MARTINIANAS: MARTÍ EN MARTÍ (2)

1877: […] nunca turbaré con actos, ni palabras, ni escritos míos la paz del pueblo que me acoja. Vengo a comunicar lo poco que sé, y a aprender mucho que no sé todavía. Vengo a ahogar mi dolor por no estar luchando en los campos de mi patria, en los consuelos de un trabajo honrado, y en las preparaciones para un combate vigoroso.

No me anuncie Vd. a nadie como escritor, que tendré que decir que no lo soy. Amo al periódico como misión, y, lo odio… no, que odiar no es bueno, lo repelo como disturbio. Por sistema me tengo vedada la ingerencia en la política activa de los países en que vivo. Hay una gran política universal, y esa sí es la mía y la haré; la de las nuevas doctrinas. T. 7, pp. 97-98..

1877: Y como yo gozo con que los demás valgan. T. 7, p. 103.

1877: Me propongo publicar un periódico que se llamará “Revista Guatemalteca”. Quiero dar a mi publicación el nombre del país que me ha acogido con cariño.

Las riquezas de Guatemala son poco conocidas: el comercio intelectual con Europa es escaso; esto explica la creación de mi periódico. Fuera de la razón de mi actividad personal, que fervientemente consagro al bien de América—sobre obstáculos y apreciaciones—responde la “Revista” a mi deseo de dar a conocer cuanto Guatemala produce y puede producir, y de hacer generales las noticias de letras y ciencias, artes e industrias, privilegio hoy del escaso número de afortunados a quienes es fácil saborear las excelentes revistas europeas.

Yo conozco a Europa, y he estudiado su espíritu; conozco a América y sé el suyo. Tenemos más elementos naturales, en estas nuestras tierras, desde donde corre el Bravo fiero hasta donde acaba el digno Chile, que en tierra alguna del Universo; pero tenemos menos elementos civilizadores, porque somos mucho más jóvenes en historia, no contamos seculares precedentes y hemos sido, nosotros los latinoamericanos, menos afortunados en educación que pueblo alguno; tristes memorias históricas,—secretos de muchas desdichas—que no es el caso traer a la luz… T. 7, p. 104.

1877: Amo la polémica viva, la juventud naciente, los esfuerzos literarios, y por temor de parecer intruso, he rehuido los amenos centros donde los jóvenes hablan, y las grandezas futuras que prometen. (…)

Amo la tribuna, la amo ardientemente, no como expresión presuntuosa de una locuacidad inútil, sino como una especie de apostolado, tenaz, humilde y amoroso, donde la cantidad de canas que coronan la cabeza no es la medida de la cantidad de amor que mueve el corazón. Si los años me han negado barbas, los sufrimientos me las han puesto. Y éstas son mejores. T. 109.

1877: (…) ¿qué he de hacer con las palabras, si se me salen del alma? T. 7, p. 109.

1877: Decir mal de España, con mis labios cubanos, hubiera parecido una pueril venganza.—Son flojas las batallas de la lengua. T. 7, p. 110.

1877: La manera de celebrar la independencia no es, a mi juicio, engañarse sobre su significación, sino completarla. Enumeré las fuerzas de Guatemala, y las excité al movimiento y al trabajo. Creo que me enoje un poco con las perezas del Ser Supremo, vuelto de espaldas tantos siglos a la América.—He ahí mi oscura campaña. Amar a un pueblo americano, y, por tanto, mío, tan mío como aquel que el Cauto riega: celebrar una nueva época, censurar aquella en que un Ministro reñía ásperamente a un maestro, porque enseñaba francés a sus discípulos,—he ahí las circunstancias que he atacado; he ahí la inoportunidad que he cometido. La verdad es que solo aquel Ministro, y los suyos, tenían derecho a quejarse.—Cierto que para ellos fui yo inoportuno. T. 7, p. 110.

1877: Impacientándome porque no se consigue pronto este fin gloriosísimo, —con moderada impaciencia ¿qué falta podrá echarme en cara mi gran madre América? ¡Para ella trabajo! —De ella espero mi aplauso o mi censura. T. 7, p. 111.

1877: Obro bien, y estoy contento:—¿Qué no halago las circunstancias? Un hombre nace para vencer, no para halagar.—¡Ah, inoportuno! Si circunstancia es repulsión a toda mejora, ira contra toda útil tentativa, odio contra toda energía, no, no la halago. T, 7, p. 111.

1877: Vivir humilde, trabajar mucho, engrandecer a América, estudiar sus fuerzas y revelárselas, pagar a los pueblos el bien que se hacen: este es mi oficio. Nada me abatirá; nadie me lo impedirá. Si tengo sangre ardiente no me lo reproche. T. 7, p. 112.

1877: No diga V. de mí,—que eso vale poco: “Escribió bien”, “habló bien”.—Diga V., en vez de esto: “Es un corazón sincero, es un hombre ardiente, es un hombre honrado”. T. 7, p. 112.

1877: Está la suerte desafiada, y pronto estará probablemente vencida: —voy al fin a la habana, con documentos correctamente legales, y nombre de Julián Pérez, segundos nombres míos, con lo cual me parece que me hago a mí mismo una menor traición: —siempre es bueno ser, aun en casos graves, lo menos hipócritas posible. T. 20, p. 16.

1877: También yo me prometo hacer en mi vida algunos bienes; siento mi obra, y me juzgo capaz de ella; en ninguna lisonja creo, ni concibo una idea estrecha; todo premio humano me parece mezquino, y si muchos me halagan, ninguno me seduce, ni hay ninguno mayor que merecer la estimación de mí mismo. T. 20, p. 18.

1877: No me oculto a mí mismo que para emprender e imaginar, para alentar con fe y obrar con brío, la presencia de Carmen me es indispensable. —Ejerce ella en mí espíritu una suave influencia fortificante, a tal punto que creo ahora que bien pudiera ponerse por encima de la misma nostalgia de la patria, la nostalgia del amor. No es pasión frenética, a menos que en la calma haya frenesí; pero es como atadura y vertimento de todo su espíritu en mi espíritu. —¿Debo correr aventuras que repugno? ¿Podré yo tener todo el aliento que necesito lejos de aquella para quien lo quiero? ¿Me es lícito imponerme a mí mismo un sacrificio torturador e innecesario? —¿Para qué, sino para ser oídos, hay en  mí estos poderosos clamores de mi alma? Estas ideas peso y agito, sin que por ninguna de ellas me decida. Por fortuna, en mí el cumplimiento del deber ni aun es meritorio, porque es hábito: sé que al cabo he de decidirme por lo que la más escrupulosa conciencia deba hacer. T. 20, p. 20.

1877: Hago lo que debo, y amo a una mujer; —luego soy fuerte. T. 20, p. 26.

1877: Creo, sobre todo, y cada vez me afirmo en ello, en la absoluta bondad de los hombres.—Para merecerla trabajo: vea V. si trabajaré con bríos. T. 20. pp. 26-27.

1877: Es que se susurra que escribo y hago versos, que hablo, que investigo, que aquí pido un Código y lo juzgo en un instante —¡brava cosa, cuando se tiene costumbre de leer y sentido común!—y allí inquiero tradiciones, que no hallo, porque para el sábado próximo tengo ofrecido hacer drama de una leyenda patria para que la representen los alumnos de la Escuela Normal. T. 20, p. 28.

1877: Sin embargo, no sé por qué me parece que siento yo siempre con más rigor el duelo ajeno que los dolientes mismos. T. 20, p. 33.

1877: —He vencido! He vencido! Sin indignidad, entre gentes indiferentes o indignas; con el resplandor de mi alma, con la fuerza de mi palabra, con el aroma de su amor. —Luego yo tengo fuerzas, ¡y podré hacer que las gentes no se olviden de mi nombre! Ha sido un triunfo oscuro, sumamente honrado: —es mi única manera de vencer. —Qué seré, lo sabré luego: —lo que yo sé ahora es que la tengo. T. 20, p. 36.

1877: Tan poderoso es mi amor a Carmen, que logró desconcertar un instante la común virilidad de mis ideas, y hacerme concebir mi vuelta a México, como si yo tuviera el derecho de volver hasta después de haber empleado cuanta intrepidez y fuerza de acción hay en mi alma. No hay para mí más ley que la satisfacción de mi conciencia: bien pagué con mis tormentos íntimos la culpable idea de volver antes de batallar. A batallar iba a México también; pero no se es digno de satisfacer sus pasiones sino cuando se es capaz de dominarlas. T. 20, p. 259.

1877: (…) educo mis hábitos con trabajos nuevos, y con el cariño ejemplar de Carmen rejuvenezco y hermoseo mi corazón. T. 20, p. 259.

cARTEL mARTÍ

El recuerdo de un cartel

                                                                                                              CONTINUARÁ…

 

Anuncios
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Martianas y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s