el mundo. Y es una de las obligaciones que la circunstancia nos impone, el de hacer la Revolución al mismo tiempo que la cuidamos.
»A estudiar los estudiante para superarse, que mucho necesita la Revolución de ellos; no sólo del rifle, sino de la cultura que aquí adquieran, pero vigilantes, con el rifle al lado.
»A trabajar los obreros a impulsar la industrialización del país; trabajando, pero con el rifle al lado.
»A sembrar el campesino, impulsando la Reforma Agraria para crear las bases del mercado común que permita la industrialización del país; sembrando, pero con el rifle al lado.
»Trabajando, estudiando o sembrando; produciendo y avanzando en una palabra, pero con el rifle al lado».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Artículos y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s