Perlas de Verde Olivo

Por Acela Caner Román

 La batalla de Guisa inicia la Operación Santiago       

El 1.0 de diciembre de 1958, desde un sitio conocido como La Miel, las ondas de Radio Rebelde informan que ha sido tomado el pueblo de Guisa por las fuerzas del Ejército Rebelde. La emisora trasmite el parte oficial de la Comandancia.

Ayer, a las 9 de la noche, después de diez días de combate, nuestras fuerzas penetraron en Guisa. La batalla tuvo lugar a la vista de Bayamo, donde está situado el puesto de mando y el grueso de las fuerzas de la dictadura. Se combatió contra nueve refuerzos enemigos que vinieron sucesivamente, apoyados en tanques pesa­dos, artillería y aviación.

[…] El 30 se libraron las últimas acciones; los batallones que habían tomado posiciones a dos kilómetros del pueblo, intentaron reiterada­mente avanzar durante todo el día sin conseguir forzar el paso.

A las cuatro de la tarde, mientras nuestras unidades combatían contra los refuerzos, la guarnición de Guisa abandonó el pueblo en precipitada retirada dejando atrás todo el parque y numerosas armas. A las nueve de la noche nuestra vanguardia penetró en el pueblo. Ese mismo día sesenta y un años atrás, fuerzas del Ejército Libertador al mando del general Calixto García Íñiguez habían tomado el pueblo de Guisa.

Fue una lucha de hombres contra aviones, tanques y artillería. El más destacado oficial rebelde fue el capitán Braulio Coronú (sic) [Braulio Curuneaux], veterano de numerosas acciones que cayó gloriosamente defendiendo su posición en la carretera de Guisa por donde no pudieron pasar los tanques enemigos.

Las unidades rebeldes al mando de sus capitanes y demás oficiales combatieron con una moral extraordinaria. […]

Guisa a 12 kilómetros del puesto de mando de Bayamo es ya territorio libre.

Fidel Castro

Comandante Jefe[1]

Años después, valorando esa batalla que dio inicio a la Operación Santiago, Fidel expresó:

Hay un combate que fue más importante, desde el punto de vista militar, o más difícil desde el punto de vista militar que el del Jigüe, fue el de Guisa. Porque el de Guisa fue un desafío nuestro, con tropas todas nuevas, porque ya habían salido todas las columnas, contra el ejército de operaciones de ellos que estaba en Bayamo […]

Ese combate en Guisa fue muy audaz, porque fue con una tropa nueva, contra las tropas principales de ellos que estaban en Bayamo, un desafío muy grande. AI final de diez días, nos quedamos con el pueblo de Guisa. Y ellos no pudieron, ellos fueron derrotados y nos quedamos con el pueblo. Esa tropa quedó muy desmoralizada en todos aquellos combates, y nos facilitó el avance sobre Baire, Jiguaní, Maffo, Palma Soriano; facilitó el avance sobre Santiago de Cuba, nos quedaba el ejército de Bayamo en la retaguardia, pero estaba muy desmoralizado por los diez días de combate en que tuvieron una cantidad enorme de bajas. Y ese sí, porque ya ese no era en las montañas, allí se podía llegar con tanques, por caminos asfaltados. Ese fue uno de los combates más difíciles.[2]

La batalla de Guisa había iniciado la Operación Santiago. A partir de ese momento, paulatinamente, se fueron agrupando fuerzas del I, II y III Frentes, todas bajo el mando directo del Comandante en Jefe, con el objetivo de rendir las guarniciones del ejército situadas entre Bayamo y Santiago de Cuba, a lo largo de la Carretera Central.

También ese primer día de diciembre, al centro de Cuba, en un pequeño poblado situado al sur del municipio de Fomento, las fuerzas del Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo firmaron el Pacto del Pedrero. La cohesión revolucionaria lograda por el Comandante Ernesto Che Guevara en Las Villas, fue la génesis del histórico acuerdo, cuyo texto terminaba con un principio inviolable para la victoria: UNIR ES LA PALABRA DE ORDEN.

 El 2 de diciembre, desde Guisa, Fidel Castro partió rumbo Charco Redondo, donde se había alcanzado una importante victoria. Allí, Fidel se reunió con un numeroso grupo de trabajadores de la mina enclavada en ese lugar.

La marcha de Bolívar a la Sierra Maestra

El domingo 7 diciembre, Fidel establece su puesto de mando en La Rinconada, a medio camino entre Baire y Jiguaní. Desde aquí dirigirá la ofensiva, en especial, las maniobras para tomar Santa Rita, Jiguaní, Baire, Aguacate, Contramaestre y Maffo.

Ese día, procedente de Venezuela, llega a la Sierra Maestra un avión cargado de armas. Sobre este hecho, Luis Bush nos cuenta:

El presidente Larrazábal entregó las armas, y el pueblo venezolano, con la campaña “La marcha de Bolívar a la Sierra Maestra”, financió la compra de un avión carguero C-46 para transportar los pertrechos.

Fidel envió un cifrado, a través de Radio Rebelde, donde ordenaba que el avión partiera el 6 de diciembre a las 08:30 p.m., para arribar a Cuba pasadas las 12:00 p.m., e indicó quiénes deberían viajar. Seríamos Urrutia, su esposa Esperanza Llaguno, y un hijo de ambos; el comandante Luis Orlando Rodríguez, Enrique Jiménez [Jimenes] Moya, el capitán Willy Figueroa Alfonso y yo.

El 7 de diciembre de 1958 […] arribó a la Sierra Maestra el mayor apertrechamiento recibido por el Ejército Rebelde: 150 fusiles Garand, 100 000 tiros 30-06, 10 ametralladoras de trípode calibre 30 con sus cintas, 20 fusiles ametralladoras marca Browning, una caja de granadas y un fusil Fal, que el jefe del apostadero naval de La Guaira, el teniente de navío Carlos Alberto Taylhardat, le envió a Fidel, en “reconocimiento y admiración a su bravura”. Luis Orlando Rodríguez fue el portador del obsequio.

Fidel había dispuesto que el aterrizaje se realizara en el aeropuerto rebelde de Cieneguilla, que se identificaría con luces colocadas paralelamente a lo largo de la “pista”.[3]

Con Urrutia en la Sierra Maestra, comienza a organizarse el Gobierno Revolucionario que dirigirá a Cuba tras la caída del régimen dictatorial.

 Conversación radial entre Fidel, Camilo y el Che

El 8 de diciembre, Fidel Castro, Ernesto Guevara y Camilo Cienfuegos, sostienen una conversa­ción radial. El ejército enemigo tomó notas de esas palabras:

“Camilo Cienfuegos: Le dice a Fidel Castro que el plan para atacar el campamento de Santa Clara, con 2 000 hombres, con ­suficientes carros blindados a prueba de ametralladora y parque suficiente ya está preparado.

”Che Guevara: Informándole a Fidel Castro que tiene los hombres preparados, etc. para el ataque al campamento de ­Santa Clara.

”Fidel Castro: Les dice que respalda el plan en todas sus partes, pero que si no era conveniente posponerlo para dentro de dos semanas, ya que la situación en Oriente estaba muy dura.

”Camilo Cienfuegos: Contestándole que él creía que debía posponerlo para dentro de una semana y así le quitaría más ­armas al ejército.

”Fidel Castro: Brindándole los hombres y las armas que necesitará y que las tenía en cantidad de las mismas que le había quitado al ejército en estos días.

”Camilo Cienfuegos: Diciéndole que el ataque que ellos pensaban realizar era tirarle un cerco a Santa Clara, para que no se pudiera escapar nadie, agregando sobre treinta prisioneros que ­tenía en su poder y le decía a Fidel Castro que le dijera qué hacía con ellos, y que entre los mismos había un teniente, 1 sargento, 1 cabo y el resto eran soldados y que cuatro de estos, entre los que se encuentra un tal Ramón Castro Orama, no querían la libertad y seguían con él.

“Fidel Castro: Contesta a Camilo que haga contacto con la Cruz Roja y ponga en libertad a los prisioneros y les permita libremente escoger sin presiones y que se encontraba muy satisfecho con la adquisición de las nuevas plantas que les permiten comunicarse diariamente y no como hasta ahora que pasaban mucho trabajo para comunicarse con los mensajeros, etc.”.[4]

 Avance victorioso de las fuerzas rebeldes

EL 9 de diciembre, la emisora Radio Rebelde anuncia la toma definitiva de Baire:

Última hora

Baire en poder de los rebeldes. Cayó ayer a las 8:30 de la ­noche. Hemos recibido de la Comandancia General el siguiente parte:

Tropas rebeldes de la Columna 1 José Martí, tomaron ayer el pueblo de Baire a las 8:30 de la noche. El enemigo se bate en retirada. Una importante acción militar se está desarrollando a lo largo de la Carretera Central en una extensión de 35 kilómetros. Numerosas guarniciones enemigas han quedado ya sin otra alternativa que la rendición o el aniquilamiento. Por razones de orden militar nos abstenemos de ofrecer más detalles sobre el estado actual de esas operaciones.

Prosigue el avance victorioso e incontenible de nuestras ­fuerzas.

Firmado Fidel Castro

Comandante Jefe[5]

 

El que venga a intervenir, tendrá que entrar peleando

Mientras Fidel organiza y dirige las operaciones militares, enfrenta las maniobras imperialistas que intentan frustrar el triunfo revolucionario. Así, el 9 de diciembre de 1958, ante las informaciones de la revista norteamericana Time, cuyos comentarios intentan dejar entreabierta la posibilidad de que Estados Unidos se inmiscuya en los asuntos de Cuba a través de la OEA, Fidel responde con enérgicas palabras.

A buena hora se aparece esa gente con esas intenciones de intervención o de llamar a la Organización de Estados Americanos (OEA). Cuando aquí la dictadura estaba tronchando cabezas por decenas y por centenares, no se preocuparon absolutamente nada por eso. No tienen derecho a venir a preocuparse ahora… De ninguna manera aceptamos ningún tipo de intervención en este conflicto. No aceptaremos nada que no sea la rendición incondicional de Batista y Columbia. Todo el que permanezca al lado de la dictadura tendrá que rendirse. Ese es un problema que no hay ni que preocuparse. EL QUE VENGA A INTERVENIR, TENDRA QUE ENTRAR PELEANDO. Ese es un problema que yo no sé qué vuelta le irán a dar, además creo que esa solución no tenga simpatía ninguna ante los países de la América Latina y estoy seguro que la generalidad de los países Latinoamericanos se van a oponer a eso. Y además tenemos otros resortes que podemos aplicar inmediatamente como legalizar la situación nuestra.[6]

 

Esperar al enemigo, venga de donde venga

El 10 de diciembre, Fidel organiza las fuerzas con dos propósitos: evitar que los guardias escapen y rechazar cualquier ataque enemigo. En tal sentido se dirige al capitán Reinaldo Mora.

Reinaldo: Los guardias abandonaron Baire. En la carretera hacia Jiguaní cayeron en una emboscada, pero era de noche y escaparon casi todos. Pienso sin embargo que de Jiguaní no ­pueden pasar a Bayamo, porque le hemos tomado todos los caminos. Tú debes permanecer en tu posición sin moverte, esperando al enemigo, venga de donde venga. Esta misma noche pienso situar una tropa entre Maffo y Contramaestre para acorralar a los de Maffo. También está tomada la carretera entre Contramaestre y Palma Soriano. Todo va bien.

P/D: Avísale a Fonseca para que cuide los demás caminos por donde pueden tratar de escapar los guardias de Maffo.[7]

Este mismo día, fuerzas del Primer y Tercer frentes, al ­mando del Comandante en Jefe, comienzan el sitio a Maffo.

 La Carretera Central está tomada por nosotros

El 15 de diciembre, el Comandante en Jefe le escribe al comandante Raúl Castro, jefe del Segundo Frente Oriental “Frank País”:

Aquí se está librando una lucha dura. Hoy es la quinta ­noche consecutiva del ataque a Maffo. La aviación ha arrasado al ­pueblo. Después tenemos la tarea de Jiguaní que está cercado con 250 hombres dentro. Una tropa de 200 guardias ha logrado infiltrarse, tratando de apoyar a la de Maffo; la tenemos localizada al norte de Baire, que está en nuestras manos y espero interceptarla mañana. Los de Maffo se están defendiendo como fieras y nos ha costado ya 13 bajas (2 muertos y 11 heridos de mayor o menor gravedad) hasta este momento, pero lo tenemosen una situación desesperada. Me preocupa que la operación posterior en Jiguaní me vaya a llevar mucho tiempo. Necesito, pues, que prestes apoyo aéreo con algunas bombas incendiarias. Yo ­puedo emplear algunos obuses como bombas […]

 La Central está tomada por nosotros desde el río Cautillo hasta cerca de Palma Soriano. El único punto que tienen ellos es Jiguaní. Baire, Contramaestre y América los tenemos nosotros. Ellos están arrinconados en unas naves del BANFAIC en Maffo.[8]

 Los primeros pasos del Gobierno Revolucionario

El 17 de diciembre, en La Rinconada, el comandante Raúl Castro abraza a Fidel. Han transcurrido nueve meses desde que el más joven de los hermanos saliera de la Sierra Maestra para ir a fundar el Segundo Frente Oriental.

El Comandante en Jefe, consciente de la inminente caída de la dictadura, ha convocado a una importante reunión. El 18 de diciembre, acuden a esta cita: los miembros de la Dirección Nacional y los coordinadores provinciales del Movimiento 26 de Julio; los dirigentes del Movimiento Resistencia Cívica y los comandantes Raúl Castro y Juan Almeida.

A las dos de la tarde, en La Rinconada, comienza el encuentro presidido por Fidel Castro. Después de analizar la marcha de la guerra y los próximos pasos a seguir para la ofensiva final, Fidel comunica a los presentes que el Frente Cívico Revolucionario ha designado al doctor Manuel Urrutia Lleó como Presidente Provisional de la República y expone las razones que el Frente Cívico tuvo en cuenta para ello.

Posteriormente, el doctor Urrutia informa acerca de las designaciones que ha venido realizando para cargos en el gobierno provisional y de las nuevas proposiciones que desea valorar con algunos de los presentes. El comandante Raúl Castro escucha en silencio todo lo que se debate en relación con los futuros dirigentes del Gobierno Revolucionario. Luis Buch recuerda los detalles:

Raúl no había hablado, estaba sentado en un toconcito, con un M-2 entre las piernas, y dijo: “Fidel, este hierro no lo suelto, me quedaré en el Segundo Frente, porque con Urrutia y Agramonte estimo que ese gobierno no podrá avanzar por los caminos que debemos emprender”.

Al terminar la reunión, Fidel planteó: “Bueno, ese es el gobierno de ustedes, porque yo estaré en contacto con el pueblo, en reuniones con los obreros, en la radio y televisión, criticando los errores que se cometan”.

Así se iniciaron los primeros pasos del Gobierno Revolucionario: Raúl, supuestamente alzado en el Segundo Frente; Almeida sin hablar, lo que implicaba coincidir con Raúl, y Fidel en la oposición.[9]

 Mi deber era atender las proposiciones que me hicieron los militares

Cuando prácticamente la guerra está concluyendo, el general Eulogio Cantillo Porras, jefe de operaciones militares de la dictadura en la provincia de Oriente, por medio de un sacerdote, solicita un encuentro con la alta dirección del Ejército Rebelde. Sobre este hecho, pocos días después del triunfo, Fidel Castro relata:

El 24 de diciembre se nos comunicó el deseo del general Cantillo de tener una entrevista con nosotros, aceptamos la entrevista. Yo les confieso a ustedes que, dado el curso de los acontecimientos, la marcha formidable de nuestras operaciones militares, yo tenía muy pocos deseos de ponerme a hablar de movimientos militares; pero yo entendí que era un deber, que nosotros los hombres que tenemos una responsabilidad no nos podemos dejar llevar por las pasiones, y pensé que si el triunfo se podía lograr con el menor derramamiento de sangre posible, mi deber era atender las proposiciones que me hicieron los militares.[10]

La cita con el general Cantillo fue concertada para cuatro días después. Mientras, los rebeldes siguen combatiendo.

 

 Dile a Aníbal que ponga la emboscada en ese lugar

El hoy general de división Enrique Lussón Batlle, entonces jefe de la Columna No. 17 del Ejército Rebelde, no olvida lo ocurrido el 26 de diciembre en Palma Soriano.

[…] Se acababa de tomar el cuartel. Eran alrededor de las 5:30 de la tarde. Fidel estaba contando las armas que habían ocupado. Me le presenté.

 Fidel empezó a hacerme preguntas. Se interesó en conocer la situación en San Germán, en Mayarí. Me dijo que hiciera contacto con el comandante José Quevedo y que lo llevara a San Germán para influir en la rendición de los militares.

 También me orientó seguir para Mayarí y que le dijera a Aníbal (Belarmino Castilla) que cuidara la salida hacia Preston que la guarnición del cuartel iba a tratar de retirarse hacia allá.

 Se lo mando a decir a Aníbal, quien me respondió que tomarían todas las medidas, pero que era un terreno llano y desprovisto de vegetación, que no era un buen lugar para hacer las emboscadas.

 Le trasmití a Fidel lo planteado por Aníbal y me expresó: “Mira, es verdad que eso es llano y con poca vegetación, pero dile a Aníbal que a tres o cuatro kilómetros de la salida de Mayarí hacia Preston hay un arroyito en un terreno semiquebrado, con algunas matas de guácima, que ponga la emboscada principal en ese lugar, que los va a coger a todos”.

 Mandé el nuevo mensaje a Aníbal. Este hizo el reconocimiento del lugar, preparó la emboscada y es donde captura al comandante de la tiranía Esteban Cuza, con toda su gente cuando abandonaba Mayarí y trataba de llegar a Preston. Yo me quedé perplejo. Siempre me preguntaba cómo Fidel pudo hablar así de ese lugar.

 Al cabo de los años, conversando con Raúl, me explicó que cuando muchachos, viviendo en Birán, en ocasiones ellos iban de Mayarí a Playa Manteca y pasaban por ese lugar, que por eso Fidel lo recordaba. Increíble, ¿verdad?[11]

 Los acuerdos con el General Eulogio Cantillo

El 28 de diciembre de 1958, el general Eulogio Cantillo llega en un helicóptero a las ruinas del ingenio azucarero Oriente. Le acompaña el coronel José Rego Rubido, jefe del Regimiento No. 1 Maceo, de Santiago de Cuba. Allí, esperándolo desde las primeras horas de la mañana, se encontraba el Comandante en Jefe del Ejército Rebelde.

Sobre lo hablado ese día con el general Cantillo, el propio Fidel relata:

Lo primero que le advertí, después de analizar bien la situación, la situación del ejército, la situación a que lo había llevado la dictadura, después de aclararle que a él no le tenía que importar Batista, ni los Tabernilla, ni toda aquella gente le tenía que importar nada, porque aquella gente había sido muy desconsiderada con los militares cubanos, que aquella gente había llevado a los militares a una guerra contra el pueblo, que era una guerra que se pierde siempre porque ¡contra el pueblo no se puede ganar una guerra!, después de decirle que los militares eran víctimas de las inmoralidades del régimen, que los presupuestos para comprar armamentos se los robaban, que a los soldados los engañaban constantemente, que aquella gente no merecía la menor consideración de los militares honorables, que el Ejército no tenía por qué cargar con la culpa de los crímenes que cometían los esbirros de confianza de Batista, le advertí bien claramente que yo no autorizaría jamás por mi parte ningún tipo de movimiento que permitiese la fuga de Batista; le advertí que si Batista quería fugarse que se fuera enseguida, y con él Tabernilla y todos los demás, pero mientras nosotros pudiéramos evitarlo teníamos que impedir la fuga de Batista […]

Se acordó con el general Cantillo que el levantamiento se produciría el día 31 a las tres de la tarde, se aclaró que el apoyo de las Fuerzas Armadas al movimiento revolucionario sería incondicional, al presidente que designasen los dirigentes revolucionarios y los cargos que a los militares les asignasen los dirigentes revolucionarios; era un apoyo incondicional el ofrecido. Se acordó el plan en todos los detalles: el día 31, a las tres de la tarde se sublevaría la guarnición de Santiago de Cuba; inmediatamente, varias columnas rebeldes penetrarían en las ciudades, y el pueblo, con los milita res y con los rebeldes, confraternizarían inmediatamente, lanzándose al país una Proclama Revolucionaria invitando a todos los militares honorables a unirse al movimiento. Se acordó que los tanques que hay en la ciudad serían puestos a disposición de nosotros y yo me ofrecí personalmente para avanzar hacia la capital con una columna blindada, precedida por los tanques. Los tanques me serían entregados a las tres de la tarde, no porque se pensase que había que combatir, sino para prever en caso de que en La Habana el movimiento fracasase y hubiese necesidad de situar nuestra vanguardia lo más cerca posible de la capital; y, además, para prever que no se fueran a realizar estos hechos en la ciudad de La Habana.[12]

Mientras eso ocurría en Oriente, ese 28 de diciembre de 1958, en la región central de Cuba, comenzaba la batalla de Santa Clara dirigida por el comandante Ernesto Che Guevara.

 

Régimen de administración para municipios y pueblos liberados

También ese 28 de diciembre, el Comandante en Jefe firma el Reglamento Provisional de Administración Municipal, cuyo propósito es unificar la dirección administrativa de los pueblos y territorios liberados por el Ejército Rebelde.

Por cuanto: Como consecuencia de las recientes y numerosas victorias obtenidas por las fuerzas rebeldes se ha extendido notablemente el territorio liberado por el Ejército Revolucionario “26 de Julio” en todos los frentes de la República de Cuba.

Por cuanto: Es de necesidad ineludible atender y unificar el régimen de administración que deberá funcionar en cada uno de los municipios y pueblos liberados, a fin de evitar la anarquía que pudiera producirse de no tomarse las medidas pertinentes que ­garanticen el desenvolvimiento normal de esos núcleos de población.

Por cuanto: Dichas medidas tendrán un carácter provisional y solo servirán para llenar las necesidades originadas por el actual estado insurreccional.

Por cuanto: En uso de las facultades de que estoy investido,

Resuelvo

Aprobar y poner en vigor para todos los territorios liberados por las fuerzas rebeldes del Ejército Revolucionario “26 de ­Julio” la siguiente:

Orden militar

Reglamento Provisional sobre administración municipal

Artículo 1. En cada municipio liberado por las fuerzas rebeldes del Ejército Revolucionario “26 de Julio” serán designados tres vecinos de la localidad para que asuman las funciones en orden a la administración del territorio de los mismos.

Artículo 2. Las personas que se designen para la administración de cada municipio recibirán el nombre de comisionados y deberán gozar de reconocida solvencia moral y estar inspiradas en los más sanos principios revolucionarios.[13]

“Eso no es lo que habíamos acordado”

El 30 de diciembre, sobre las dos de la tarde llega a Contramaestre el padre Félix, rector del Colegio Dolores, acompañado del padre Guzmán. Trae la misión de entregarle al Comandante en Jefe un mensaje del general Cantillo.

Después de leerlo, Fidel Castro expresa: “Eso no es lo que habíamos acordado” y redacta unas notas que entrega al padre Félix, mientras le dice que esa misma noche esperará la respuesta del general Cantillo en el santuario de El Cobre.

El documento enviado por Cantillo decía:

Han variado mucho las circunstancias, en sentido favorable para una solución nacional. Le recomiendo no hacer nada en estos momentos y esperar los acontecimientos de la próxima semana, antes del día 6.

Fidel respondió textualmente:

El contenido de la nota se aparta por completo de los acuerdos tomados. Es ambiguo e incomprensible. Me ha hecho perder la confianza en la seriedad de los acuerdos.

Quedan rotas las hostilidades a partir de mañana a las 3 p.m., que fue la fecha y hora acordada.[14]

Junto a la nota que le envía a Cantillo, Fidel le hace llegar un mensaje al coronel Rego Rubido en el cual le informa que si las hostilidades se rompían por incumplimiento de los acuerdos, el Ejército Rebelde atacaría la plaza militar de Santiago de Cuba y que no cesaría el fuego hasta la rendición de la guarnición.

 En Santiago de Cuba se librará la batalla decisiva

El 30 de diciembre, Radio Rebelde da a conocer el parte de guerra emitido por la Comandancia General en el que Fidel informa la rendición de Maffo, el último reducto del enemigo en dirección a Santiago de Cuba. El Comandante en Jefe concluye afirmando que al caer Maffo no quedaba una sola fuerza enemiga entre Bayamo y Santiago de Cuba. Estaban creadas todas las condiciones para comenzar la batalla de Santiago de Cuba. Cinco mil soldados enemigos defienden la ciudad. Nuestras tropas que en 25 días han liberado los pueblos de Jiguaní, Baire, Contramaestre, Maffo, Palma Soriano y El Cobre, tomarán también Santiago de Cuba, donde se librará una batalla decisiva.

 Orientaciones de Fidel ante inminente caída de la dictadura

El último día del año y con la inminencia de la caída de la dictadura, el líder de la Revolución orienta la manera de garantizar la dirección civil de los pueblos que se vayan liberando.

Palma Soriano, 31 de diciembre. INSTRUCCIONES A LOS COORDINADORES PROVINCIALES Y MUNICIPALES DEL 26 DE JULIO

En estos momentos en que la tiranía se desploma, los dirigentes del 26 de julio en cada localidad deben asumir provisionalmente el gobierno de cada municipio.

Posteriormente y previa investigación por un Comité designado por la Comandancia General, serán nombrados los comisionados municipales y provinciales, que regirán a hasta que se convoque elecciones generales.

Fidel Castro Ruz

Comandante Jefe[15]

La última intervención del Comandante en Jefe por los micrófonos de Radio Rebelde, en el año 1958, es un llamado al pueblo por las circunstancias del momento.

[…] Hoy vengo a decirle a nuestro pueblo que la Dictadura está vencida. Es posible que la caída de Batista sea cuestión ya de 72 horas. A estas horas luce evidente que el régimen no puede resistir por más tiempo. Las fuerzas que lo defienden se están resquebrajando en todas partes. El Ejército Rebelde tiene 10 mil soldados de la tiranía copados en la provincia de Oriente. Sin embargo, yo tengo que hablarle hoy muy claramente al pueblo. […]

Hay muchos intereses que están tratando de evitar el triunfo pleno de la Revolución. Le quieren escamotear al pueblo y al Ejército Rebelde la Victoria. Altos oficiales del Ejército que han estado sirviendo [a] la odiosa tiranía durante siete años, convencidos de que si la guerra dura 15 días más nuestras fuerzas hacen rendir a todas las guarniciones de la Isla, […][16]

Mientras tanto, en La Habana, Fulgencio Batista había invitado a un grupo de sus allegados para la fiesta de despedida de año que celebraría esa noche en su residencia del campamento militar de Columbia.

A medianoche, en medio de los brindis, el general Eulogio Cantillo se dirige a Batista para decirle en alta voz: “Señor Presidente, los jefes de las fuerzas armadas del país consideramos que su renuncia a la primera magistratura de la nación contribuiría a restablecer la paz que tanto necesita el país”.

El pánico cundió entre quienes desconocían que estaban presenciando una pésima comedia montada por Batista y Cantillo con el beneplácito de la embajada norteamericana.

 


[1] Ricardo Martínez Víctores: 7 RR. La historia de Radio Rebelde, pp. 473-474.

[2] Fidel Castro Ruz: “Versión del discurso del Comandante en Jefe ante los oficiales y los vanguardias de las FAR de 1973”, Trabajo Político, p. 73.

[3] Luis M. Bush Rodríguez: Gobierno Revolucionario Cubano: génesis y primeros pasos, Ciencias Sociales pp. 26-27.

[4]  Antonio Núñez Jiménez: El Che en combate: La campaña guerrillera en Cuba Central, pp.114-115

[5] Granma, 9 de diciembre de 1978, p. 2.

[6] Granma, 9 de diciembre de 1978, p. 2.

[7] Andrés Castillo Bernal: Cuando esta guerra se acabe. De las montañas al llano, p. 321.

[8] Ejército Rebelde. El alma de la Revolución. Principales acciones combativas del Primer Frente “José Martí”, pp. 220-221.

[9] Luis M. Buch Rodríguez: Gobierno Revolucionario Cubano: génesis y primeros pasos, Ciencias Sociales, 1999, pp. 29-32.

[10] Tomado del discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz el 1.0 de enero de 1959 en Santiago de Cuba. Centro de Documentación CC del PCC, p. 3.

[11] Luis Báez: Secretos de generales, pp. 158-159.

[12] Tomado del discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz el 1.0 de enero de 1959 en Santiago de Cuba. Centro de Documentación CC del PCC, pp. 5-7.

[13] Instituto de Historia de Cuba, Signatura 17/4/4.6/1180.

[14] Fidel Castro: La contraofensiva estratégica, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado,  La Habana, 2010, p. 355.

[15] Fidel Castro: La contraofensiva estratégica, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado,La Habana,  2010, p. 365.

[16] Fidel Castro: La contraofensiva estratégica, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2010, pp. 364-365.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Perlas de la Historia y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s