Contra la conjura trujillista: LA REVOLUCIÓN ACTUÓ CON ABSOLUTA SERENIDAD (I parte)

Por Dr. C. Eugenio Suárez Pérez

En el mes de agosto de 1959 los enemigos de la Revolución hicieron el mayor intento hasta el momento para destruir la naciente sociedad. El imperialismo yanqui, representado por el gobierno de Estados Unidos y el sátrapa Leónidas Trujillo, dictador de República Dominicana y otros países del área se unieron para materializar unas gran conjura contra el pueblo de Cuba.
El entonces comandante del Ejército Rebelde, Raúl Castro Ruz, había planteado la esencia de la conjura, cuando semanas después, el 11 de septiembre, expresó:
La Conferencia de Chile [refiriéndose a la Conferencia de Cancilleres de la OEA], como se sabe, fue una trampa tendida contra Cuba. Los planes de Trujillo y sus compinches mayores y menores era hacer coincidir un levantamiento contrarrevolucionario interno y la invasión de fuerzas mercenarias extranjeras con la Conferencia de Cancilleres. De este modo, si los planes contrarrevolucionarios tenían éxito, la Conferencia de Cancilleres daría el asiento al nuevo poder anticubano. Y si no le daba un éxito completo, ponía a Cuba en condiciones de tener que someterse a las exigencias y presiones preparadas.
A continuación narraremos como fue desbaratada la conjura.
Les dimos el fuacatazo
Euclides Vázquez Candela, periodista de Revolución cubre una acción que solo podrá hacer pública varios días después, ya que los hechos reclaman absoluta discreción. Vázquez Candela narra sobre los acontecimientos que se desencadenaron a partir del 7 de agosto de 1959.
Alrededor de las diez de la noche del viernes día siete recibimos de Carlos Franqui la orden de dirigirnos con tres fotógrafos de confianza a la casa de Celia Sánchez donde habría de reunirme con Fidel. No deberíamos despertar sospechas y para ello desechamos el Fiat de Revolución y tomamos a préstamo el Plymouth de Ithiel León.
Una vez arribados a la calle 11, en el Vedado, recibimos la orden de subida de Efigenio Ameijeiras, jefe de la Policía Nacional Revolucionaria. Una hermana de Celia llamaba a Juan Almeida.
—Fidel ordena que te dirijas inmediatamente a ésta, acompañado de Willy, Dioclesito, Llibre y otros.
A los quince minutos, unos cuatro automóviles denotaban la presencia del Primer Ministro, esa noche en misión policíaca.
—¿Trajiste los fotógrafos?
—Tres.
—Bien, se trata de lo siguiente: estamos sobre la pista de una red de conspiradores y necesitábamos la mayor cantidad de documentos gráficos posibles. Ustedes reúnen, a mi ver, los requisitos de que siendo de confianza y capaces de ser discretos y no publicar las fotos hasta que convenga, son al mismo tiempo periodistas y pueden sacar mejor partido posible a lo que suceda, que un fotógrafo de las fuerzas armadas. Cuento con su colaboración y absoluta discreción.
—Tirso Martínez, Jesse Fernández y yo abordamos un auto de la escolta de Efigenio. El segundo de la caravana. Llanos montó en el siguiente.
El despliegue de fuerzas alarmó un poco la barriada que acostumbrada a la presencia de Fidel y sus hombres, notó sin duda alguna que esa noche era mayor que de costumbre, pues a la escolta habitual del jefe máximo de la Revolución cubana se le habían unido Almeida, Efigenio Ameijeiras y Augusto Martínez con sus respectivos hombres de confianza.
Nos detuvimos unos instantes frente a la 15ª Estación de Policía. Allí Almeida mandó adelantarse a nuestro auto que encabezaba, entonces, el desfile de los carros que lo formaban. Llegamos a la esquina de 7ª A y calle 66. Conferenciamos con algunos individuos de paisanos y nos adentramos en una elegantísima casa, donde para nuestra sorpresa encontramos unos 30 hombres amontonados en la sala de la casa que fuera del ingeniero Alberto Vadía.
Se cursaron algunas órdenes. —Siguen llegando, comandante —dijo una voz cualquiera. —Bien, vamos a esperarlos para ver cuántos otros casamos.
Así se iniciaba una de las noches más interesantes de nuestra vida periodística. Estábamos en el cuartel general de una vasta conspiración contra el Gobierno Revolucionario. Combatientes del Escambray, asesorados por hombres del comandante Ramiro Valdés, habían logrado infiltrarse en ella a título de descontentos, ganando su confianza, garantizando la participación de innumerables guarniciones y jefes rebeldes, sólo para conocerla y ponerla en manos de la Revolución en el momento oportuno.
Quizás en otra oportunidad sea relatada la emocionante odisea de estos valerosos combatientes, viviendo con los peores enemigos de la Patria durante tres meses, evitando que la ira y el asco delataran sus verdaderas convicciones y simulando un absoluto desprecio por Fidel y sus hombres a punto de estar dispuestos a derrocaros y asesinarlos.
Cuando aun no conocía la intimidad de la situación, me acerqué a las dos sirvientas que en la cocina atendían a la presunta ministra de Educación, doctora Carmelina Benafonte y a la esposa de uno de los conspiradores llamado Danubio. Habíamos observado unas instrucciones hechas a máquina y adosadas a la pared del comedor firmadas por un tal William.
— ¿Conocían ustedes lo que aquí se tramaba?, pregunté a Alejandrina Lima Álvarez y Nilda Pérez Álvarez, que así se llaman las sirvientas de la guarida de los militantes de La Rosa Blanca.
—Nosotros nada. Nos limitamos a seguir las instrucciones de William y servir a los hombres que aquí se hospedaban. Como venían varios de uniforme, no nos extrañaba.
— ¿Qué William?, preguntamos.
—William Morgan, el comandante del Segundo Frente del Escambray.
Fui donde se encontraban Fidel, Efigenio, Almeida y Augusto Martínez, ministro de Defensa, que con su escolta, también se había incorporado a los pesquisantes. En el trayecto me encontré a Armando Fletes, sonriente y afectuoso.
— ¿Qué te sucede?, me pregunta el médico del Escambray.
—Ya debe saberlo, es William Morgan, vuestro William Morgan, el jefe de este campamento.
—No te inquietes, me responde Fleites con una carcajada, él y todos los principales hombres del Segundo Frente estábamos en la matraca. Los acomodamos y ahora les dimos el fuacatazo. Creyeron que éramos tan viles que traicionábamos a la Patria y a Fidel. Cuando esta noche los encañonábamos y les decíamos que terminaba el jueguito, no lo querían creer. Espero que la presencia de ustedes los haya convencido. Figúrate que yo iba a ser el Premier y Gutiérrez Menoyo el ministro de Defensa.
—De pronto se mandó a hacer silencio. Alguien tocaba la puerta. Aldo Sánchez, uno de los héroes del formidable trabajo, la abrió. Un tal Nadal y otro Usatorres, se adentraron con amplia sonrisa. Cuando fueron encañonados por nosotros por nuestros hombres, no salían de su asombro.
—Veníamos a encontrarnos con “una mulatica”.
—Mentira, le contesta Aldo Sánchez. Acabo de hablar contigo por teléfono. Tú me dijiste que desconfiabas, porque habías visto cierto inusitado despliegue de automóviles por la barriada. Yo te contesté que no había problemas, que eran los carros de los demás complotados. Y tú tragaste el anzuelo. Y tú, Usatorres, le dice alguien, estás muy viejo ya para estas aventuras. Adelante.
Así crece el número de los detenidos. Un golpe de nuevo en la puerta. La camiseta roja de Aldo que se hace familiar, y nuevos peces en la nasa.
Fidel los interroga. A veces les habla de la Patria. Del crimen que cometen. De la ausencia de ideales y la presencia de los peores apetitos.
— ¿Vieron ustedes acaso la concentración campesina de la Plaza Cívica? ¿Qué pensaban decirles a esos guajiros para justificar esta infamia? Ahora nuestra verdadera preocupación será evitar que el pueblo los linche. Cuando lo tenían todo, los vencimos y salieron huyendo. ¿A quién iban a derrotar ahora que tenemos unas fuerzas armadas completas y además de ello, al pueblo? ¿No los asquea haberse aliado al extranjero y estar dispuestos a asesinar inútilmente un grupo de compatriotas unidos a japoneses, italianos, dominicanos y españoles mercenarios?
Se cursaron órdenes de detención contra Arturo Hernández Tellaheche, supuesto presidente de la República organizada por La Rosa Blanca; Armando Caíñas Milanés, que discutía esta posición y que había organizado un pool de ganaderos; Ramón Mestre, vicepresidente, (presidente de Naroca), que había comprado en 800,000 pesos, tres millones de billetes de 500 y 1000 pesos que han sido devaluado. Una de las primeras leyes de estos “patriotas” era la de restablecer el valor de los mismos. Así ganaba dos millones cien mil pesos en la jugada. Como se ve, los socios de Trujillo seguían la senda característica de los desplazados del primero de enero.
Jorge González Rojas, presunto jefe de la Aviación; el doctor Alpízar, asignado para comandar el Hospital Militar del “Columbia” redivivo; Antonio Blanco y Regueiro, ex combatientes de Maffo contra las tropas de Fidel Castro; Enrique Ovares, ex presidente de la FEU y yerno del finado Gustavo Gutiérrez, y Carlos Remedios, eran algunos de los encartados apresados.
Remedios escuchó el tiro con que se desarmara, hiriéndole en un dedo a Manuel Vázquez, designado para la jefatura de la Policía, que hizo resistencia. Como vive cerca de la casa de Vadía, corrió para avisar a otros complotados reunidos en otro lugar. Allí esperaba el comandante Carrera, uno de los muchachos del Segundo Frente del Escambray, con una buena redada de latifundistas.
—Allí reuní más de 2 000 caballerías, nos dice eufórico Carrera.
Fidel habla con Raúl Castro por teléfono:
— ¿Llegó cargado? Yo creo que se adelantó. ¿Trajo alguna pesca? Voy para allá.
De 7ª A y calle 66 salimos hacia Regla. Llegamos al espigón de la CU-MEX, a eso de las cuatro menos cuarto de la madrugada. El barco estaba solo. Luego salieron William Morgan y Ramiro Valdés con otros a recibirnos. Fidel fue el primero en subir. Se dirigió como William a babor. Bajamos una estrecha escalera, y en la bodega encontramos su preciosa carga: 40 ametralladoras calibre 50; 12 calibre 30 con su parque y 78 000.00 pesos contribución de Trujillo a la Reforma Agraria con otros nueve mil reunidos en la casa de Vadía.
Regresamos a Marianao. Ya Augusto Martínez, Jorge Serguera y Juanito Escalona, interrogan a los detenidos y levantan las actuaciones.
A las seis y cuarto salimos de Ciudad Libertad en el avión “Sierra Maestra”. Nos acompañan Augusto Martínez, Juan Almeida y William Gálvez, con sus escoltas. Nos siguen dos helicópteros, un transporte con Celia Sánchez, gasolina y unos camarógrafos. Varios “Seefuries” y P-51 nos escoltan. Durante más de una hora volamos a ras de mrs por los callos de San Felipe y Los Indios, al noroeste de Isla de Pinos. Tratamos de apresar algunas embarcaciones con pertrechos de guerra para los complotados a cargo de René Casillas Lumpuy. Sólo la confianza en el capitán Moriña nos permite permanecer tranquilos ante las peligrosas evoluciones del bimotor presidencial.
Por fin descendemos en la pista de Siguanea, y Fidel, Almeida, Augusto, Gálvez y nuestro fotógrafo Jesse Fernández abordaron los helicópteros. Como en el caso anterior la búsqueda resultó infructuosa, retirándonos a descansar algunas horas en el hotel “Colony”, cuyas 85 habitaciones estaban ocupadas por turistas, la mayor parte cubanos. Esto es debido al nuevo plan establecido para fomentar el turismo en Isla de Pinos, abaratando los pasajes así como la estancia y la comida. Como siempre, la gente se arremolina alrededor de Fidel y como casi todos veraneantes portan cámaras fotográficas, las instantáneas del Primer Ministro fueron innumerables.
En horas de la tarde hallamos aun tiempo para trasladarnos en helicóptero a la zona de Santa Fe, donde se desarrollan algunas cooperativas por el INRA. Las delicadas cuestiones militares y policiales en que Fidel se hallaba enfrascado no perturban su constante preocupación por el desarrollo de la Reforma Agraria. Dentro de un año no hay quien conozca esta isla. Entre la Reforma Agraria y los planes turísticos, la vamos a transformar por completo.
Eran las ocho de la noche cuando arribamos al aeropuerto militar de Ciudad Libertad. Nuevas conferencias con jefes militares e interminables llamadas telefónicas. De ahí nos dirigimos a las oficinas de Camilo Cienfuegos en el Estado Mayor del Ejército. El héroe de Yaguajay nos acompaña. Allí nos esperan Raúl, Belarmino Castilla, Ramirito, Piñeiro, Serguera, Armando Hart y Llanusa. Se celebra una larga reunión de la que por ser estrictamente militar, no participamos. Nos entretenemos en averiguar a cuánto asciende la redada de elementos conspiradores. Una orden de Camilo nos ofrece una magnífica pista:
—Mande a hacer mil doscientas raciones de arroz frito, al crédito. Díganle a los chinos que el lunes pagaremos.
Sabedores de la captura de “Arturito”, nos encaminamos a verlo.
Caiñas Milanés no había sido detenido todavía. Terminada la conferencia, Fidel se marcha.
—Me voy a descansar. Nos encontraremos por la tarde.
Ahora soy yo el que se empata con Raúl. Bajamos a los sótanos a prueba de bombardeos. Allí se interroga a Gustavo Cowley Gallegos, hermano del finado Fermín, de tan ingrata recordación. Este Cowley es uno de esos a quién Ventura le hubiera pegado para que se callara. Muchos de ellos, incluyendo a Cowley, involucraron a Márquez Sterling que sostuvo conversaciones con los complotados, como posible candidato presidencial.
Alguien señaló que Caiñas, descartado como presidente, se transó por la presidencia del INRA.
Los complotados, por lo que se ve, pretendía realizar su propia Reforma Agraria, una reforma de la Reforma Agraria de Fidel.
También se interroga a Medel, de extraordinario parecido con Papo Batista. Como es un militar ilustrado, le ofrecieron la jefatura del Ejército.
—Los militares lo único que sabemos es obedecer, tartamudea el interrogado.
—Y ¿por qué no obedece usted a la Patria y no a Trujillo?, agrega Serguera.
Le siguen Santiesteban, candidato liberal a representante y “Cheito” Mujica, glorificado por “El Crisol”, “La Marina” y “Avance” como un “revolucionario que se oponía a la Reforma Agraria con tal fuerza que estaba dispuesto a alzarse en la Sierra, con Villaverde, otro de los capturados en 7ª A y calle 66.
Con este Cheito ocurrió algo simpático que alivió la tensión de los primeros momentos, pues a la hora de tomar las generales en la casa de Vadía, yo le recordaba a Augusto Martínez y Lázaro Asencio, de quien se trataba.
—Así que tú eres el “revolucionario Chito” de Pinar del Río, le pregunta sonriendo el auditor del Segundo Frente Oriental.
—No, yo lo que soy es el gran idiota, contesta el desencantado conspirador.
Unas horas de sueño en casa del jefe del Estado Mayor Conjunto y la confirmación la tarde del domingo de que hemos sido incluidos en la misión que vuela a Santiago de Chile al mediodía del lunes, nos revelan de ésta labor de reportero policíaco que por primera vez experimentáramos con la venia del Colegio Nacional de Periodista.
De aquí no saldrá nadie
Contundentes golpes les está propinando la Policía Nacional Revolucionaria a los grandes responsables de La Rosa Blanca dentro de Cuba. La American Nacional Life, una de las mayores empresas aseguradoras radicadas en Cuba, acaba de ser puesta al descubierto como importante aportadora de recursos económicos para los planes bélicos de los agentes provocadores de Batista, Trujillo y sus instigadores norteamericanos.
Al practicarse un registro en la calle Línea No. 10, octavo piso, lugar de residencia de Julio Dumás, uno de los directivos de esa empresa aseguradora, le fueron ocupados bonos de “La Rosa Blanca” de 50 pesos y cheques de viajero por 2 600.00 pesos. De las actuaciones policíacas realizadas se pudo conocer que Julio Dumás y su esposa al saberse descubiertos se dieron a la fuga, siendo ordenada su captura a todos los cuerpos armados en evitación de que puedan asilarse o fugarse al extranjero. […]
Otro centro importante del plan contrarrevolucionario que se fragua dentro de territorio nacional en coordinación con los que desde el extranjero esperan el momento oportuno para atacar ha sido descubierto. En el término de San Cristóbal, Pinar del Río, fueron apresados catorce sujetos que confesaron ser parte de un complot que se articulaba en toda la provincia y que tenía ramales en Pinar del Río, Artemisa y Candelaria. […]
El doctor Raúl Roa en declaraciones dadas antier a la prensa manifestó que las declaraciones hechas por Stanley Ross sobre supuestas peticiones de nuestro gobierno a empresas bancarias norteamericanas bajo la amenaza de nacionalización, han puesto al descubierto al “Diario de Nueva York” —de donde el mismo es editor— como el órgano de “La Rosa Blanca” y, viéndolo en esa forma, es comprensible todo lo que desde él se pueda decir contra la Revolución cubana y sus líderes.

Entre los planes de la contrarrevolución siempre estuvo la divulgación de supuestas invasiones al territorio nacional. Es por eso que la tarde del día 8, la comandancia de las FAR da a conocer un comunicado de prensa.
Durante el día de ayer, según algunas agencias extranjeras de noticias, estuvieron transmitiendo cables en el sentido de que en determinados puntos de la isla de Cuba se habían efectuado desembarco de tropas invasoras. Durante el día de hoy, estos mismos falsos rumores han estado circulando con extrañas versiones de desembarcos en la provincia de Oriente e Isla de Pinos. Una vez más la campaña tendenciosa de las agencias extranjeras ha tratado de sembrar la confusión en el ánimo del noble pueblo cubano que en estos precisos momentos está dedicando sus mejores esfuerzos en la reconstrucción y creación pacífica de la Revolución para tranquilidad de nuestros compatriotas, podemos informar que no se ha llevado a cabo en ningún punto del territorio nacional desembarcos de elementos contrarrevolucionarios. La verdad que siempre nos caracterizó en medio de laguerra, es la misma verdad que seguiremos empleando ahora y siempre. Si cualquier hecho de esta índole se llevará a cabo inmediatamente informaríamos a nuestro pueblo por ser precisamente nuestro mejor Ejército.
Y esas agencias extranjeras de noticias que con sus ridículas campañas contra el pueblo cubano y su Revolución han tratado de crear erróneamente las condiciones favorables para ataques arteros de esa índole, firmes y seriamente podemos informarles que en estos momentos la consigna del pueblo cubano es: “de aquí no saldrá nadie”. Porque jamás saldríamos huyendo nosotros que sabemos morir junto al pueblo en nuestro pueblo y tampoco podrá salir cualquier invasor sea el que fuere que ose pisar el territorio cubano.

Mientras tanto, la noche del sábado 8 de agosto, se clausura la Operación Subasta, recaudándose durante los dos sábados que funcionó, más de treinta mil pesos en efectivo para la reforma agraria; además del aporte en equipos agrícolas: 15 tractores, 5 carretas, 5 gradas, un molino de viento, una sembradora y un motor de agua. Uno de los artículos de mayor interés es un guante de pelota con la firma de los comandantes Fidel Castro, Raúl Castro y Camilo Cienfuegos, del Presidente de la República, doctor Osvaldo Dorticós y de otras altas autoridades.
Todos los hilos de una conspiración han sido desentrañados
El domingo 9 sesiona el Consejo de Ministros y al terminar se informa que el Consejo acordó la asistencia de Cuba a la Conferencia de Cancilleres, que se celebrará el día 12 de los corrientes en Santiago de Chile, cuya delegación será presidida por el Dr. Raúl Roa García, ministro de Estado y está formada por el Dr. Regino Botti León, ministro de Economía, consejero; Sr. Marcelo Fernández Font, sub secretario de Estado, consejero; Dr. Levy Marrero Artiles, embajador, representante de Cuba ante el Consejo de la Organización de los Estados Americanos, consejero; Dr. Enrique Pérez Cisneros, representante de Cuba ante el Consejo Interamericano Económico y Social, consejero; Sr. Carlos M. Lechuga Hevia, embajador de Cuba en Chile, consejero. Además; se informa que el Dr. Fidel Castro Ruz, posiblemente asistirá a la Conferencia en el transcurso de la misma.
Bajo el título de “Conjura contrarrevolucionaria”, el diario Revolución del lunes 10 de agosto, informa los extraordinarios sucesos acontecidos en Cuba durante el fin de semana pasado.
Desde hace 48 horas, las autoridades revolucionarias están procediendo al arresto de numerosos elementos contrarrevolucionarios vinculados a Trujillo y a los criminales de guerra, que estaban vertebrando desde hace meses una vasta y criminal conjura contra el país.
Los núcleos de conspiradores están integrados principalmente por elementos del antiguo ejército; también están implicados varios latifundistas afectados por las leyes revolucionarias. En consecuencia, se está procediendo a la más completa depuración de los miembros de las antiguas fuerzas armadas de la tiranía en el ejército, la policía y la aviación. Más de 1000 miembros retirados o en activo del disuelto ejército de la dictadura han sido arrestados en Ciudad Libertad, Managua, San Antonio y otros departamentos militares, por estar complicados en la vasta conjura contrarrevolucionaria. Todos los hilos de la conspiración han sido desentrañados.
Revolución, que está al tanto de todos los detalles, se abstiene de divulgar noticias que puedan perjudicar el esfuerzo de las autoridades revolucionarias, en cuya eficiencia, energía y firmeza confía plenamente la ciudadanía. Hasta tanto quede concluida la acción contra los complotados, según hemos podido saber, no se ofrecerá el informe completo de los hechos.
No se ha producido desembarco alguno de las fuerzas mercenarias. De llevarse a efecto, las Fuerzas Rebeldes están listas para entrar en combate con el espíritu de lucha y agresividad que las caracteriza. El Dr. Fidel Castro, Primer Ministro del Gobierno Revolucionario hablará oportunamente al pueblo, para orientarlo e informarlo de la manera más cabal y amplia. El pueblo no debe impacientarse, puesto que ni la Revolución ni el país corren peligro.
El gobierno cuya principal fuerza es el pueblo, lo movilizará sólo cuando fuera estrictamente indispensable y no en situaciones en las que basta la acción de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, sin necesidad de que ningún ciudadano abandone sus actividades normales.
Recordemos la consigna de Fidel: “No podemos permitir que nos interrumpan la obra creadora de la Revolución. Ni aún bajo las balas, el enemigo podrá hacernos perder un minuto.”
Es evidente que los enemigos de nuestra patria han tratado de que estos hechos coincidan con la Conferencia de Chile, para tratar de justificar la presunta tensión en el Caribe; pero Cuba no tendrá que acudir a ningún organismo internacional porque le basta su pueblo para defenderla de todos los peligros.
Trujillo es el máximo perturbador
Mientras tanto en Santiago de Chile, el 11 de agosto, el canciller cubano hace declaraciones a la prensa.
“La no asistencia de Fidel Castro a la Conferencia de Cancilleres, no significa que exista en Cuba una situación anormal. Él vendrá si el Consejo de Ministros lo estima pertinente”, declaró el Canciller cubano, Raúl Roa, a los periodistas, con quienes celebró una conferencia de prensa que duró 25 minutos en el hotel Carrera.
“Cuba insistirá en su moción fundamental —dijo— sobre la vinculación directa del desarrollo económico y la inestabilidad política. Entendemos que son fuentes generadoras de donde emana la situación llamada ‘tensión en el Caribe’”.
La parte medular de la conferencia la dedicó Roa a Trujillo y a la tensión en el Caribe. Directamente acusó a Trujillo “de jugar un papel principal en el movimiento contrarrevolucionario recientemente frustrado” y de ser “el principal perturbador del Caribe. ¿Es que no lo saben? ¿Acaso se ignora que Trujillo es el máximo perturbador, o tengo que revelarlo aquí?” En cuanto a la oposición al Gobierno Revolucionario manifestó que provenía “de los contrarrevolucionario y criminales de guerra”. Preguntado sobre Díaz Lanz, el Canciller cubano, que llamó la atención a los reporteros por su precisión y rapidez en la respuesta contestó: “es pura y simplemente un traidor a Cuba. No hay necesidad de mayores comentarios”. (…)
Aseguró que Cuba planteará el mismo punto expuesto por Fidel Castro en la Conferencia de los 21, o sea, demandará 30 mil millones de dólares para el financiamiento público, como garantía del desarrollo de los pueblos latinoamericanos. “Es la única fórmula positiva, verdaderamente efectiva”, señaló.
¿Cómo entiende usted la democracia?, preguntó un reportero y Roa manifestó: “el Gobierno de Cuba es ejemplo de democracia. Si hay algún gobierno que responda íntegramente a la fórmula internacional “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, ese es el cubano. Es un gobierno de opinión pública, de respeto a los derechos humanos y promueve resoluciones y leyes destinadas a resolver los problemas de la gran mayoría del país, garantizando el imperio efectivo de la justicia social. Hay casos de gobiernos sin pueblo y contra el pueblo”.
“En caso de que se aprobase el Comité de Vigilancia sería una vulneración manifiesta de intervención y afectaría el tratado de asistencia recíproca”, alegó Roa. A la acusación de comunista, replicó: “es la costumbre de hoy. Cuando un gobierno sirve al pueblo lo tildan de comunista, por quienes sufren sus medidas.”

El pueblo será detalladamente informado en su momento oportuno
Toda Cuba espera con interés la anunciada comparecencia de Fidel Castro en el programa Ante la Prensa. Sin embargo, pocas horas antes de iniciarse el programa, el comandante Raúl Castro hace unas declaraciones dirigidas al pueblo cubano.
Para conocimiento de la opinión pública, informamos que hoy jueves, conforme se esperaba, el Primer Ministro, compañero Fidel Castro no podrá comparecer ante las cámaras de televisión para informar al país de la conspiración traidora-militarista-trujillista que recientemente fue abortada por la firme actitud de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; decisión que ha sido tomada por la abrumadora cantidad de trabajo que pesa sobre los hombros del Jefe del Gobierno Revolucionario, en estos precisos momentos. Del viernes al sábado, el Primer Ministro informará ampliamente a la Nación sobre los últimos acontecimientos. Mientras tanto, la opinión pública debe mantenerse serenamente, confiando una vez más en la responsabilidad de sus gobernantes y no haciendo ningún caso a los rumores ni a noticias inexactas que para consumo de la opinión pública internacional transmiten las agencias de cables extranjeras.
Apelamos a la comprensión de todos los sectores de la prensa nacional a través de los cuales el pueblo será detalladamente informado en su momento oportuno.
Comandante Raúl Castro, Jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

(Continuará el próximo mes)

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